Los hispalenses Derby Motoreta's Burrito Kachimba ofrecen una de las propuestas más interesantes y rompedoras de la escena musical actual, con una particular perspectiva del rock andaluz, regada con grandes dosis de psicodelia y desenfado.

Un año más, se pone en marcha el programa musical “Tiempos Nuevos” organizado desde el consistorio de la ciudad de Oviedo, para dar a conocer a bandas emergentes de las más variadas corrientes: rock progresivo, experimental, metal…

Dentro de este catálogo se encuentran los Derby Motoreta’s Burrito Kachimba quienes ya antes del confinamiento estaban haciendo conciertos de manera frenética y que el parón les vino a dar la oportunidad de conocer la capacidad de adaptación que tienen ante la adversidad, aprovechando el tiempo del parón forzoso para componer y madurar los temas que tenían en la buchaca, y en cuanto se presenta la primera oportunidad, salir de las trincheras con más fuerza, aun si cabe, con un nuevo trabajo bajo el brazo.

Para rompehielos… Los Estanques

A la hora programada, se abrieron las puertas del Teatro Filarmónica para dejar pasar una cola interminable de fieles que, guardando las distancias de seguridad, daban la vuelta a la manzana.

Puntuales a la cita, los encargados de abrir fuego fueron Los Estanques, habituales compañeros de viaje de los sevillanos. Con aires desenfadados y aspecto desaliñado, los madrileños presentaron una variada propuesta donde fusionaron el pop, el rock, la psicodelia, el progresivo, el funk, el soul y el jazz. De esta coctelera salieron temas como “Partiré hacia el sol” o “¡Joder!”

Poco a poco se fueron haciendo con el público, y solventando las pequeñas incidencias técnicas que se fueron produciendo en su accidentada actuación, en sobremanera cuando solicitaron la presencia de Alex Soni, de los DMBK, para colaborar en un tema. Seguirían las canciones “Nací Santo” y “La Aguja” de su último trabajo ‘IV’, para continuar con un medley de temas y entrar en la recta final, momento en que invitaron a subir al escenario a la cantautora Anni B Sweet para interpretar con ellos “Soy español, pero tengo un Kebab”

Kinkidelia pa’ to Cristo

Hace poco más de un mes que los sevillanos se pasaron por Asturias consiguiendo un sold out fulminante y dejando a muchos seguidores con la miel en los labios. Si con su debut musical se convirtieron en la gran esperanza del rock nacional como chispeantes embajadores de lo que ellos llaman la “kinkidelia”, los andaluces Derby Motoreta’s Burrito Kachimba volvían de nuevo a Asturias con su segundo álbum por bandera, ‘Hilo negro’, con más de todo que en el primero, para viajar aún más lejos.

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba (Foto: José Antonio Fernández)

Según fue bajando la intensidad de la luz del teatro, comenzó a sonar de fondo ‘KBMD’ a modo de intro y sirviendo de entradilla a los componentes de la banda quienes comenzarían el bolo con el adrenalítico “The New Gizz”, ambos pertenecientes a su primer trabajo de nombre homónimo. Las mascarillas no impidieron que el público acompañara a Dandy Piranha en los coros. La fiesta no había hecho más que empezar.

Con “Porselana Teeth” entrarían a enredar al público en su ‘Hilo Negro’. Un sonido compacto y limpio que hizo llegar la voz de Dandy a la perfección y permitir disfrutar de todos los matices del tema. Las palmas empezaron a mostrar un público ya entregado y, aunque encajados en sus butacas, dispuesto a disfrutar.

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba (Foto: José Antonio Fernández)

El ambiente lisérgico se consiguió con una iluminación estroboscópica no aptas para epilépticos, con cenitales que se clavaban en el escenario, acompañadas de unas retro que dejaban entrever a contraluz la silueta de los músicos. Todo un regalo para los fotógrafos.

Le seguiría ‘Caño Cojo’ con el que se entró de cabeza en aquel sonido que se bautizó como Caño Roto, y que se extendió por todo el flamenco suburbial durante los años broncos de la Transición; tiempos revueltos en los que se estilaban los pantalones de campana, los medallones por fuera, el jersey de cuello alto y las patillas de hacha; el cubata, el Winston y el loro sonando a todo volumen con canciones de amores de compra y venta.

 

Imposible no venirse arriba a las primeras notas de “El Valle” que terminaría de engullir a todo aquél que hasta ese momento hubiese ofrecido resistencia. Psicodelia de alto voltaje que tiene por propósito que todo el que pruebe la kinkidelia no sea capaz de desengancharse de ella.

Después de dar las gracias a los asistentes por el soud out en estos tiempos difíciles y a veces de “valientes”, continuarían con “RGTQ” y “Gitana”, uno de los mejores temas del último disco, y que rezuma influencias andalusíes y flamencas. Sobre un fondo rojo intenso y a golpe de bombo, DMBK se fueron al suelo en lo que podría interpretarse como una señal de respeto hacia el alma de Jesús de la Rosa, presente en el ambiente.

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba (Foto: José Antonio Fernández)

Una breve pausa para acondicionar la escenografía, da paso a ‘Somnium Igni – PT1’ y ‘Somnium Igni – PT2’. Sobre el escenario, Gringo y Dandy, sentados frente a frente. En el aire, un tañido de guitarra que suena a disco de pizarra y sobre él, la voz distorsionada del Piranha nos introduce en un tema que crece y crece y va avanzando a través de las décadas para acabar en una rave. Toda una muestra de evolución.

Las palmas llevarían en volandas a los motoretas, que se arrancan con “Aliento De Dragón”, para regresar al segundo disco con la marchosa “Dámela” y “13 Monos”. Con un público entregado y la banda desatada, al grito colectivo de Sig na geg no, sig nag nag se, comenzaron el que sería su último tema “El Salto Del Gitano” y con los sones de “La Cachimba” de Los Chichos y haciendo una conga, se despidieron los hispalenses después de casi hora y cuarto que supieron a poco.

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba (Foto: José Antonio Fernández)

En su debe les apuntamos “Nana Del Caballo Grande”, la arabesca “Turbocamello” o “Grecas”. En su haber el hacer olvidar por un momento al auditorio que existe otra realidad de puertas para afuera.

¿Cómo es posible que una banda con tan poco bagaje presente esta madurez y suene como si llevaran décadas encima de las tablas? El secreto está en el background de cada uno de sus miembros que no es para nada desdeñable. Su discurso sincero y auténtico, la chulería y clase, orgullo macarra y eficiencia escénica a partes iguales, hacen el resto.

Texto y fotos: José Antonio Fernández

Promotor:Tiempos Nuevos / Fundación Municipal de Cultura de Ovied

Día:2021-07-24

Sala:Teatro Filarmónica

Ciudad:Oviedo

Teloneros:Los Estanques

Puntuación:8