Kiss publicaron su décimo trabajo de estudio el 10 de octubre de 1982. También fue el último álbum grabado con Ace Frehley acreditado como miembro oficial y su primer álbum con Vinnie Vincent como el guitarrista principal inicialmente no acreditado. Vincent sería reconocido tiempo después, pero no aparecía en la portada de la reedición del álbum de 1985.

Kiss tenían un serio problema en 1982. Si bien el batería Peter Criss ya había sido echado de la banda en 1980 y sustituido por Eric Carr, ahora era el guitarrista Ace Frehley quien no soportaba más estar en la banda de Gene Simmons y Paul Stanley. No sólo eso: la banda había optado por un sonido disco-pop en ‘Dynasty’ (1979) y ‘Unmasked’ (1980), consiguió alienar a muchos de los fans que habían atraído con su imagen extrema llena de sangre, maquillaje, cuero y fuego. Para terminar de arreglar las cosas, un disco de vuelta a las raíces fue descartado y, en su lugar, el grupo editó una incomprendida obra conceptual titulada ‘The Elder’ en 1981, a la par que el heavy metal se estaba comiendo el mundo. Con todo esto en mente y con un Frehley que ni se pasó por el estudio -siendo sustituido por diferentes guitarristas de sesión- ‘Creatures Of The Night’ era el intento de Kiss por mantenerse relevantes en un mundo donde todos eran más duros que ellos.

Grabado en los Record Plant Studios de California en verano de 1982, ‘Creatures of the Night’ muestra a unos Kiss interesados en conseguir el sonido más heavy. Comenzaron por dotar a la batería de Eric Carr de un sonido profundo y Bonhamesco que hizo que el disco destacase de inmediato. Las tendencias más flash y menos setenteras en el campo de las guitarras junto a composiciones más dinámicas y oscuras que las de sus discos clásicos lograron obrar el milagro: un disco de heavy metal acorde a los tiempos. El problema es que llegaba demasiado tarde, cuando a nadie ya le importaban Kiss y a duras penas consiguieron ser disco de oro (500.000 copias vendidas en Estados Unidos). La salida de Frehley poco después de la gira promocional del disco por Europa y la introducción de Vinnie Vincent como nuevo guitarrista también jugarían en su contra, con una gira con recintos a medio llenar que parecía anunciar el final. Y lo fue -cuanto menos para los Kiss maquillados, que saldrían a cara descubierta con su siguiente trabajo, “Lick it Up”.

Con Michael James Jackson como productor la banda dio lugar a canciones como el explosivo tema título, el himno “I Love It Loud” o la enorme balada “I Still Love you”. Otras como la casi doom “War Machine” se han mantenido durante muchos años en el setlist de la banda. Guitarristas como Steve Farris, Robben Ford o el propio Vincent fueron de gran ayuda para cubrir la baja de Frehley. En cualquier caso Kiss estaban en la picota y ni su mejor disco en cinco años sería capaz de reflotarlos.

Sergi Ramos