No hay mejor manera de medir la popularidad de un grupo actualmente que con su número de oyentes mensuales en Spotify. La plataforma de streaming es un estudio constante y fiable de la fluctuación de las bandas y del éxito que cosechan discos y canciones. En este reportaje se encuentran las 10 formaciones metaleras que reinan en este 2019.

Hubo un tiempo donde la grandeza y el poder mediático de los grupos se podía medir gracias a la venta de discos. Estamos hablando principalmente desde la década de los 60s hasta principios del siglo XXI, años dorados para la industria musical donde grandes mitos de la escena rockera consiguieron álbumes multiplatinos. El gato al agua se lo lleva AC/DC y su ‘Back In Black’ con casi 50 millones de copias vendidas en todo el mundo. Si nos centramos en el apartado metal la cosa no tiene discusión: Metallica y el celebérrimo ‘Black Album’ de 1991, con alrededor de 30 millones de copias, es la obra que más llegó a las masas.

Pero las cosas cambiaron mucho con la llegada de las descargas (algunas más lícitas que otras) y el streaming. En pleno 2019 cualquiera tiene acceso a toda la biblioteca musical existente con apenas tres movimientos. Plataformas hay muchas y variadas: Apple Music, Amazon Music, Deezer o Youtube (con su particular Youtube Music lanzado en 2015) copan una parte del mercado que sin lugar a dudas lidera Spotify. Más de 200 millones de usuarios tienen al gigante de origen sueco como su principal proveedor de canciones.

Las bandas de metal no son precisamente lo más escuchado a estas alturas de la película. Puede llegar a ser sangrante, incluso obsceno, ver la cantidad de oyentes mensuales que puede tener un intérprete de reggaetón o trap y compararlas con los gigantes del rock n’ roll. Pero eso es otra historia. Aquí nos centraremos en que formaciones están capitaneando la escena metalera (no encontrarás bandas rockeras estilo Pink Floyd o Led Zeppelin) en una época marcada por el auge de la parte más visual del negocio. Los festivales, los conciertos masivos, el merchandise o los videoclips están posicionándose como la parte más importante e imprescindible del engranaje musical.

10- Rammstein: 5,6 millones de oyentes mensuales

La formación germana es la banda europea más en forma de la década. Casi nadie tendrá dudas al respecto. Desde de la época de ‘Senhschut’ -donde la salida del himno “Du Hast”, sumado a la aparición de composiciones suyas en la película de David Lynch ‘Lost Highway’, los encumbró a una posición privilegiada- todo ha sido un constante ascenso. Sus espectaculares directos, donde la pirotecnia y el fuego protagonizan cada velada, han sido una carta fundamental a la hora de diferenciarse de sus coetáneos de sonidos industriales y les han servido para conseguir fama mundial.

Su último disco homónimo, que les ha llevado a realizar su primer tour exclusivamente por estadios, confirma que casi nadie le puede toser y ponerse a su altura. “Deutschsland” se está convirtiendo en un clásico contando con apenas medio año de vida, hecho nada fácil de realizar en esta época con tanta sobresaturación de nuevos lanzamientos. Puede que la clave esté en su actitud, en las letras escritas en su alemán natal, en la mezcla entre lo marcial y casi militar de sus guitarras/baterías con esos arreglos tan terriblemente épicos de los sintetizadores de Christian “Flake” Lorenz. Sea lo que sea, el estatus actual de Rammstein era difícil de imaginar 20 años atrás.

9- Limp Bizkit: 5,8 millones de oyentes mensuales

Está claro que si Limp Bizkit puede colarse en este top 10 es gracias a lo que fueron y no a lo que son, en lo que se puede denominar un cómo vivir de rentas de manual. Su explosión llegó a finales de los 90s, en una época donde el grunge dejó de ser lo más cool y una legión de metaleros con estética rap empezaron a dominar la escena de la música alternativa. Siempre ha sido el nu metal un estilo controvertido, el cual algunos se empeñaron –y se empeñan- en minusvalorar, pero bandas como Limp Bizkit dejaron claro que se podía crear himnos con guitarras duras sin hablar de leyendas medievales ni hacer solos de guitarra de medio lustro de duración.

