Cuando alguien piensa en las bandas de metal que se han enfrentado a la censura a lo largo de la historia, lo más probable es que piense en grupos extremos como Carcass, Lamb of God o Eat the Turnbuckle. O bien en personas con talante menos, digamos, tolerante, como fue el caso del reciente concierto de Mashrou' Leila, anulado en el Líbano por la orientación sexual de su cantante (que Within Temptation protestó), o la fijación que tienen ciertos partidos españoles con cancelar shows de Def con Dos. Así, como si fuera un deporte.

De hecho, si cancelar conciertos de heavy metal fuera deporte olímpico, la “madre Russia” sería líder indiscutible en su categoría: recientemente se desclasificaron documentos que especificaban que Kiss fue considerado demasiado nacionalista para actuar allí, mientras que Judas Priest pecaba de anticomunista. Van Halen expresaba ideas “anti-soviéticas”y Pink Floyd “interfería en las relaciones entre la URSS y Afganistán”. Hasta aquí, tiene un pase, pero es que Los Ramones y los Sex Pistols fueron etiquetados como demasiado “punk”… lo que parece que era una ofensa en sí misma.

Village People fueron acusados de promover la violencia (!!!), y a AC/DC le cayó la hacha del baneo por “promover el neofascismo”… ¡una acusación bajo la que también estaba Julio Iglesias! Además de estos, la historia nos ha dejado varios ejemplos de interferencia intelectual: algunos hilarantes, otros jodidamente abusivos. A continuación, os detallamos unos cuantos. Y vosotros, ¿a qué grupo vetaríais la entrada a vuestro País de la Piruleta particular?

Watain

Los suecos protagonizaron un caso muy reciente: a principios de este mismo 2019, su show en Singapur fue cancelado in-extremis por, según decía el Ministerio de Asuntos Interiores, “motivos de seguridad”. Pero no se referían a la perfectamente razonable duda que asaltaría a cualquier persona de bien sobre el origen bioquímico de la sangre que lanzan al público desde el escenario. Oh no. Se referían a que “la banda tiene un historial de degradar religiones y promover violencia, lo cual puede sembrar el caos en la armonía social de Singapur.” Ou mama. La cosa sigue con la muy afilada observación de que Watain “muestra comportamientos anti-cristianos y aboga por el satanismo” la cual cosa, la verdad, no nos esperábamos. La decisión tuvo el apoyo de 8000 firmas, que también querían meter a otras bandas como Soilwork en el mismo saco.

Watain Madrid 2018

Watain (Foto: Víctor Gallego)

Behemoth

Allí donde van, triunfan. O, más bien, allí donde van, dan de qué hablar. La banda de black metal performático Behemoth liderada por Adam “Nergal” Darski se recrea y regodea en todo el caos y la destrucción que pueda crear a su paso, ya que, en parte, es gracias a esa atención mediática que hoy en día están donde están. Este mismo verano, un concejal de Limerick (Irlanda) se opuso a bombo y platillo a que los polacos tocaran en el King John’s Castle junto a Amon Amarth. ¿Las razones? “Satanismo”. No se salió con la suya, pero un poco más de suerte tuvo el gobierno ruso, que durante la gira presentando ‘The Satanist’ les paró en la frontera, les encarceló en unas condiciones deplorables, y les deportó.

Behemoth (Foto: Javier Bragado)

Cannibal Corpse

Parece que el grupo liderado por George “Corpsegrinder” Fisher, Cannibal Corpse, coleccione prohibiciones y es que han conseguido que se les prohíba la entrada a varios países a lo largo de sus más de tres décadas de carrera. La cosa, pero, es que esas prohibiciones no acaban en las actuaciones en directo: también hay países que controlaron completamente la influencia de los americanos entre su población. Por ejemplo, la distribución de todo su material estuvo prohibida en Australia hasta 1996, y Alemania prohibió la venta de sus tres primeros álbumes hasta 2006. Inclusive hoy en día, solo se pueden comprar si eres mayor de edad. El premio gordo se lo lleva, otra vez, Rusia: en el 2014, les cancelaron 6 conciertos de una gira de 8, además de prohibir cualquier traducción de sus letras o reproducción del arte que acompaña los discos.

