'Ride the Lightning', el segundo álbum de Metallica publicado el 27 de julio de 1984, es considerado como como uno de los mejores discos de metal de todos los tiempos. El thrash metal tuvo otra dimensión después de la publicación de esta joya del género.

La identidad de la música que hizo grande a Metallica se gestó con su segundo lanzamiento de estudio. Después de aun arrollador ‘Kill ‘Em All’ un año antes lleno de thrash metal sin contemplaciones, ‘Ride The Lightning’ mostró al mundo un sonido innovador que se convirtió en reconocible de Metallica en breve (y más con los siguientes ‘Master Of Puppets’, que siguió la estela de ‘Ride The Lightning’ un par de años después y ‘…And Justice For All’, que continuó esa senda pero de un modo más complejo -el mayor que ha tenido la banda en toda su carrera-).

La estructura del álbum en su conjunto fue la base que ayudó a hacer lo mismo -y triunfar- con sus siguientes discos, y es que solo con el inicio compuesto por la electrizante “Fight Fire With Fire”, una joya del thrash de los ’80. El tema título de este trabajo empieza a mostrar los rasgos que han marcado la seña de identidad de Metallica en la posteridad: riffs únicos, enérgicos y muy pegadizos a baterías que, sin ser nada del otro mundo, comulgan a la perfección con las cuerdas y la voz de James Hetfield, la cual da un pequeño paso respecto a su debut con ciertos fragmentos menos agudos -que con el tiempo ha tenido que continuar por las modificaciones que ha sufrido su propia voz para adaptarse a dichas canciones-.

“For Whom The Bell Tolls”, simple a la par que contundente y efectiva, es uno de esos hits que todas bandas hacen suyo en el local de ensayo cuando están empezando con esa intro de bajo tan característica de Cliff Burton. Después de ella, una de las baladas de Metallica más importantes de su carrera: “Fade To Black”. Fueron criticados por elaborar una canción de este tipo, pero a posteriori, la progresión de este tema y su composición se ha convertido por derecho propio en un clásico.

“Trapped Under Ice” recupera esa esencia thrasher que continúa en “Escape” -esta última la más floja del disco sin ser mala por ello, pero el nivel es muy alto-. “Creeping Death” es uno de los himnos del grupo que en directo además mantiene a tope a la gente gritando “die” al unísono, y la instrumental “The Call Of Ktulu”, una de sus obras maestras, cierra un álbum que marcó el inicio de un sonido que nunca se ha podido repetir en la posteridad (aunque se haya intentado -y menos con ese éxito-).

Dani Bueno