El icónico guitarrista de Van Halen y líder de una generación de pioneros de la guitarra eléctrica ha fallecido a los 65 años de edad.

El icónico y revolucionario guitarrista y compositor Eddie Van Halen, líder indiscutible de Van Halen, ha muerto a la edad de 65 años tras una larga batalla con el cáncer de garganta. 

Aparentemente, el músico ha fallecido este mismo martes en el St. John Hospital de Santa Monica, California. Su esposa, Janie, su hijo, Wolfgang, y su hermano, Alex, estaban con él. 

La batalla de Eddie con el cáncer había sido sujeto de mucha especulación en los últimos dos años, con rumores circulando sobre el guitarrista que indicaban que estaba recibiendo un tratamiento experimental en Alemania. La batalla era cierta, aunque nunca ha sido confirmada oficialmente por él, ni por ningún portavoz de la banda. En las últimas 72 horas su salud habría empeorado gravemente y los doctores habrían descubierto que el cáncer se había metastatizado a su cerebro y otros órganos, provocando su fallecimiento.

Una larga batalla

Eddie habría estado batallando con el cáncer durante más de una década. El guitarrista ha estado ingresado en el hospital a lo largo de varias ocasiones en el último año, incluyendo un ingreso en noviembre de 2019 por problemas intestinales y más recientemente para un nuevo tratamiento de quimioterápia. 

Líder de una generación

Es imposible entender el desarrollo del heavy metal sin hablar del papel que jugó Eddie Van Halen como guitarrista.

Nacido en Amsterdam en 1955 como Edward Lodewijk Van Halen e hijo de Jan Van Halen (un clarinetista y saxofonista) y Eugenia Van Halen, eddie se mudó a Estados Unidos en 1962. Edward y su hermano Alex se integraron rápidamente en el entorno pese a no hablar el lenguaje, pero pronto empezaron a tocar el diversos instrumentos. Si bien inicialmente Eddie tocaba la batería y su hermano Alex tocaba la guitarra, pronto cambiarían posiciones.

Eddie y Alex formaron una primera banda llamada The Broken Combs en Pasadena, donde la familia residía. Pronto darían forma a una nueva banda llamada Van Halen, nombre que adoptarían en 1974. A partir de entonces se convertirían en una de las bandas habituales de la escena de Los Ángeles, tocando en todo su circuito de clubs y consiguiendo un seguimiento a su alrededor que les llevaría a ser descubiertos por Gene Simmons de Kiss y posteriormente fichar por Warner Bros para editar su primer disco.

Un disco revolucionario

El primer disco homónimo de Van Halen supuso una auténtica revolución en el mundo del hard rock. La combinación de la voz de David Lee Roth y su inimitable estilo como vocalista, los coros y el bajo de Michael Anthony y la incomparable química musical de los hermanos servían de telón de fondo a la magia que emanaba de las manos del propio Eddie. El popularizó el estilo conocido como tapping y descubrió un nuevo mundo a toda una generación de guitarristas.

La dimensión de Van Halen en el mundo del rock no dejó de crecer a lo largo de los años 80. Discos como “Women and Children First”, “Fair Warning”, “Diver Down” o el superventas “1984” fueron tan solo una parte de la leyenda de la banda. La otra lo fueron sus espectaculares giras y sus míticas historias de backstage, a la altura de la época en la que estalló su fama planetaria. Pero la marcha del vocalista David Lee Roth en 1985 daría pie a cambios y la entrada de Sammy Hagar llevó a la banda a territorios menos heavy y más melódicos.

En las últimas dos décadas la banda apenas ha editado un disco nuevo de estudio, “A Different Kind of Truth”, con David Lee Roth nuevamente como vocalista. Un disco que llego precedido por sendas reuniones con Sammy Hagar y Roth tras años de inactividad en el seno de la banda.

Eddie, por su parte, se convirtió en un icono de la era, participando incluso en el disco de pop más vendido de todos los tiempos, “Thriller” de Michael Jackson. Su solo en la canción “Beat It” le abrió el universo de la guitarra eléctrica (y el tapping) a una generación que poco tenía que ver con el rock.

Decanse en paz.