Cradle Of Filth

¿Qué esperar de una banda cuya camiseta más famosa es… bueno, LA camiseta. Esa que no llevarías a una cena con los suegros ni a una barbacoa con los jefes. Ya la conocemos. Quizá también la conocían los de la oficina de inmigración china, que en el 2013 prohibieron a Dani Filth y a su tropa actuar en Shanghái. La cuestión es que, antes de poder trabajar en el país, hay que enviar al Gobierno un listado del setlist y las letras, que luego valora y censura a placer. Parece que éstas no fueron del agrado de los funcionarios, que las clasificaron de “inapropiadas”. Cradle Of Filth acabó actuando en Hong Kong.

Cradle Of Filth Graspop Metal Meeting 2019

Cradle Of Filth (Foto: Lluís García)

Rammstein

En casa del herrero, cuchillo de palo. O lo que es lo mismo, de todos los países donde podrían censurar a Rammstein, el bingo se lo llevó la propia Alemania. La canción “Pussy” no sentó muy bien a la Oficina Federal de Vigilancia de los Medios Perjudiciales para los Jóvenes (o a algo así se traduce “Bundesprüfstelle für jugendgefährdende Medien”), que consideraban que promovía el sexo sin protección. El resultado de eso fue que el disco sólo puede encontrarse en tiendas para adultos. Más recientemente, el videoclip de “Deutschland” también generó bastantes críticas y polémicas, pero, en esta ocasión, la sangre no llegó al río.

Sabaton

Estamos seguros que a más de uno no le parecería tan mal que los capitostes del metal bélico quedasen también censurados aquí. La historia es que Sabaton tuvo un encontronazo con el gobierno de (¿adivinad donde?) Rusia en motivo de los eventos del 70mo aniversario de la Batalla de Stalingrado de 2013. La banda tuvo que defenderse alto y claro de las voces que les acusaban de, ojito, ser simpatizantes con la causa nazi, diciendo que, si bien sus canciones hablan de la época, lo hacen con un enfoque apolítico. Aún así, no hubo manera de que el Kremlin les dejara actuar en esa ocasión pero, por suerte, se salvaron de la prohibición más extrema que pedían algunos políticos.

Sabaton Download Madrid 2019

Sabaton (Foto: Paco García)

The Rolling Stones

Sus satánicas majestades – ya con ese nombre, y en la época en la que se movían, The Rolling Stones se expusieron a muchas polémicas y críticas que hoy nos parecerían irrisorias. El jarro de agua fría no les cayó encima hasta que decidieron visitar Japón por primera vez ya en el 1973. Fuera por venganza a este hecho, fuera porque los nipones eran más de los Beatles, o fuera (más probablemente) porque Mick Jagger había acumulado una nada desdeñable cantidad de denuncias por consumo de drogas, la cuestión es que los británicos se quedaron de patitas en la calle. No fue hasta 17 años después que, finalmente, pudieron pasearse por los escenarios de Tokio.

The Rolling Stones (Foto: Sergi Ramos)

Led Zeppelin

Si los Rollings eran vistos como una mala influencia, sus compatriotas aún más. En la época de antes de Internet, Robert Plant lo tuvo fácil para convertirse en un ídolo para los chicos y un sueño húmedo para todo el mundo gracias a sus ademanes de macho, pecho descubierto y larga melena. Esto último hizo que Led Zeppelin no pudieran tocar en Singapur. Sí, literalmente eso: la larga melena. En los 60, el gobierno del país prohibió que los chicos se dejaran el pelo largo por miedo a que esa estética pudiera popularizar la ideología hippie. El problema estuvo en que los británicos se enteraron justo al aterrar en su jet privado por lo que, a la vista de que no les dejaban poner un solo pie en el suelo a no ser que se cortaran las greñas, cogieron el avión y se largaron de vuelta a Reino Unido.

The Beatles

Quizá para los millenials este sea el acto de censura más inexplicable. ¿Quién consideraría “peligrosos” a The Beatles? Para entenderlo tenemos que irnos atrás en el tiempo, cuando la Beatlemanía iba viento en popa. Y a toda vela. Y llevándose por delante todo lo que encontrara. Hay que entender que, en ese momento, los Beatles eran de lo peorcito, la corrupción de la juventud, y el 1964 Israel era sólo una jovencita nación de 16 primaveras. Preocupados por el impacto que los de Liverpool pudieran tener sobre la muchachada, y a la vista del destrozo hormonal que ya había tenido Cliff Richard apenas un año antes, el gobierno israelí decidió prohibirles cruzar la frontera… durante 40 años. El agravio se saldó con una carta oficial del embajador israelí en el Reino Unido a la hermana de John Lennon.

The Beatles

Laura Cano