Segunda y última parte de la extensa charla con Jose Antonio Manzano sobre los 80, por qué se fue de España y como lleva el proceso de recuperación del cáncer que ha centrado sus esfuerzos en el último año y medio.

El próximo domingo 27 de mayo, Manzano será homenajeado por un listado de grandes de la música rock nacional en un concierto especial en la sala Sound Stage. En la anterior parte de esta larga y entretenida entrevista con el frontman del hard rock nacional por excelencia, el vocalista demostró no tener pelos en la lengua. En esta segunda parte, el vocalista habla largo y tendido sobre el estado de la música heavy y hard rock en nuestro país, del auge del rock urbano, del papel de la prensa musical y, evidentemente, de la enfermedad que le aqueja y su valioso consejo para cualquier hombre que se preocupe por su salud.

No os mentiremos si os decimos que es una de las entrevistas que más hemos disfrutado haciendo y tecleando en los últimos años. Cuando alguien que estuvo allí, vivió la época y no tiene reparos en decir las cosas como las piensa se pasa dos horas al teléfono ofreciendo historias y reflexiones, tan solo puedes escuchar.

En la última entrevista hablábamos de como está la escena ahora respecto a los 80. ¿De qué modo han cambiado las cosas a nivel discográfico para ti? ¿Te has financiado el disco tu solo y luego has buscado el interés de una discográfica?

Lo que tenía claro desde un principio es que yo no iba a pagar por nada. Llevo mil años en esto y, por suerte o por desgracia, hay gente que me conoce. Lo que no pienso hacer es pagarme un disco, pagarme las promos y pagarme las salas para los conciertos. Si a estas alturas no hay nadie interesado en mi trabajo ¿para qué hacerlo?

No me entiendas mal. Si yo ahora tuviese diecisiete años y estuviese comenzando en esto haría eso y más, porque tienes que hacerlo. Pero si a estas alturas no hay nadie interesado en financiarme un disco, que es más asequible que en los 80, apaga y vámonos. El anterior disco lo hice con Leyenda Records que, bueno, lo pagaron todo. Al final no nos pusimos de acuerdo con este nuevo disco y llegamos con The Fish Factory.”

“Se por gente que está en otros grupos que hay discográficas donde te pagas tu el disco, ellos lo ponen a la venta, y se quedan el 80% y tu el 20%. Yo así no hago nada. Es buscarte la vida para pagar todo y regalar el dinero a otra persona. A mi me gusta tener material nuevo, me gusta crear cosas y no tener que tocar siempre el ‘Duro y Potente’ por mucho que me guste, pero si no hay nadie interesado en financiarlo ¿para qué hacerlo? ¿Para la gente? Pero si nadie lo financia es porque no despiertas interés en la gente. Algo hay mal.”

Evidentemente, si no hay interés de la industria probablemente tampoco va a haber interés por parte del público.

Yo entiendo que hay gente de mi edad y más joven que siga ilusionada. Pero si tienes 40 o 50 años y no has conseguido nada, ya no lo vas a conseguir. Es así. Yo entiendo que tus colegas y tu novia te digan ‘no veas el talento que tienes, Manolo’. Lo que pasa es que más allá de tu círculo de colegas y gente cercana que asegura que eres mejor que Ronnie James Dio hay que ser realista. Si has tocado en todos los sitios que tenías que tocar y has hecho todo lo que tenías que hacer y aún no te has comido un colín…pues por algo será. Yo lo veo así.

Cuando reunimos a Banzai, no llegamos a ninguna parte porque Salvador y yo no nos pusimos de acuerdo en lo que respecta a los temas nuevos. Yo tenía claro que iba a hacer algo en solitario de nuevo y Alfonso de Leyenda Records dijo que él lo financiaba. El resto de músicos que estaban en Banzai en ese momento dijeron que se apuntaban y tiramos hacia adelante. Una vez acabado ese ciclo pensamos en hacer otro disco y claro está que Alfonso no es masoquista y no solo no perdió dinero sino que ganó algo, así que nos pusimos a trabajar en otro disco y no nos pusimos de acuerdo cuando ya teníamos las bases grabadas. Hablamos con The Fish Factory y entonces llegamos a un acuerdo.