Los de Florida cuentan en su haber con otro elemento que suscita amores y odios por igual: Fred Durst. El vocalista no se puede considerar como uno de los músicos más queridos del panorama –la fama de fanfarrón lo perseguirá por el resto de sus días- pero está claro que gran parte de la popularidad de la formación se mantiene gracias a él. El resto es gracias a una serie de canciones que rompieron los cimientos de una época y se encaramaron a la inmortalidad y el éxito eterno: “Rollin”, “Take A Look Around”, “My Way” o “Break Stuff” siguen sonando en cualquier afterparty del primer festival que se te venga a la cabeza.

8º Rage Against The Machine: 6,1 millones de oyentes

La banda de Tom Morello vuelve a estar de actualidad después de su inminente reunión con Zack de la Rocha. Pese a que su proyecto paralelo (Prophets Of Rage) gozaba de buena reputación –más en directo que en estudio, donde el disco pasó bastante desapercibido en comparación con cualquiera de RATM o Audioslave- no cabe la menor duda de que lo que el respetable quiere ver es la formación original del asunto: Morello – de la Rocha – Wilk – Commerford. Cualquier alteración a esta ecuación, a este cuarteto que se recita de memoria como si de una alineación deportiva se tratase, supondrá un bajón de repercusión considerable.

Aunque seamos francos y concisos: solo con las reproducciones de “Killing In The Name” le serían suficiente para colarse en este ranking. Hasta los menos afectuosos con los sonidos rap metal del combo se conocen aquello de “la lechuga está pocha” u otras versiones ligeramente más explicitas en lo sexual. Una carrera con muchos tiras y aflojas sumado a años en blanco no han mermado para nada su poder de convocatoria. Después de liderar la escena metal de la primera mitad de los 90s –con permiso de Pantera- muchos jóvenes siguen admirando los fraseos rabiosos y las guitarras con tonos funk y experimentales de los californianos. ¿Nos vemos en 2021 por Europa?

7- Slipknot: 6,7 millones de oyentes mensuales

Los enmascarados de Iowa marcaron a toda una generación de nuevos metalheads que consideran sus discos una auténtica institución. Comenzaron su andadura allá por el año 1995, pero no fue hasta 4 años más tarde cuando el trabajo homónimo azotó tanto a la prensa musical como a los fans. 9 tipos vestidos con un mono rojo y tapados con unas caretas baratas recicladas de Halloween, los cuales sonaban como una apisonadora mezclando sonidos e influencias de lo más variopintas, salieron a la luz y aterrorizaron al mundo. Eso sí, para los más mainstream se sacaron de la manga el estribillo de “Wait And Bleed”, primera vez que se pudo escuchar la voz melódica de Corey Taylor.

Dos décadas más tarde todo ha cambiado bastante excepto su repercusión. Ni la muerte de Paul Gray ni las salidas por la puerta de atrás del carismático Joey Jordison primero, y de Chris Fehn después, han mandado al traste una maquinaria tan bien engrasada y estudiada como la de Slipknot. Solo tienes que contar el número de camisetas con su logo que verás en el próximo evento relacionado con el metal al que asistas. La dulcificación de su sonido –dentro de los parámetros de la banda, que esto no es Aerosmith- ha atraído todavía a más público del extrarradio rockero, lo que ha conseguido mandarlos al número uno de ventas en España con su último ‘We Are Not Your Kind’. Y sin estribillos como el de “Unsainted” eso no sería posible.

6- Black Sabbath: 6,8 millones de oyentes mensuales

Black Sabbath, los únicos representantes de la década de los 70s del top 10, marcaron un antes y un después en todo a lo que se refiere a música extrema. Son los primeros que bajaron afinaciones y dejaron atrás el legado hippie del rock duro de la década anterior. Aquí se hablaba de guerras, de ocultismo o de tragedias nucleares. Sus tres primeros discos contienen el manual de cómo hacer heavy metal, pese a que Ozzy Osbourne no fuera el mejor cantante del universo- aunque si el adecuado para la ocasión-, en el que tantos y tantos rebuscaron en sus inicios para conseguir inspiración.

