Lacrimosa visualmente y musicalmente parecen sacados de las películas del expresionismo alemán de principios del siglo XX. Esas portadas en blanco y negro hechas a lápiz y ese logo con el payaso serio haciendo malabares con el logo del grupo son otro de sus grandes logros. Son icónicos e inimitables.

Belleza y nada más. Si hay una palabra que pueda definir el legado musical de esta especialísima agrupación germano-suiza sería este. Tilo Wolff y Anne Nurmi crearon en su día algo completamente diferente al resto y un sonido propio perfectamente reconocible. Algunas veces hablamos de grupos con sonido propio, pero en el caso de Lacrimosa es todavía más acentuado. Más que nada, porque no hay ningún grupo que suene como ellos.

Lacrimosa visualmente y musicalmente parecen sacados de las películas del expresionismo alemán de principios del siglo XX. Esas portadas en blanco y negro hechas a lápiz y ese logo con el payaso serio haciendo malabares con el logo del grupo son otro de sus grandes logros. Son icónicos e inimitables. Todos sus discos son obras maestras y cuando económicamente pudieron disponer de orquesta en sus obras, las cotas de perfección llegaron a lo más alto. El nombre de Lacrimosa hace referencia a la estratosférica pieza de Mozart. Una de las composiciones más bellas jamás compuestas.

Les descubrí por accidente en el Wacken de 1999, y no porque tocasen precisamente… De hecho, nunca han tocado en Wacken y sí se han prodigado más en el M’era Luna Festival. Ese año nuestros germanos vecinos de tienda disponían de un coche con unos bafles potentísimos que escupieron los cuatro días temas de Lacrimosa sin parar. La primera reacción era pedirles que apagaran el equipo, pero… no lo hicimos. Pronto quedamos hechizados por esa música que desconocíamos. Tuvimos claro de qué grupo se trataba al ver que sus camisetas, su choche y su tienda eran totalmente negros con el logo del grupo estampado. Era mágico alcanzar el sueño entre violines y despertarse con Tilo Wolff susurrándote esas maravillosas melodías. Nada mas llegar a Barcelona me encontré a un buen amigo que había ido a gastar los marcos alemanes sobrantes en un disco. ¿Adivináis cuál era? Sí, el “Elodia” de Lacrimosa… ¡Yo estaba allí por lo mismo!

Siempre pensé que Lacrimosa sería la primera banda en triunfar cantando en alemán pero su éxito ha sido escaso pero global. Reinan en Sudamérica, Centroamérica y China. Finalmente Rammstein les adelantaron por la derecha arrasando con todo, siendo un estilo opuesto pero cantado también en germano. A toda persona a la que he acercado la música de Lacrimosa se ha hecho fan al momento. No es heavy metal, ni mucho menos… pero va más allá. ¿Qué espera Wacken para montarles la orquesta y hacer uno de los mejores shows de la historia del festival?

1 – “Alleine Zu Zweit” (Elodia)

Espectacular… Una de las pocas canciones que siguen poniéndome el vello de punta por mucho que la haya escuchado millones de veces. Grabaron por primera vez con orquesta completa (la sinfónica de Londres) y las cotas de perfección resultaron inimaginables. Cerescendo continuo con un Wolff agónico al final y un dueto vocal con Anne Nurmi . La majestuosidad compositiva es insultante y la orquestación tiene absoluto protagonismo. Si tienes la oportunidad de ver a Lacrimosa en directo, ni lo dudes. Hay conciertos en los que casi se van a las tres horas y la vestimenta con la que la gente acude a sus conciertos parece de una fiesta de época. Hay muchísimos fans en el mundo que han copiado la estética de Tilo Wolff.

2 – “Stolzes Herz” (Stille)

Uno de sus himnos definitivos con esa entrada delicada a piano que va subiendo con un Tilo que te susurra hasta que el corte cambia y entran los instrumentos eléctricos en pleno. El estribillo es de esos que se quedan a la primera, siendo un tema que desprende positividad y felicidad a pesar de lo triste que siempre ha sido su música. Sorprende esa guitarra eléctrica riffeando y hasta el teclado queda algo trasnochado si lo comparamos con los temas post-“Elodia”, ya contando con una orquesta completa. Gran parte del éxito del corte es por los coros de apoyo dando dimensión épica. Obviamente, todo en alemán.

3- “Lacrimosa Theme” (Live)

Pocas intros son tan perfectas y definen la música de un grupo. “Lacrimosa Theme” da inicio a su mítico directo y es un baño de niebla épico en el que doblan las campanas al son del teclado de Anne. Intro misteriosa y grandilocuente que les precede antes de salir a escena entre hielo seco y luces tenues. Suena a banda sonora de película de miedo y sigue calando igual a día de hoy que cuando la compusieron. Esperemos algún día verla interpretada en directo con una orquesta al completo.

4- “Copycat” – (Inferno)

Lo más curioso del caso es que su tema más célebre es precisamente el menos Lacrimosa de todos. Con ese ruido infernal de inicio que te arrastra hacia una intro contundente en la que sólo hay instrumentos metálicos velocidad y rabia. La línea de bajo es de las que sientan cátedra, y esos parones con la batería a doble bombo son ya marca de la casa. Tilo canta los versos dejando el melódico estribillo para que lo borde Anne Nurmi. El tema desprende mala leche y se despacha a gusto con “alguien”. Esa misma línea e idea llevó a los experimentales Kreator de los 90 a colaborar con Tilo Wolff. ¿El resultado? Una obra maestra: “Endorama”, uno de esos temas que inexplicablemente nunca tocan Kreator.