Claro que no estamos en Estados Unidos o Inglaterra, donde a partir de cierto punto lo tienes todo hecho. Estamos en España y yo disto mucho de ser millonario, pero la gente que me conoce ya sabe lo que hago y lo que puedo ofrecer. Si alguien no quiere financiar el disco, ya me buscaré la vida.

Hoy en día, la gente tiene su curro y se alquila una sala para tocar para sus colegas. A la hora de grabar discos, usan el mismo sistema: en lugar de irse de vacaciones a algún sitio, se graban un disco pagándolo ellos. Y yo se como funciona la prensa rockera de este país. Hay bandas de tercera regional que pagan sus banners y sus publicidades y de golpe son maravillosos y salen por todas partes. La cuestión es que eso, realmente, no se traduce en nada. Si no interesas, no interesas. Por mucho que inviertas en promocionarte, si luego te alquilas una sala y vienen a verte cien personas, no gana dinero nadie. El de la sala si, porque le pagas el alquiler y el de la furgo porque le pagas el alquiler. Todo el mundo menos tu. Entiendo que es un hobby pero si a nadie le interesas, por algo será. Por algo será.

Todo el mundo quiere ser famoso

Al final, tienes a un montón de bandas buscando visibilidad, ni más ni menos. Tu, como medio, hablas de las bandas que pagan por ser visibles, porque hay cientos y cientos de bandas buscando ser visibles. Pero has de hacerlo de la manera más objetiva posible porque al final, no puedes vender tu credibilidad por trescientos euros de mierda.

Hay gente que piensa que porque se ha gastado tantos miles de euros en instrumentos y equipo resulta que son primos hermanos de Mick Jagger. Yo llevo toda mi puta vida jugando a fútbol y me encanta. Hasta que he enfermado he estado jugando. Doy para jugar en regional pero nada más. O vales o no vales. Hay gente que sigue pensando que puede llegar a algo y no es así.

El de la sala quiere hacer business. Nadie es una ONG. Si le viene un grupo, los Alpedrete Killers, y paga los 500 euros que vale alquilar la sala, pues van a tocar los Alpedrete Killers. Da igual que en ese barrio haya un grupo cien veces mejor. El de la sala dirá ‘vale, pero este me da de comer’. Entre los grupos que se lo pagan todo, los tributos y demás, la escena está como está. Pero vaya, resumiendo, que cada uno haga lo que le de la gana. Yo cuando tenía diecisiete años tocaba en cualquier sitio porque tenía clarísimo que no era nadie y que lo que tenía que hacer era darme a conocer.

En aquel momento toqué en la Universitat de Bellaterra con otros grupos de la época y yo salí a mi puta bola. Tenía 18 años e iba con mis melenas, mis mallas de leopardo, un foulard y los ojos pintados. Había una chica de organización que me vio pintarme la línea de los ojos en los camerinos, por decir algo, y me dijo ‘¿pero que haces?’’ Y le dije ‘estoy entrando en mi mundo’. Y me dijo ‘¿qué te crees que eres una estrella del rock?’. Yo le dije ‘no, pero cuando subo al escenario, aunque no me conozca nadie, yo he de liarla y eso me hace feliz. Ya se que no lo entiendes así que dedícate a tus cosas y contrata a la Eléctrica Dharma si puedes’. Me dijo que de qué iba. La cuestión es que un año después yo tenía un contrato discográfico y ella no se donde está.

“Si viene un grupo, los Alpedrete Killers, y paga los 500 euros que vale alquilar la sala, pues van a tocar los Alpedrete Killers. Da igual que en ese barrio haya un grupo cien veces mejor. El de la sala dirá ‘vale, pero este me da de comer’. Entre los grupos que se lo pagan todo, los tributos y demás, la escena está como está”.

Hay que tener una parte de artista, evidentemente. Hay que tener carisma.

Lo hablaba con César de Popular 1. Lo que no entiendo es la gente que tiene 47 años y va con la pinta de un panadero, de un tendero o de uno que trabaja en una gasolinera a tocar en directo. Ojo, que son profesiones totalmente respetables, pero no puedes ir con esa actitud y esas pintas a tocar en un escenario. Puede que lleves cien años tocando y tengas un nivel con tu instrumento pero esto no es jazz o música clásica, donde has de ser perfecto. Esto es rock and roll. Y esos son los grupos que copan las salas, porque intentas alquilar una sala y está todo lleno por bandas de este tipo. O por grupos guiris donde uno que tocó en una formación decimonónica de Kiss se junta con otro que ha sido roadie de Led Zeppelin y tocan temas de ambas bandas y te cascan 25 euros y hay tontos que van a verles. Así está el tema. Yo no entiendo estas cosas.

