El músico estadounidense pacta con la fiscalía y el gobierno y después de declararse culpable y colaborar, busca una pena de cárcel más reducida.

Con el fin de firmar un acuerdo con la fiscalía, el líder de Iced Earth, Jon Schaffer, se ha declarado culpable por su participación en la insurrección del pasado 6 de enero en el Capitolio de Estados Unidos.

Jon Schaffer colabora con el gobierno

Como parte del acuerdo con la fiscalía, Jon Schaffer se ha declarado culpable y firmó un acuerdo de cooperación con el gobierno. Aunque Schaffer fue inicialmente acusado de seis delitos, entre ellos participar en un acto de violencia física y atacar a la policía con spray para osos, se declaró culpable de dos cargos: obstrucción de un procedimiento oficial del Congreso; y entrar sin autorización en terrenos restringidos del Capitolio mientras está armado con un arma mortal o peligrosa. El primer cargo se castiga con hasta 20 años de prisión, mientras que el segundo tiene una pena de hasta 10 años de prisión.

Según ha publicado la CNN, los fiscales y los abogados de Schaffer acordaron recomendar que se le imponga entre tres años y medio y cuatro años y medio de prisión, en función de lo fructífera que sea esta cooperación con el gobierno. Durante la audiencia de hace unos días, un juez federal le preguntó a Schaffer si entendía que estaba “renunciando” a su “derecho a ser considerado inocente”. Schaffer afirmó que sí, y se declaró culpable ante el juez de la Corte de Distrito de los Estados Unidos, Amit P. Mehta.

En libertad hasta la sentencia

El gobierno afirmaba que estaba de acuerdo en no oponerse a la liberación de Schaffer durante la fase de sentencia. El abogado de Schaffer, Marc Victor, ha pedido al juez que su cliente sea liberado sin restricciones de viaje, diciendo que mientras vive en Indiana, tiene una familia a la que cuida en Florida y su equipo legal está en Arizona. También señaló que Schaffer es un “músico y artista de grabación conocido internacionalmente”.

“Es la primera persona en declararse culpable en esta investigación histórica para asumir la responsabilidad de su papel en los disturbios del Capitolio”, declaraba su abogado. “Se puso en contacto con las autoridades tan pronto como descubrió que era una persona de interés y se entregó a sí mismo”.