5- “Lichtgestalt” (Lichtgestalt)

La criatura de luz ya es una imprescindible en su repertorio. De inicio tenue al puro estilo Lacrimosa para transitar terrenos ya explorados en “Stolzes Herz”. Espectacular estribillo y muchísima contundencia de guitarras. El interludio en el que Tilo rasga su voz es comparable a Gollum, sólo que ya lo hacía el alemán mucho antes de que apareciera dicho personaje en la Trilogía cinematográfica. Otro tema que desprende luz entre las tinieblas e irradia positividad y fuerza. En directo siempre impresiona, especialmente con Wolff haciendo sus peculiares movimientos de brazos y su gesticulación.

6- “Durch Nacht Und Flut (Echos)

Enésima obra maestra, envolvente como pocas, hímnica y reposada. La maestría y la gracia compositiva vuelven a asomar a lo grande, apoyadas en una orquesta impresionante que apoya la expresiva voz de Tilo y juega con esas melodías que te transportan en una nube. La música clásica es constante y hasta meten unos versos en castellano para hacer el guiño necesario a la parroquia hispana, y sobretodo sudamericana, que tanto les adora. Tema épico y maravilloso y la enésima demostración de lo especial que es esta banda.

7) “Halt Mich” (Elodia)

Lacrimosa precedieron a muchas bandas que ahora cuentan con orquestas. Pero si hay una canción en la que puedes quedarte abrumado por el peso de vientos y metales esa es “Halt Mich”. Impresionantes juegos líricos y majestuosidad en una canción que es sencillamente espectacular. Batería y guitarras tienen su protagonismo pero es la voz de Tilo y la orquesta lo que te hace tocar el cielo. Una de sus composiciones más barrocas y la demostración de que Wolff es un genio. Mucha atención al final orquestal. Con “Elodia” llegaron a su cénit pero la escena sigue viendo a Wolf como un bicho raro. Incluso cuando pregunté a Tobias Sammet (Edguy) por qué no contaba con Tilo Wolff para “Avantasia” me contó que su primer y único encuentro fue extraño, no llegando a entenderle y calificándolo como bizarro y “raro en el buen sentido”.

8) “Schakal” (Inferno)

Podemos definirla como una balada en la que hay doble bombo y en la que los teclados hacen de orquesta. Es uno de sus cortes más populares y raro es el concierto en el que no suene. Una de sus mejores melodías, de esas que te atrapa y que te deja extasiado. Tilo te susurra mientras Anne pone sus coros de fondo. Es espectacular el ver cómo se apoyan en una misma melodía pero esta va avanzando y te acaricia el alma. Suelen pasar por España en todas sus giras y Barcelona es algo especial para ellos. Aparte de sus fieles Tilo mantiene muy buena relación con la gente del bar-discoteca “Undead” y suele pinchar siempre que puede allí.

9) “Ich Bin Der Brennede Kommet” (Stille)

“Yo soy el cometa ardiente”… Espectacular título para una espectacular canción. En “Stille” el grupo dio otro paso de gigante introduciendo heavy metal a su música gótica con elementos electrónicos, alcanzando otro nivel excelso. Aquí no sólo hay uno de sus estribillos más perfectos sino que la fuerza que destila la composición es atrapante. Impresionante sensibilidad de Tilo para firmar uno de esos temas míticos y emblemáticos. La gente la corea sin hablar ni una pizca de alemán, básicamente porque el tema es genial. Un detallito de lo insultante que puede ser la calidad de este grupo es que se trataba de un simple bonus track del “Stille” (¡!!). Fue la encargada de abrir su disco “Live”. ¿Conoces a alguna banda que grabe su disco en directo mítico y abra con un bonus track? El caso es que otro de sus temas clásicos, “Alles Lüge”, fue también otro bonus track para la edición mejicana.

10) “Not Every Pain Hurts” (Stille)

No podíamos cerrar el top sin alabar un tema en el que Anne Nurmi es la protagonista. Evidentemente Tilo es el creador y el elemento imprescindible en Lacrimosa, pero Anne es el contrapunto que le da el plus definitivo. Anne suele fallar bastante en directo, especialmente en los temas más duros, pero es una pionera y una mujer que toca el teclado y que posee una de esas voces especiales y características. Cabaret triste en el que Tilo se arranca con el acordeón. Es un auténtico hombre orquesta, y en directo le hemos visto hasta tocar la trompeta. Las composiciones en las que Anne tiene todo el protagonismo suelen ser cantadas en inglés, aunque les encanta utilizar todos tipo de idiomas, aunque sean frases puntuales.

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Cabaret decadente, gótico en blanco y negro, pero aprovechando todos los tonos de gris resultantes. El grupo del payaso triste te demuestra que la belleza y la tristeza pueden darse la mano con los más bellos resultados. Tengo envidia de todos aquellos que les desconocen, pues van a descubrir a una de las bandas más fundamentales e influyentes de la escena actual. Una auténtica maravilla para los oídos…