Si yo ahora pienso en un grupo nuevo, que no tenga dinero detrás…no tengo ni idea de como se pueden buscar la vida.

Es que, aunque toques en uno de los grandes festivales que aglutinan a mucha gente, al día siguiente vuelves a tocar en una sala ante cien personas.

Suponiendo que tengas la suerte de que entres en uno de esos festivales, te van a meter a las doce del mediodia donde habrá cincuenta personas que están más preocupadas de encontrar una sombra que de otra cosa.

Yo en aquella época tuve la suerte de tocar con Tigres del Metal como teloneros de Motorhead y Saxon cuando llenaban el pabellón. En aquel entonces no había grupos tocando a todas horas como ahora. Tocamos de teloneros de estas bandas porque fallaron los teloneros que traían de gira, ni más ni menos. Gaby, como nos conocía de la época de Tebeo y todo el rollo, nos dijo de tocar. No salíamos ni en los carteles ni nada. Dijimos de ir a tocar en los conciertos de Madrid también y nos pagamos la furgo y el viaje y nos plantamos allí. Casualidades de la vida, allí estaban Tibu y Salva, me vieron actuar, y salió lo de Banzai. En aquel momento tenía que arriesgar. Ahora ya no.

“No entiendo a la gente que tiene 47 años y va con la pinta de un panadero, de un tendero o de uno que trabaja en una gasolinera a tocar en directo. Ojo, que son profesiones totalmente respetables, pero no puedes ir con esa actitud y esas pintas a tocar en un escenario”.

Afortunadamente, a la hora de hacer promoción del disco me llaman directamente de las webs. No tan grandes como la tuya, la de Basa o la de Mariskal, pero me llaman ellos directamente para hacer las entrevistas. Yo te juro que no entiendo la gente de mi edad que sigue metiendo dinero en esto para conseguir algo. Las posibilidades de que les cuele son de 0,0.

Yo recuerdo un artículo que hice, titulado “La culpa de ser músico es tuya” por el que me cayó mierda a cabazos en las redes sociales. Pero sigo defendiendo todo lo que escribí en él porque es la realidad que nadie quiere comentar.

Suena duro pero es así. El hecho de que te gastes un dineral en una guitarra, un ampli y mil pedales…no te garantiza nada.

Entrevista Manzano

Tu importaste en España el concepto de frontman británico y americano. Aquí, por la propia casposidad del rock de la época, lo más cercano a un frontman era Fortu de Obús. En los ’80, cuando la figura del frontman era algo tremendamente importante en una banda de rock, aquí teníamos a gente calva con greñas y con una imagen en escena absolutamente nula. ¿Te salía de dentro o buscabas llenar un hueco?

Ni más ni menos. No fue algo muy inteligente por mi parte en aquel momento. En España eso del frontman no funcionó nunca. Yo fui el primer frontman a nivel hard melódico, porque Fortu era un frontman al estilo heavy metal de toda la vida. Lo mío era un rollo más cercano a lo internacional. Fue algo que nunca fue muy popular. Sangre Azul también lo intentaron y Tony me lo dijo, que fui una influencia para el. Los grupos que cantaban en castellano y que iban en ese plan… bueno, yo lo había hecho antes. Puedes decir que ‘a mi el Manzano no me gustaba pero es que era muy moñas’ pero al final yo estaba antes.

Ese rollo fue flor de un día. En Barcelona, por ejemplo, eso no tenía visibilidad. En Madrid si que había gente que iba más de ese rollo, en sitios como el Canciller. En Barcelona, a la que apareció el thrash metal, olvídate. Y del rock urbano no hablemos…

El fin de una era para Manzano

¿Por qué te fuiste a Suiza?

