El tercer álbum de estudio de los thrashers estadounidense se puso a la venta en marzo de 1987. Además de llegar a ser disco de oro, es considerado por la mayoría de sus seguidores como el mejor trabajo de su carrera.

A mediados de los años ‘80, en pleno auge de las bandas de la bahía de San Francisco, unos neoyorquinos se atrevieron a darle la vuelta a la seriedad de los thrashers de la Bay Area con un sonido, no obstante, no menos contundente, pero sí con una estética menos agresiva y unas letras más humorísticas.

Después de haber publicado su disco debut ‘Fistful Of Metal’ en 1984 y ‘Spreading The Disease’ al año siguiente, Scott Ian y su troupe se metieron en el estudio para grabar su tercer álbum. ‘Among The Living’ se convirtió desde el momento de su publicación en paradigma del thrash metal, a la altura de, por ejemplo, ‘Reign In Blood’ de Slayer (1986) o ‘Rust In Peace’ de Megadeth (1990). En él podemos encontrar a un Scott Ian capaz de crear melodías a partir de los riffs más atronadores, a un Charlie Benante pionero y sobradamente preciso en el uso del doble bombo a toda pastilla, a un Frank Bello que dota al conjunto de una enorme consistencia y a un Joey Belladona que, si bien nunca fue considerado como un gran vocalista en la escena thrash, hizo un papel nada despreciable en esta época.

El disco empieza con una melodía siniestra, muy a lo Black Sabbath, pero pronto llega el señor Benante para transformar este primer tema homónimo en una incesante ráfaga. El siguiente tema a destacar, segundo del disco, es “Caught In A Mosh”, considerado por muchos el mejor tema de la banda. Nuevamente, empieza de forma pausada, pero rápidamente llega el doble bombo y la deceleración en el estribillo.

A la hora de elegir un tercer tema emblemático de este ‘Among The Living’, la decisión ha sido difícil. Los cincuenta minutos de duración del disco están plagados de momentos memorables. Tal vez la elegida para completar el podio podría ser “A Skeleton In The Closet” por su garra y su contundencia, por el enorme nivel de los cinco músicos, pero, como dije, la pugna por el mejor tema del disco es una lucha muy dura.

En definitiva, la perfecta combinación de rudeza, crudeza y buen hacer musical convierte a este ‘Among The Living’ en un disco de escucha obligatoria para todos los amantes del metal en general y del thrash metal en particular.

Francisco Santos