En 1969 Jimi Hendrix fue arrestado y juzgado en Canadá por posesión de drogas. Cuando fue detenido por los agentes de aduanas del Aeropuerto Internacional de Toronto, el astro de la guitarra eléctrica estaba en el cenit de su leyenda.

El 7 de diciembre, mientras Jimi Hendrix y su abogado Bob Levine viajaban en una limusina en Nueva York para tomar un vuelo hacia Toronto, Levine notó que Hendrix estaba guardando algunos objetos en el estuche de su guitarra. Levine le recordó que iban a pasar por la aduana antes de tomar su vuelo a Canadá, y que era mejor no llevar nada encima inapropiado.

Jimi por su parte tranquilizó a Levine, pero al llegar a su destino, Levine le advirtió: “Jimi, sé que tienes algo en ese estuche de guitarra, no sé qué es, y normalmente no es asunto mío interferir, pero sé que seremos registrados en la aduana”. Hendrix le insistió: “Créeme Bob, nadie me va a reconocer”. Nada más lejos de la convicción de Jimi, no solamente le iban a reconocer, sino que le estaban esperando en la aduana. Poco después de llegar al aeropuerto de Toronto, Hendrix fue arrestado por los agentes de aduanas. Pasó la noche en la cárcel, esperando que lo probaran.

Purple Haze

Si bien no había duda que las drogas estaban en el equipaje del célebre guitarrista norteamericano, para que la corona probase los cargos de posesión tenían que demostrar que sabían que estaban allí.

El juez Joseph Kelly presidió el proceso judicial, comenzó el 8 de diciembre de 1969. El abogado de la acusación, John Malone, llamó a los testigos que hallaron las drogas en su equipaje. Los técnicos de laboratorio las identificaron como heroína. El abogado defensor John O’Driscoll planteó si las drogas pertenecían a Jimi en su interrogatorio a los funcionarios de aduanas canadienses.

El agente de aduanas que había descubierto las drogas estaba de acuerdo con el abogado de Hendrix en que el guitarrista había llamado la atención sobre sí mismo en el aeropuerto en lo que ambos describieron “obviamente ropa de moda”. Mervin Wilson, el agente de aduanas, declaró que Hendrix no tenía parafernalia de drogas en su equipaje, y confirmaron que Hendrix no tenía huellas de agujas en los brazos.

En la preparación para el juicio, Hendrix se cortó el pelo y compró ropa nueva. Levine comentó que lo llevaron a una serie de tiendas de trajes a medida. Encontraron trajes clásicos en contraste a la vestimenta transgresora que acostumbraba a llevar, de cara al juicio. Encontraron un traje conservador que le quedaba  a medida. La descripción era como un pandillero que se movía torpemente ataviado elegantemente, mientras trataba de aflojarse la corbata, no importaba lo incómodo que estuviera, el traje era perfecto.

Kimi Hendrix detenido

La amiga de Jimi Hendrix, la periodista Sharon Lawrence, contó que el miedo a las agujas de Hendrix lo disuadía de consumir heroína y que asociarse con adictos le había convencido de que no era una droga que quería seguir consumiendo.

Los miembros del famoso trío, Hendrix Experience, Mitch Mitchell y Noel Redding declararon más tarde que habían sido advertidos sobre una redada planificada antes de ir a Toronto y que creían que las drogas habían sido colocadas en el equipaje de Hendrix. Pese a la popularidad de Hendrix siendo una de las estrellas más importantes de Estados Unidos en ese momento y el artista mejor pagado del mundo, solo un par de periódicos de Toronto publicaron la historia.

Su manager de relaciones públicas, Michael Goldstein, reveló más tarde que sobornó a un miembro de Associated Press con una caja de licores para evitar que esta historia se propagara en las noticias.

“Para cambiar el mundo, primero tienes que cambiar tus pensamientos” (Jimi Hendrix)

El incidente resultó estresante para Hendrix y pesó mucho en su mente mientras esperó el juicio. Su chófer de limusina, Louis Goldblatt lo describió como “genuinamente estupefacto por todo el asunto”.

Los biógrafos de Hendrix, Harry Shapiro y Glebbeek, describieron el incidente como “una pesadilla que… le atormentó” durante meses. Estuvo en un suspenso agónico durante el juicio. La posibilidad de la cárcel se cernía sobre el astro más importante de la guitarra eléctrica como si de un espectro se tratara. Era una amenaza para su carrera y para su paz mental cada vez más frágil. Hendrix decía que la historia de la vida es más rápida que el parpadeo de un ojo.

Después de un juicio que duró tres días, el 10 de diciembre de 1969, después de más de 8 horas de deliberaciones, el jurado emitió un veredicto de no culpabilidad y fue absuelto por los cargos de posesión de heroína y hachís, por los que se enfrentó hasta a 20 años de prisión.

Aunque la opinión común es que Jimi Hendrix consumió drogas durante su corto periodo de existencia, en realidad no usaba heroína con regularidad y no era un adicto. Mitch Mitchell escribió: “Al contrario de lo que han dicho algunas personas, Jimi nunca fue un adicto, es decir, nunca fue adicto a ninguna droga, en particular a la heroína, que la probó una o dos veces pero que no le gustó”.

La mítica Rolling Stone informó que durante la acusación el juzgado se llenó de jóvenes fanáticos que habían mostrado su apoyo a Hendrix, vestían remeras abiertas hasta la cintura y diademas estilo Apache en respeto a Hendrix. Kevin Plummer escribió: “A medida que el jurado anunció su absolución, la sala llena de gente joven estalló en aplausos”. En declaraciones a los periodistas tras el veredicto, Jimi Hendrix comentó: “Canadá me ha dado el mejor regalo de navidad que he tenido”, mientras mostraba el signo de paz.

Adney Sid