Asaltamos a Joakim Broden, vocalista de Sabaton, por teléfono. Como todos, lo de las cinco cosas que nadie sabe de él le pille absolutamente en bragas y le cuesta pensar un ratito hasta que da con material suficientemente interesante y digno de ser publicado en, oh, una web de mierda.

Pero Joakim Brodén es un tipo afable, capaz de reírse de si mismo y muy abierto. No tarda en abrir las compuertas y soltar una buena cantidad de información que nos ayuda a visualizar una foto de quién es este tipo: un fan del heavy metal que ha tenido la tesón y la pequeña suerte de poder acabar dedicándose a esto a tiempo completo dentro de una de las bandas más exitosas de la actualidad. Sabaton han lanzado ‘The Great War’, su nuevo disco, y girarán en febrero con Apocalyptica y Amaranthe, el “The Great Tour”.

Pasarán por España y allí estaremos para verles, pero de momento, vamos a indagar en esas cosas que no sabíamos del vocalista del traje raro con contrachapado que no se lo quita ni a 45 grados de temperatura. “Soy un tío bastante abierto así que mucho de lo que te diga quizá lo puedes leer en algún sitio, ya que puedo haberlo dicho en alguna entrevista”, se disculpa inocentemente, como suele pasar, al principio de la charla. “No obstante, creo que son cosas curiosas y que no son muy habituales”.

Sabaton Mystic Festival

Sabaton (Foto: Jesús Martínez)

1- Cantante por defecto

“Cuando entré en la banda que luego terminaría siendo Sabaton en 1999 (de aquellos tiempos solo queda Pär), estábamos tomando algo en una fiesta y todo el mundo hablaba de lo mucho que les gustaba Helloween, Judas Priest, Iron Maiden y Rhapsody. Cuando entré en la banda, lo único que tocaban eran versiones de black y death metal, lo cual me sorprendió mucho. Cuando les pregunté me dijeron que no tenían ninguna canción de ese estilo que les gustaba porque no tenían a nadie que las cantase. Claro que podían tocar temas de Judas Priest, pero nadie podía cantarlos así que se aprendieron un montón de canciones de black metal y luego se turnaban para gruñir ante el micrófono”.

2- Sus compañeros de banda son unos vagos

“Cuando entré en la banda, entré como teclista. Yo comencé mi carrera musical con el órgano Hammond y con el órgano de la iglesia. Tocaba a menudo en la iglesia, en misas y en reuniones escolares. Cuando entré en la bada lo hice como organista convertido en teclista. En ese momento comenzaron a versionar temas de Savatage conmigo y yo compuse algunos temas. Me preguntaron si podía cantar o si debían buscar un cantante. Les dije que podía cantar mientras buscaban a alguien y son unos vagos de mierda porque veinte años después sigo aquí cantando las canciones de Sabaton”.

Sabaton Wacken 2019

Sabaton (Foto: Sergio Blanco)

3- Le gusta golpear las bolas

“No es un secreto realmente, pero es bastante desconocido: juego muchísimo al pinball. Cuando estoy componiendo y necesito aclararme un poco la cabeza, busco una maquina de pinball. Estando de gira, si hay algún sitio que tenga maquinas de pinball cerca del recinto, es muy probable que me encuentres allí. No soy muy bueno pero he estado en el campeonato nacional sueco aunque he quedado muy arriba, sino que quedé entre los cien primeros o algo así”, asegura.

4- Jugando al “Halo” hasta las mil

“En los viejos tiempos, Pär y yo solíamos ensayar un par de veces por semana y nos quedábamos al final de los ensayos componiendo canciones y cosas así. También nos pasábamos cientos de horas jugando a juegos de la Xbox como el ‘Halo’ y toda esa serie de juegos. Componíamos todas las letras y música que podíamos pero, cuando eres una pequeña banda que apenas ha tocando en Suecia y alguna vez fuera de Suecia, tampoco hay mucho más que puedas hacer con tu tiempo. No podías trabajar a tiempo completo con algo como lo que teníamos por entonces, una pequeña banda. Así que sí, Pär y yo nos dedicábamos a quedarnos después de los ensayos, beber cerveza mediana/fuerte, jugar al ‘Halo’ toda la noche y tras medianoche, nos poníamos a componer letras y música”.

5- Solo es un fan del heavy metal

“Si miras a Sabaton hoy en día, con nuestra ropa de escenario, nuestra temática militar, nuestro festival, nuestro crucero, nuestro espectáculo, el Sabaton History Channel y todo eso, parece que seamos una banda con un plan muy bien definido. La realidad es que todo ha salido tras una lenta evolución. Nosotros éramos un grupo de chavales a los que les gustaba el ‘Painkiller’ de Judas Priest y el ‘Keeper of the Seven Keys’ de Helloween. Queríamos emular esos discos y beber cerveza. Luego dijimos de montar una banda y hasta aquí hemos llegado.

Sabaton Joakim Brodén

Sabaton (Foto: José Antonio Fernández)

El Sabaton Cruise comenzó porque Pär estaba jodidamente indignado con la compañía de transporte que gestiona los ferrys entre Suecia y Finlandia, por el dineral que nos costaba meter nuestros autocares de gira en esos ferries. Entonces pensó ‘¿cuánto cuesta alquilar el jodido barco entero?’, y con eso nació el Sabaton Cruise. El Sabaton Open Air fue algo parecido. Como no había dónde tocar en nuestra tierra dijimos ‘pues montamos nuestro festival’ y además servía como fiesta de presentación de nuestros discos. De ahí salió.

Nuestra ropa de escenario surgió porque íbamos a grabar el video de ‘The Lion From The North’ y queríamos que pareciese un bunker militar con luces estroboscópicas y cosas así, así que buscamos ropajes militares y luego ya se quedaron con nosotros. La temática militar en las letras era un mal menor, hasta que caimos en la cuenta de escribir sobre historia militar a lo largo de los tiempos. Entonces dijimos ‘wow, esto es interesante’. De ese modo teníamos cierto disfrute con todo esto y encontramos una manera de motivarnos con las letras. Empezamos a hacer eso en 2004 así que llevamos quince años con letras de temática militar.

Si miras lo que éramos en 1999, cuando bebíamos cerveza y versionábamos ‘Painkiller’, te puedo asegurar que no había un plan maestro para nada. Joder, si soñábamos con tocar algún día en Wacken y ahora somos cabezas de cartel del festival (risas). Nuestro sueño era tocar un pequeño show en alguna de las carpas, así que puedes ver que somos bastante buenos a la hora de expandir nuestros sueños.

Las bandas más jóvenes piensan que todo esto estaba planeado. A veces, cuando coincidimos con bandas más jóvenes en festival o en giras quieren hablar con nosotros para saber cómo conseguimos hacer todo esto, que qué plan seguimos. Me sabe mal decirles que no hay plan. Todo se basa en la lógica. Si tus conciertos como cabeza de cartel apenas reúnen a 150 o 200 personas, quizá no es el momento de poner en marcha tu propio History Channel.

Sabaton Mystic Festival 2019

Sabaton (Foto: Jesús Martínez)

Las cosas van saliendo poco a poco. La gente tiene que centrarse en aquello en lo que es buena y luego ir expandiendo. No puedes hacerlo todo a la vez. A nosotros nos llevó cinco años tener un buen contrato discográfico. Tras eso, nos llevó otros tres o cuatro años hasta que nos convertimos en los Sabaton que la gente conoce hoy en día: discos con concepto, ropas de escenario, etc”.

Sergi Ramos