Primal Fear: puro heavy metal en Madrid
Primal Fear celebra su veinte aniversario con una gira que ayer llegó a la Sala Mon Live de Madrid. Junto a Existance y Riot V, los alemanes hicieron sonar clásicos como «Metal Is Forever».
Primal Fear celebra su veinte aniversario con una gira que ayer llegó a la Sala Mon Live de Madrid. Junto a Existance y Riot V, los alemanes hicieron sonar clásicos como «Metal Is Forever».
Comienza el mes de octubre, y con él la temporada de conciertos de otoño. El de ayer era uno de los más esperados del mes e incluso del trimestre, pues en los últimos años Kamelot se han convertido en una de las bandas más queridas dentro del power metal.
Okkult Session es un nuevo mini festival surgido para explorar y poder acercar a aquellas bandas de estilos más siniestros y oscuros al público.
Se me ocurren pocas formas mejores de acabar una gira y Avalanch nos quitaron, y probablemente a ellos también, esa espinita clavada que teníamos de su última no visita. Dos horas repasando el que quizás sea su mejor disco, “El ángel caído”, acompañándole de grandes clásicos y con una formación integrada por seis músicos de primerísimo nivel, y lo que es aún más importante, con una complicidad y química entre si que se transmite y contagia de forma recíproca con su público. Ahora tan solo queda esperar que nos depara el futuro.
La vuelta de la banda al panorama musical con la escusa de la celebración del quince aniversario de aquél «Angel Caído» sólo es el pistoletazo de salida de una nueva etapa, Avalanch están ahí otra vez y amenazan con quedarse. La elección de la nueva formación por parte de Alberto Rionda intuyo que no es casualidad ni para un rato, por supuesto sin quitar ni un ápice de calidad a sus antiguos compañeros, pero quizá lo que buscó fue un cambio total manteniendo esa línea que durante tantos años caracterizó a Avalanch. Las cuentas, artísticamente hablando, parece que le salen y eso se nota cuando ves complicidad y disfrute sobre el escenario.
Hay músicos que, por la facilidad que tienen con sus instrumentos, hacen pensar que tocar la guitarra, el bajo o la batería puede ser fácil. Cuando se juntan tres especímenes de este calibre en una misma formación, y encima conectan en ritmos, sensibilidad y sentido del humor podemos estar seguros de que disfrutaremos de una velada especial. The Aristocrats son una apuesta segura.
Que un concierto sea literalmente perfecto depende de muchos factores, de ahí que rara vez se den todos a la vez en el espacio y tiempo. No solo la banda debe rallar la excelencia sino que debe hacerlo también el sonido, el ambiente, el repertorio, el público en general y ese factor X que se da de tanto en cuanto gracias al cual grupo y audiencia conviven en total armonía durante un puñado de horas como si de un ecosistema natural se tratase, retroalimentándose y absorbiendo la energía el uno del otro.
Malmsteen siempre fue un tipo capaz de lo mejor y lo peor, capaz de desatar pasiones incontroladas entre sus más acérrimos y a la vez dar argumentos suficientemente solventes a sus detractores para odiarle un poquito más si cabe. Si bien es cierto que con los años parece haberse calmado un poco (la sobriedad ha suavizado su temperamento), el gigantón sueco sigue siendo poseedor de uno de los egos más decididamente inflados y desatados de la galaxia rockera.
En vías de presentación de su primer álbum “Litourgiya”, los misteriosos polacos empiezan pisando fuerte por Barcelona, su primera fecha en España, donde equipados con toda su parafernalia de imágenes ortodoxas y su canto gregoriano nos ofrecieron una misa negra en toda regla. Al acontecimiento le precedieron los valencianos Noctem, que fueron elegidos teloneros para el peregrinaje por España.
El verano no suele ser una buena época para hacer conciertos de sala. El hecho de que los festivales copan las agendas de los fans a la música unido a que el resto que completa dichas fechas son las vacaciones genera que tener la asistencia de un directo alejado de la época estival sea más próspero para este tipo de actuaciones.