Se dieron una serie de condicionantes que fueron los que me hicieron irme a Suiza. Yo veía como estaba evolucionando el mercado y veía que lo que yo hacía no lo iba a cambiar. El hard rock melódico nunca iba a funcionar en España y menos con grupos autóctonos. Cuando ahora veo a bandas como Twisted Sister en el Rock Fest Barcelona pienso ‘si estos o Motley Crue hubiesen venido a tocar a España en el 84 les hubieran corrido a botellazos en el minuto uno. Yo he visto a Tesla, que en comparación con Twisted Sister son macho-man, ser blanco de todo tipo de objetos en el escenario. A Diamond Head teloneando  a Black Sabbath en la Plaza de Toros Monumental y la gente tirándoles absolutamente de todo. Unos años más tarde Metallica versionan el ‘Am I Evil?’ y entonces la gente como loca. Pero cuando el grupo original estaba tocando ese tema en el escenario les estaban lanzando objetos desde el minuto 0,0001.

Gente a la que se suponía que le gustaba el heavy metal comenzó a adorar a grupos de punk como La Polla Records. Algo que no pasaba en ninguna parte del mundo. Era gente que iba a boleo a los conciertos porque era lo que estaba de moda en ese momento pero que a la que les rascabas un poco probablemente lo que les gustaba eran Los Chunguitos y los Chichos y se aburrían con ellos. Al ver el punk piensan ‘coño, esto lo podría cantar yo’ y se aficionan a ello.

Con el rock urbano… Mira, con Banzai tocamos en las fiestas mayores de Bilbao con la Plaza Mayor atiborrada de gente y antes que nosotros tocaban Barricada que aún no tenían ni el primer disco creo. Yo ahí vi que algo se estaba moviendo. Aquello no era heavy metal ni hard rock melódico, ni se parecía a Obús ni a Banzai ni a nada, pero había un montón de gente volviéndose loca con ellos. Podía haber la conexión con Leño, si me apuras, pero… bueno, por no hablar del petardazo de Extremoduro. Mira ¿para que me iba a engañar? Lo que quería la gente era eso. ¿Podía ofrecerlo yo? No. Pues me borro de aquí. ¿Qué quieres te diga? No voy a estar pegándome cabezazos contra la pared, pagándome los discos y tocando para cuatro gatos. Que os den por el culo. Me piro. El que sobro soy yo. Me salió esa oportunidad, esa chica me invitó a su país, fui para darme una vuelta y me acabé quedando muchos años.

Los años 90 fueron horripilantes, sinceramente, para este tipo de música. Ahora, de golpe, ves un Rock Fest y que vienen Loudness y la gente flipa. En aquella época, a Loudness los conocían cien personas. De Twisted Sister y Mötley Crue, ni hablemos. Aquí a Twisted Sister les habría pasado como cuando fueron por primera vez al festival de Reading, que les tiraron absolutamente de todo.

Cuando Lemmy estaba enfermo, la gente se volvió súbitamente fan de Motörhead, pero a esas alturas estaban tocando en sitios como Razzmatazz o el Sant Jordi Club. Cuando nosotros les teloneamos estaban llenando el Palacio de los Deportes de la calle Lérida y el pabellón del Real Madrid, igual que Saxon.

En el caso del thrash metal, bandas como Fuck Off o Legion eran conocidas pero hasta cierto punto. Lo que a la gente realmente le flipaba eran las bandas de fuera, con Metallica sobretodo. Luego Metallica se hacen grandes con baladitas y medios tiempos y todos les llaman traidores. Si, vale, pero los que siguen llenando en todas partes muy por encima de Anthrax, Slayer o Megadeth, son ellos.

¿En qué punto tienes los derechos de discos como ‘Al Limite de la Pasión? ¿Te llega algún derecho de autor de aquellos discos?

Si, aunque muy poco, porque ya no se venden los discos. Yo escribí el 50% de los temas del disco de Banzai, que se vendió bastante bien. Cuando salieron los discos, a los seis meses, comenzó a entrar algo de dinero de los derechos. De hecho, el dinero que ves es básicamente eso. Ahora son migajas, evidentemente.

La prensa musical, el rock urbano y el grunge

¿Qué grado de culpa tiene la prensa del rock en este país de como están las cosas? ¿De qué manera han influido en que la escena se desarrollase como se ha desarrollado? Se suele hablar de que la prensa musical británica es especialmente dura a la hora de encumbrar o destruir a una banda pero la prensa musical española no ha sido la más benevolente tampoco. ¿Como ves, desde tu perspectiva, el sector y, así mismo, la casa de putas en la que se ha convertido esto donde todo el mundo ahora tiene un medio?