Si se repasa su discografía no es difícil darse cuenta que desde ‘Mob Rules’, grabado con el icónico Ronnie James Dio a las voces en 1981, las canciones buenas que han lanzado se pueden contar con los dedos de una mano – la mayoría de ellas se encuentran en el colofón final que fue ’13’- y aún así la trascendencia que obtuvo su gira de despedida fue enorme. La credibilidad que han ganado las bandas clásicas en esta última década, sumado al carisma de sus músicos y a que “Paranoid” suena hasta en las verbenas le ha dado muchos puntos. Y ni así han pasado por España.

5- Papa Roach: 6,9 millones de oyentes mensuales

La relevancia de Papa Roach en Europa siempre estuvo muy por debajo de la que tenían al otro lado del charco, aclaración de vital importancia para aquellos que arquean las cejas viendo al cuarteto liderado por Jacoby Shaddix en semejante posición, al borde del podio de los grupos más escuchados en la actualidad –en España tocarán el próximo mes de Febrero en salas del tamaño de Razzmatazz o La Riviera, al igual que hicieran en 2017, lo que sirve como muestra de su limitado tirón dentro de nuestras fronteras-. Pero en EEUU su obra debut ‘Infest’, con el hit “Last Resort” a la cabeza, vendió la friolera de 3 millones de discos. Casi nada.

Enmarcados dentro de la segunda corriente del metal alternativo y el nu metal estadounidense (aquella que comprende entre los años 2000 y 2005), coetáneos de bandas como Godsmack, Drowning Pool o Lostprophets, los de Shaddix alcanzaron la fama y éxito masivo gracias a su exquisito gusto por la melodías y los grandes coros tan del agrado del público norteamericano. A diferencia de la mayoría de muchos de su generación, que se enmarañaron en pésimos álbumes y rupturas, consiguieron volver a primera línea de fuego gracias a cosas como ‘Crooked Teeth’ y unos directos tremendamente divertidos.

4- Disturbed: 7,2 millones de oyentes mensuales

El celebérrimo grito inicial de “Down With The Sickness” –imitado por muchos, igualado por casi nadie- fue la carta de presentación de la formación de Illinois al mundo. Digamos que ‘The Sickness’ apareció en el momento y lugar adecuado, convirtiéndose en multiplatino más pronto que tarde, favorecido por el gran interés que suscitó la nueva ola del metal americano a principios de siglo. Disturbed siempre se situó en los terrenos más amables y radiofónicos del estilo, ayudado por el timbre de voz accesible del señor Draiman y unos riffs potentes pero sin grandes estruendos ni velocidades extremas.

Su carrera se mantuvo siempre en cotas de éxito pese a que sus álbumes no siempre cumplieran los parámetros de calidad esperada. Aunque, para ser sinceros, el cuarteto siempre ha sido una banda más de hit singles que de discos de categoría. No podemos negar que himnos como “Stricken” o “Inside The Fire” están hechos para subirte la moral mientras conduces al trabajo o levantas pesas en el gimnasio. El último pelotazo, inesperado por muchos (probablemente ellos los primeros) fue el cover de Simon & Garfunkel “The Sound Of Silence” en 2015, adaptación del la composición de aires folk de los 60s que los volvió a poner en el candelero. Para los escépticos: es su canción más escuchada en Spotify. Hay cosas que a veces caen de pie sin saber porqué.

3- System Of A Down: 8,2 millones de oyentes mensuales

“WAKE UP, Grab a brush and put a little, MAKE UP”. El fragmento inicial de “Chop Suey” (que todos habéis leído con la melodía de la canción) es, sin ninguna duda, una de las afamadas y célebres piezas jamás creadas en el mundo del metal. (Casi) nadie ha vivido en una burbuja tan hermética estos últimos 18 años para no saber de su existencia. Cuatro estadounidenses de ascendencia armenia, con Serj Tankian y Daron Malakian a la cabeza, fueron capaces de crear una banda con un sonido único y 100% original –con muchos rasgos de la música exótica de su país de origen- e inmiscuirlo en el mainstream absoluto. No intenten etiquetarlos dentro de ninguna corriente musical en casa.

