Fueron una de las primeras bandas españolas de rock duro en conseguir cierta proyección internacional. Llegando a compartir escenario con titanes del rock pesado como Bruce Dickinson o Michael Schenker, “el Baron” pasó de una época dulce en los ochenta a otras más turbulentas en las épocas posteriores. Sin embargo, he aquí un pedazo de su legado más importante en el heavy metal nacional:

Con botas sucias (Larga vida al Rock And Roll): Tras el despegue como banda, la banda de Sherpa, Hermes y los hermanos De Castro cosechó su primer gran éxito con la publicación de su primer álbum, llegando al disco de oro y la consiguiente repercusión mediática en unos medios más acostumbrados a la imagen pulcra de los cantautores que al pelo largo del rock. Con dedicatoria incluida a un recientemente fallecido John Lennon, “Con botas sucias” fue el tema que abrió el camino de Baron Rojo hacia un estrellato dulce y amargo a partes iguales.

Barón Rojo (Larga vida al Rock And Roll): Tema que da título a la propia banda y que elogia al piloto alemán del avión rojo que logró derribar ochenta aeroplanos enemigos durante la Primera Guerra Mundial. Abatido en 1917 y enterrado por los mismos británicos como uno de los mejores pilotos de la historia de la aviación, Baron Rojo (la banda), logró transformar esta historia en una de sus canciones más coreadas.

Siempre estás allí (Metalmorfosis): Una de las grandes baladas de la banda siempre presente en sus conciertos. La historia de un músico y la vida en la carretera sirven a la banda para agradecer el calor recibido por el público durante las actuaciones.

Hiroshima (Metalmorfosis): Otra balada, esta vez centrada en el lanzamiento de la primera bomba atómica americana, la destrucción que conllevó y la carrera armamentística de la Guerra fría. Hablando de temas como estos Baron Rojo dejaba claro que aunque hablaban en algunas canciones de temas superficiales también trataban temas con profundidad histórica.

Incomunicación (Volumen Brutal): “Vivimos en el reino de la incomunicación, la gente se pudre en su jaula de hormigón”. Con una letra que bien podría haberse escrito ayer mismo, Sherpa habla de la omnipresencia de la televisión y el tedio de una generación apática afectada por la falta de trabajo y de objetivos.

Cuerdas de acero (En un lugar de la marcha): Dedicada al instrumento de cuerda más conocido del rock&roll. Armando de Castro se recrea y eleva los elogios hacia la guitarra eléctrica hasta calificarla como “tormenta de truenos y luz” y describirla como “símbolo de libertad”, un tema quizá recurrente pero efectivo en el mundo del rock.

Los rockeros van al infierno (Volumen Brutal): El típico y tópico de que los rockeros “son malos” y “están abocados al infierno” se hace canción en esta “Los rockeros van al infierno”. Quizá esperpéntica y estereotipada en nuestra época, la letra de este tema no sonaba tan alejada en una España con mentalidad católica cerrada al cambio a principios de los 80. Sin embargo, el estereotipo del “rockero malo y abocado al pecado” ha sobrevivido a aquella época, así como esta canción, convirtiéndose en uno de los mayores himnos de la banda madrileña.

Hijos de Caín (En un lugar de la marcha): “Abel era el malo porque hacía lo que le decían sin rechistar, yo me negué y Dios me ha fastidiado” podría ser un resumen del tema que invierte la historia habitual de la Biblia. Abel es el perrito faldero de Dios mientras que Caín es el rebelde que decide ir por su camino, “llevando su propia cruz”, y es castigado por ello. La historia bíblica se invierte y termina con la reflexión de que, al final, todos tenemos nuestro lado oscuro y otro que no lo es.

Campo de concentración (Baron al rojo vivo): Tan solo incluida en discos recopilatorios, este tema apareció por primera vez en el doble disco en directo Baron al rojo vivo. La canción es una de las cuatro canciones inéditas que aparecieron en el disco y compuestas una por cada miembro de la banda, en este caso por Sherpa y su mujer, Carolina Cortés, conocida como “el quinto miembro” de Baron Rojo por sus muchas aportaciones en letras tan atemporales como la de esta Campo de concentración.

Resistiré (Volumen brutal): El himno por antonomasia de Baron Rojo. La canción que carga contra el abuso de poder y grita por permanecer firme hasta el final llevó a la banda hasta el número 1 del Top 10 inglés tras lanzar Volumen brutal y grabarlo en castellano y en inglés en los británicos estudios Kingsway de Ian Gillan en tan solo dos semanas. Volumen brutal y Resistiré supusieron el éxito del metal español fuera de las fronteras nacionales y el reconocimiento de que en España también se podía hacer música pesada.