La escena británica lo tenía todo. No solo los Beatles y los Stones, sino Deep Purple, Black Sabbath y Led Zeppelin, por no hablar de la New Wave of British Heavy Metal. La escena británica se rige, como todas, por modas. No porque saliese una generación estelar en una ocasión va a salir una generación igual de estelar cada par de años. Una vez salieron Iron Maiden, Def Leppard y demás, la prensa británica intentaba apoyar a grupos nuevos que no daban la talla. Las discográficas invertían dinero, los metían en giras y no funcionaban, así que no había negocio. Por eso el rock se fue a paseo y pasaron a lo siguiente, al brit-pop. Oasis lo petaban sin piedad y ni The Almighty, ni Thunder ni Little Angels lo hacían. Así que hasta ahí llegó el apoyo al hard rock.

En Estados Unidos fue diferente, porque hubo un relevo generacional. Salieron Nirvana que lo petaron todo, pero también hubo Pearl Jam, Soundgarden, Alice in Chains y otras bandas que tomaron el relevo en el rock. En el Reino Unido no, no hubo ni una sola banda de grunge que funcionase. Las bandas de thrash metal tampoco funcionaron. A la que el rock y el metal dejó de interesar a los más jóvenes, el Reino Unido apostó por otro tipo de música, que fue el brit-pop.

Cartel homenaje Manzano

Cartel del concierto homenaje en Madrid.

En nuestro país, salvando las distancias en ventas y en público, la cuestión era otra: ¿cual era el relevo a Barón Rojo y Obús? No existe. Luego, a tomar por el culo. Ya no son mainstream, ya no interesa. La gente a la que le gustaba el classic rock o el hard rock en Estados Unidos era fiel y seguía yendo a conciertos, pero aquí no. La gente que iba a conciertos del estilo pasó a apoyar a los grupos medianos a apoyar el rock urbano o el rock radical vasco, fuese Soziedad Alkoholika o La Polla Records. ¿Qué tiene que ver eso con Barón Rojo? Nada. Luego salieron Extremoduro y fue el arrollo total. O bien a la gente realmente no le gustaba lo que apoyaba previamente y lo hacía por moda o no te se dar una explicación lógica.

Yo, con 13 años, medía un metro cincuenta, tenía el pelo corto, estaba escuchimizado y no era especial en nada, nada de nada. Yo veía a Robert Plant o David Lee Roth y yo no tenía nada que ver con ellos. ¿Que tenía que hacer? ¿Envidiarles? ¿Tener celos por si me quitan a la novia? Esa gente no te quita a la novia, si es que llega a conocerla. A la mayor parte de público le gusta más un tío en el escenario que se asemeje a él. Pero es que tu no vas a estar en el escenario. A un concierto vas a ver algo que tu no eres. Aquellos que están arriba del escenario pueden ser muy modestos en un principio, pero a la que van a verles millones de personas, se van a convertir también en rockstars. No son como tu. Nunca lo van a ser. Es una mentalidad de ‘nadie más que yo’. Quizá tu eres el mejor arreglando coches o jugando al billar pero en un escenario, hay gente que es mejor que tu. Lo del rock urbano es algo que pasa solo en España, no lo puedes exportar a ningún lado.

Algo como Viña Rock solo podría pasar en España. Claro que un fan Los Suaves te irá a un concierto de AC/DC, pero un fan de Los Suaves difícilmente irá a un concierto de Judas Priest, por decir algo.

La filosofía del rock urbano y del punk es ser diferente, no ser como la masa. Pero cuando hay quince mil personas en un pabellón idolatrando a Extremoduro ya no eres especial, eres masa también.

Yo cuando vi lo que venía, dije que mejor me iba. ¿Que no me ha ido bien en la música y hay gente a la que le ha ido mejor? Si, claro.

“La filosofía del rock urbano y del punk es ser diferente, no ser como la masa. Pero cuando hay quince mil personas en un pabellón idolatrando a Extremoduro ya no eres especial, eres masa también.”

¿En alguna ocasión has probado suerte con un sello como Frontiers? El funcionamiento es muy de estudio a lo Motown, donde se van montando bandas ad hoc para sacar discos. ¿No es algo que te interese?