Después de los aclamados ‘Mezmerize’ y ‘Hyptonize’, con dos números 1 en el  Billboard consecutivos y la obtención de un Grammy por “B.Y.O.B.”, la formación se tomó un respiro (SOAD, al igual que Rammstein, es de esos grupos donde la tensión entre los miembros es evidente) que duró casi un lustro. En la actualidad su trayectoria se basa en pequeñas giras estivales por Europa y Estados Unidos, así como tiras y aflojas de sus componentes en medios de comunicación y redes sociales en relación a la creación de su esperado sexto trabajo – van 15 años de sequía-.  Pese a todo ello siguen siendo banda sonora de casi toda la parroquia rockera, manteniendo su popularidad en máximos históricos.

2- Metallica: 13,8 millones de oyentes mensuales

Metallica se puede considerar como el grupo guitarrero más archiconocido del planeta. No hay esquina recóndita del mundo donde no haya un grupo de chavales iniciándose en el mundillo con el ‘Black Album’ o una persona que se haya comprado una camiseta de los de Lars Ulrich para ponerla en sus reuniones informales con amigos. Su historia no por repetida es menos apasionante: un batería de origen danés conoce a un rubio melenudo mediante un anuncio en un periódico y a la postre consiguen elevarla a los altares de la música y llenar estadios. Así resumida parece fácil, pero estamos hablando de que para lograr tal hazaña estos chavales con 22 años estaban publicando ‘Master Of Puppets’.

Independientemente que seas más de su época thrash, heavy o alternativa, difícilmente no encontrarás alguna canción o disco que te lleve a interesarte por ellos. Nunca ha gozado Metallica, ni siquiera en los días de “Enter Sandman” y “Nothing Else Matters” a principios de los 90s, de tal reputación y tirón mediático como en la actualidad. ‘Death Magnetic’ y ‘Hardwired To Self-Destruct’ han cuajado muy bien, la época pseudo grunge de ‘Load’ y ‘Reload’ parece que por fin tiene la valoración que se merece (si hubieran hecho un disco solo sería una joya) y sus clásicos siguen siendo cita obligada para cualquier melómano. Resultado: 170.000 entradas vendidas en España en su última gira. Si Hetfield se recupera como y todo va correctamente lo superarán en breves.

1- Linkin Park: 16,6 millones de oyentes mensuales

El trío formado por ‘Hybrid Theory’, ‘Meteora’ y ‘Minutes To Midnight’ consiguió que Linkin Park entrara por la puerta grande -77 millones de discos vendidos en todo el mundo de estos tres trabajos- con su mezcla de metal, rap y electrónica. La primera década de la banda fue un auténtico torbellino de ventas y éxitos que, en comparación, dejaba en muy mala posición a grandes gigantes del género que no habían logrado conseguir estas cifras jamás. Fueron el estandarte del nu metal de principios del siglo XXI, uniendo a su causa a gente variopinta que poco o nada tenía que ver con la música metal. “In The End” o “Numb” fueron himnos de una generación y la vía de entrada a este estilo para miles de jóvenes y no tan jóvenes.

Sus escarceos con sonidos demasiados experimentales –con canciones donde las guitarras eran casi testimoniales- en trabajos como ‘A Thousand Suns’ o su último y defenestrado ‘One More Light’ le trajeron bastantes dolores de cabeza con sus fans más conservadores, aunque Mark Shinoda y los suyos defendían estas nuevas obras a capa y espada. No se le puede quitar que canciones de la época como “Burn It Down” o “Talking To Myself” son disfrutables y muy adictivas. Una pena que la muerte del vocalista Chester Bennington (tremenda voz) haya mandado todo al traste, sumiendo a Linkin Park en un parón forzado aunque no sabemos si definitivo.

Jano Carbia