Odiado por unos, aclamado por otros. El grupo que surgió a partir de la expulsión de Dave Mustaine de Metallica en 1983 ha desarrollado una trayectoria, como poco, igual de intensa que los de San Francisco. Aquí están las 10 canciones que no te puedes perder.

Odiado por unos, aclamado por otros. El grupo que surgió a partir de la expulsión de Dave Mustaine de Metallica en 1983 ha desarrollado una trayectoria, como poco, igual de intensa que los de San Francisco. Aquí están las 10 canciones que no te puedes perder:

The Mechanix (Last Rites demo/Killing Is My Business… And Business Is Good!): La versión original de lo que terminó convirtiéndose en la archiconocida The Four Horsemen. The Mechanix también fue cantada por James Hetfield en la demo No Life ‘Til Leather de Metallica (1982), sin embargo, la rabia de Mustaine a las voces tanto en la demo Last Rites (1984) como en la versión definitiva en Killing Is My Business… And Business Is Good! (1985) es sin duda una radiografía del Mustaine más visceral.

Set The World Afire (So Far, So Good… So What!): Originalmente titulada Burnt Offerings fue el primer tema que Mustaine escribió tras ser expulsado de Metallica, en su viaje en autobús de vuelta a Los Ángeles (es irónico que a raíz de ese viaje pagado por Hetfield y Ulrich, Mustaine encontrara el nombre de su futura banda en un periódico en aquel mismo bus). Pese a haberla escrito en 1983/1984, la canción tardó cinco años en salir a la luz en 1988 con pequeñas variaciones respecto a la versión de 1984.

Skull Beneath The Skin (Killing Is My Business… And Business Is Good!): Mustaine describe en este tema el macabro proceso que terminará por crear a la mascota de la banda, Vic Rattlehead, una de las mascotas más reconocibles en el mundo del metal junto a Eddie de Iron Maiden entre otros. Aplicando el principio japonés de “no ver, no hablar, no oír”, Mustaine construye una criatura con grapas de hierro en la mandíbula, un visor de acero que le tapa los ojos y los oídos y que termina por ser descuartizado hasta los huesos. Esta criatura tan “Mustaineniana” estará presente en un gran número de discos de Megadeth, cada uno con una apariencia más curiosa que el anterior.

Peace Sells (Peace Sells… But Who’s Buying?): Política, apolítica, social … Peace Sells ha sido descrita de muchas maneras, sin embargo una cosa está clara: es una radiografía de la sociedad americana en 1986, el resto ya está en la imaginación de cada uno. La difusión de la canción por MTV (sí, Megadeth llegó antes a MTV que Metallica) y el fichaje por Capitol Records, supuso para la banda un salto promocional que acabó de culminar uno de los grandes clásicos al que poco hay que añadir, excepto que este 2016 se cumplen 30 años del lanzamiento de Peace Sells… But Who’s Buying?. La paz aún se vende y no parece que nadie la vaya a comprar.

 

In My Darkest Hour (So Far, So Good… So What!): Relacionada con 1986 aunque vio la luz en 1988, Mustaine escribió la parte instrumental de la canción al conocer la muerte del bajista de Metallica, Cliff Burton, a finales de 1986. La letra y la parte instrumental hacen de esta canción otro de los grandes clásicos del grupo en que oímos a un Mustaine escupiendo sobre su novia de la época, Diana, a la que, por cierto, también recuerda en Wake Up Dead (Peace Sells…) de una manera tan agradable como es ser asesinado si despierta a la susodicha… Todo un carácter sin duda.

Holy Wars… The Punishment Due (Rust In Peace): Qué decir de esta canción que no se haya dicho ya?? Presentada numerosas veces al grito de “Fuck you Sadam! Holy Wars!/jódete Sadam! Guerras santas!) especialmente durante la gira del disco que encumbró a la banda en 1990, Rust In Peace. Solos de locura cosidos con partes instrumentales hacen de esta canción junto con Hangar 18, posiblemente, dos de los mejores temas para empezar un disco.

Tornado Of Souls (Rust In Peace): Otra de las joyas de Rust In Peace y con el que Marty Friedman (por entonces recién incorporado a la banda) consiguió el respeto de Mustaine tras el solo de antología que dejó estampado en el disco con este tema. Después de este solo Mustaine se convenció del talento del guitarrista y dejó de importarle su forma de vestir, hecho que le había hecho dudar en un inicio sobre si contratar a Friedman o no, Mustaine incluso se planteó cambiarle el apellido a Friedman porque éste “no le parecía muy metalero“.

Skin O’ My Teeth (Countdown To Exctintion): Uno de los grandes trallazos del disco que consiguió la posición más alta del grupo en las listas, entrando directamente en el número 2 del Billboard 200 americano. La intro de batería de Nick Menza resulta un puñetazo en la barbilla con tan solo iniciar la canción. Es además el tema más rápido del disco con 196 pulsaciones por minuto y que, en más de una ocasión la banda aceleró seguramente debido a “medicamentos para la nariz y similares”.

Victory (Youthanasia): Tema puramente autobiográfico que cierra el álbum de 1994 y en el que Mustaine confiesa dejar la cocaína (una de muchas adicciones en su larga carrera) con frases como “He tenido dedos en mis ojos, agujas en mis venas…”. Durante el tema, el propio Mustaine se reivindica a sí mismo como una “victoria” mientras empalma verso tras verso los títulos de sus grandes canciones. Luego vimos que la adicción a la cocaína no era mucho más que la punta de un iceberg de drogas que le acompañaría durante muchos años.

Something That I’m Not (The System Has Failed): Regalito del señor Mustaine a Metallica en 2004. Con versos tan poco rencorosos como “Todo sobre ti ha sido una gran farsa”, “Ser un fraude no puede durar mucho, deberías saberlo” o “¿Qué harás ahora que lo bueno se va? ¿Llorar? Vender a tus amigos y apuñalarlos por la espalda” Mustaine define su amistad con James Hetfield y Lars Ulrich y afirma que él mismo nunca comprometerá su estilo ni se “venderá” como hizo Metallica o, al menos de momento, tal y como deja entrever al final de la canción, cuando deja caer un “… todavía” final, mostrando quizá cierta prudencia de uno de los hombres con la boca más grande del metal. Seis años después de aquella canción se encontró con Metallica durante la gira del Big Four y al año siguiente se unió a los de San Francisco para la celebración de los 30 años de la banda que le expulsó poco tiempo antes de grabar su primer disco.