Nunca. Yo veo lo que hay en Frontiers y hay muchas cosas que no funcionan tampoco. El primer disco de Revolution Saints es bueno, con Doug Aldrich, Deen Castronovo y demás. El segundo no tanto. Pero ¿cuantos discos saca Frontiers cada mes? Si, a veces sacan discos de Stryper y cosas así, pero mayoritariamente son experimentos con músicos suecos y demás, donde tocan unos y tocan otros pero no son bandas reales. Mira Hardline, donde solo está Johnny Gioeli, por ejemplo. Hay cosas que me gustan y cosas que no, pero algo de beneficio sacarán editando tantos discos. Nunca lo he intentado, la verdad. Lords of Black están con Frontiers, pero no se lo que venderán en global. Tienes distribución mundial pero tampoco se hace mucha promoción de lo que se edita.

¿Qué opinión te merece el hard rock ochentero patrio? Sangre Azul fueron una gran banda pero otras cosas que salieron en la época parecían más una broma de mal gusto que otra cosa, sin entrar a decir nombres.

Niagara también estaban muy bien. Otros, que no eran tantos, no daban la talla. Me gustaban los temas más hard rockeros de Sangre Azul. El material tipo ‘Mil y Una Noches’, más AOR, me gustaba menos. Pero lo vendieron bien y estaban muy bien. Niágara también estaban bien pero el resto de bandas estaban a mucha distancia. No voy a criticar a nadie, la verdad. Alguien dijo que cierta banda parecía que había dejado el tractor aparcado, se hubiese crepado el pelo y se hubiese vestido como la novia de Jon Bon Jovi (risas).

A mi se me pueden decir muchas cosas, pero nadie puede decir que me vestía de Coverdale pareciendo un pastor. Si me comparaban con alguien de ese nivel era porque tenía una cierta pinta. Si mides metro diez, pesas cien kilos, está calvo y tienes gafas, no cuela.

Los conciertos homenaje a Manzano y la posibilidad de nuevos temas

¿Como estás a nivel compositivo? ¿Estás volcando la frustración del tratamiento y de la recaída en el cáncer en componer música o lo dejas para mejores momentos?

Antes de que me volviese la enfermedad, había estado hablando con Félix para hacer temas nuevos, pero no nos habíamos puesto a ello. Al recibir el palo de la enfermedad pues he tenido que centrarme en otras cosas. Bastante tengo con sobrevivir a la quimioterapia. Vamos a ver. Algo querré hacer. Estoy recopilando ideas. Tampoco me gustaría hacer un disco sobre lo bonita que es la vida hasta que la suerte te abandona (risas). De hecho, como te comentaba, hay gente que piensa que las letras del disco están relacionadas, cuando no tienen nada que ver.

Te ha costado dar el visto bueno a los conciertos de homenaje. ¿Por qué?

He hecho público cada paso desde que me diagnosticaron el cáncer. Tengo muchos amigos en la red y puede ser positivo. A mi, al principio, me dijeron que tenía un pólipo que fue creciendo y derivó en esto. Lo que pensé es que si alguien me hubiese advertido, me habría hecho los controles y me habría evitado todo este sufrimiento. Si el hecho de que yo hable de la enfermedad hace que al menos una persona se haga los controles y pueda evitar lo que me está pasando, me doy por bien pagado.

He ido compartiendo los pasos, uno por uno. Cuando hice público el diagnóstico demencial que me ha tocado ahora, al poco tiempo, Rudy Goroskieta me contactó. El trabajaba en la Heavy Rock e hizo un reportaje del concierto que hicimos con Manzano en Montpellier en su momento. Se vino en la furgoneta con nosotros. Luego estuvo también en San Sebastián en nuestra gira con Whitesnake. Teníamos buen rollo. Rudy me dijo que podíamos hacer un concierto homenaje y que ya había gente apuntándose. Yo le dije “mira, tío, no estoy muerto todavía” (risas). El me decía que sería bueno, pero yo no lo veía claro. Una semana después me llamó Gaby Alegret de Los Salvajes, la primera persona que creyó en mi. Me dijo ‘mira, si quieres lo paro, pero he contactado con todos tus amigos músicos y todo el mundo ha reaccionado positivamente para hacer el concierto homenaje’. Le dije que quería pensarlo y darle una vuelta. Me dijo que no me lo plantease así, que me lo plantease como una celebración con toda la gente que me quiere.

Hablé con mis músicos del grupo y les dije que qué les parecía. Ellos tocarían lo mismo que iban a tocar pero con distintos cantantes invitados. Al principio no parecían muy encantados con la idea pero les dije que yo no lo podía hacer, que no sabía si volvería a estar en condiciones de subirme a un escenario. Al final di el visto bueno y lo tiraron adelante.

