Junto a ‘The Jester Race’ de In Flames y ‘Slaughter Of The Soul’ de At The Gates, el segundo álbum de Dark Tranquillity es uno de los pilares del llamado death metal melódico. Publicado el 27 de noviembre de 1995, los suecos afianzaron su sonido con este disco en el que se estrenaba su vocalista Mikael Stanne.

Con la publicación de su segundo álbum de estudio en 1995 los suecos Dark Tranquillity alcanzarían la cumbre del death metal melódico y definirían mucho más su estilo escandinavo diferenciándose así de otras bandas del género death. Por aquel entonces la banda había grabado ya su primer álbum ‘Skydancer’ con Anders Fridén a las voces y para este segundo álbum decidieron cambiar y poner a cargo de las voces a Mikael Stanne el cual venía de grabar con In Flames y Anders pasó a esta otra banda tiempo después para encargarse de las voces en su segundo álbum.

El disco fue producido por Fredrik Nordstrom, cuenta con 11 canciones y una duración aproximada de 48 minutos. Se trata del trabajo más técnico de la banda y posiblemente sea también uno de los más técnicos dentro del género. Junto a ‘The Jester Race’ de In Flames y ‘Slaughter Of The Soul’ de At The Gates conforman el trío pilar del death metal melódico de Gotemburgo.

El álbum está plagado de riffs a doble guitarra, baterías súper aceleradas y solos tremendamente técnicos de corta duración pero constantes durante todas las pistas. “Punish My Heaven” abre esta joya sueca con una contundencia que a día de hoy la banda mantiene y sobre todo sabe mantener durante sus directos. “Edenspring” o “The Gallery” muestran la línea que define el estilo de este álbum mientras que temas como “The Dividing Line” o “Silence, And The Firmament Withdrew” rompen con el tempo al que tienen acostumbrados.

“Lethe” comienza con unos arpegios magistrales que se prolongan hasta el minuto y medio y que envuelven al oyente en un mundo de fantasía druídica para después cortar por todo lo sano y golpearnos a base de guitarreo afilado que continua con un cambio igualmente radical en el que todos los ritmos se aceleran.

Otro de los recursos que hacen tremendamente especial este disco es el uso de guitarras acústicas y de voces femeninas en temas como “Mine Is The Grandeur” y “…Of Melancholy Burning”, los cuales hacen que el disco no resulte para nada monótono. Por último destaca “The One Brooding Warning” como uno de los temas del disco en el que mejor se evidencia el virtuosismo instrumental con el que ya contaban estos jovencísimos Dark Tranquillity. Un LP redondo y tremendamente trabajado por el cual solo podemos aplaudir a estos grandes músicos.

Sergio de la Torre