Hablé con Rudy y le dije que lo tirase adelante. El habló con Oscar de Lujuria, que tiene un montón de contactos, y todo el mundo se ha ido apuntando. Marcos Perandones consiguió la sala en Madrid inmediatamente, nos pusimos en contacto con la Asociación Española Contra el Cáncer y todo ha ido rodado.

En Barcelona actuará sobretodo gente cercana, incluso gente que iba conmigo al colegio en su momento. En Madrid actuará gente que ni conozco en algunos casos pero… ¿qué te voy a decir? Es todo un orgullo tener este apoyo tan grande.

“No es muy agradable que manipulen ciertas zonas de tu cuerpo pero pasaría por ello cada día de los próximos tres años con tal de haber evitado lo que me está pasando”.

¿Hay alguna posibilidad de que asistas al concierto de Madrid aunque sea entre bambalinas para poder ver a tus amigos?

No, porque justo en esos días estaré entre el quinto y el sexto ciclo de quimioterapia. Me pilla en medio. No puede ser. Además, si algo odio en este mundo es dar penita. No quiero aparecer con el pelo corto y catorce o quince kilos menos y hecho un zombie. No es por vanidad pero es que hace tres meses yo aún tenía mi melena y no estaba tan hecho mierda.

Les agradezco a todos mucho el detalle. Rudy me dijo de venir, que no hacía falta que hiciese nada, pero yo no quiero ir a dar pena y tal. Me pillará, como digo, entre sesiones de quimioterapia y tengo que hacer como mínimo diez o doce. La última semana suelo estar aceptablemente bien, pero tampoco para estar de juerga con los colegas hasta las siete de la mañana. Pero si, me encantaría estar.

Entrevista José Antonio Manzano

Un control a tiempo te puede cambiar la vida

Hay gente que lleva la enfermedad de manera muy privada. Tu has elegido ser muy público con cada paso, como dices. ¿Has tenido algún contacto con alguna persona que, debido a tu decisión, haya optado por hacerse controles para intentar detectar cáncer de colon?

Si, en Facebook. No gente que conociese personalmente, pero gente que tengo en las redes. Hay gente que ha ido a hacerse el control y que le ha salido positivo. No doscientas personas, pero si tres o cuatro. Con eso me doy por satisfecho.

Es lo que tu dices. No es muy agradable que manipulen ciertas zonas de tu cuerpo pero pasaría por ello cada día de los próximos tres años con tal de haber evitado lo que me está pasando. No es agradable pero es más soportable que lidiar con la quimioterapia, la operación y el postoperatorio. No tiene punto de comparación. Y además, sin saber como te vas a quedar luego.

Si por mi fuese, repetiría todas las colonoscopias y todas las endoscopias habidas y por haber, a diario, con tal de evitar lo que está pasando. El cirujano me dijo que esto empezó siendo un pólipo y que en una colonoscopia se habría detectado y eliminado sin problemas. Pero si no lo tratas, va creciendo, yendo a más y sale lo que sale al final.

Cuando me diagnosticaron yo estaba en un buen estado de forma. Tenía 58 años y estaba mejor que el 90% de gente de esa edad. Jugaba a futbol, entrenaba tres días por semana y estaba pletórico. Un buen día noté que algo no estaba bien en mi cuerpo y me fui a Google. Entre las posibles causas salía ‘cáncer de colon’. Hostia puta. Fui al doctor enseguida y se confirmaron las peores sospechas.

Hay cánceres que no se pueden detectar, pero este si. Los médicos ven cuando tienes algo pero no pueden planificar o evitar que te venga algo. Si, hay factores de riesgo que no hace falta recordar, como la alimentación o el tabaco, que pueden dar lugar a más problemas. Pero en el caso del cáncer de colon es algo detectable si te haces los controles pero no previsible. Si sale, sale.

En mi caso hace siete meses de la primera operación y tres meses de la segunda. Me hicieron pruebas y estaba bien. ¿Por qué se me ha reproducido? Pues no me pueden dar una explicación lógica. Aún así, te entra gente por las redes diciendo que no hagas quimioterapia, que te mata. Ya se que mata las células buenas y las malas. Pero si no mato las buenas, las malas se reproducen y en dos meses no estoy aquí.

Sergi Ramos