Hay mil detractores que verán en esta reunión las mil pegas. Llega absolutamente tarde y empieza con mal pie, pero la vamos a disfrutar pues es lo que toca. Evidentemente no va a ser lo de antes y Axl no bailará como antaño ni cantará como en los buenos tiempos, pero iremos a recintos mucho más grandes.

Han sido la última gran banda de rock en el sentido clásico del término y tuvieron el mundo a sus pies. El primer tramo de los 90 perteneció a ellos y a Metallica, llenando estadios por doquier hasta que el Grunge por un lado, y Pantera por el otro le dieran un vuelco a la escena. Lo tenían todo, empezando por el que quizá sea el mejor disco debut de la historia: “Appetite for Destruction”. La imagen icónica del jovencísimo Axl, y Slash, ese hombre pegado a su sombrero de copa y su cigarro, son ya testimonio de una época. Izzy y Duff también poseían todo el glamour y aportaron un material inflamable en todas las canciones. A ello hay que sumarle la cabalgata de polémicas y escándalos con los que jugaron. Fueron maestros en la provocación, pero siempre dentro de los cánones que se les suponen a las rockstars.

Todo fue demasiado rápido… El divismo se apoderó del grupo, los egos hicieron mella y eran tiempos en los que la música movía millones, tanto en directo como en estudio. El “Lies” alimentó la leyenda pero lo excesivo se hizo carne en el doble disco “Use Your Illusion”. Algo irregular para muchos, pero con temas que siguen siendo auténticos clásicos. Pero aquí ya el juguete estaba roto. Otra vuelta al mundo llena de excesos y un Axl endiosado que asumió las riendas y que pronto empezó a echar a sus compañeros para ir mermando la calidad y su propia leyenda.

“The Spaghetti Incident?” fue casi una broma. Un disco de versiones hecho a pedazos y en muchos casos sin inspiración, sería un triste epitafio a una banda que de haber seguido junta no hubiese dejado de llenar estadios. Las trayectorias de sus miembros han sido errantes y han ido para abajo. Slash ha ido ganando terreno y repuntando gracias a su matrimonio musical con Myles Kennedy de Alter Bridge, hasta el punto que canta mejor los clásicos de Guns que el propio Axl. El divo por su parte tardó lo que no está escrito en sacar a la luz “Chinese Democracy”. Tanto tiempo en barrica que salió algo picado. Pero en directo la encarnación de A”x L’ Roses” nos dejó buenos momentos, llegando a las dos horas y media de duración por noche, algo que tiene que hacer toda banda legendaria.

Pocos esperábamos ya la reunión, y a decir verdad, la ilusión ya no es la misma que hace años. Y es que Axl es un tipo que suele llegar tarde a todo… en los conciertos, en la edición de “Chinese Democracy” y… en la reunión clásica. Obviamente no vamos a ver unos Guns en su plenitud y el espíritu no va a ser el mismo, y más si faltan Izzy y Adler. Posiblemente sea una locura optar por el viejo batería clásico, pero Matt Sorum era el sustituto perfecto. Lo bueno de que vuelvan es que hay que estar a la altura y eso implica ensayos y perfilar un show excesivo en el que el repertorio sean todo clásicos.

Su confirmación en el festival de Coachella antes de dar la noticia de la reunión ha sido un gol propio de banda pequeña. La ocasión merecía una gran rueda de prensa con todos los nuevos integrantes, no aparecer en un cartel el día antes de la dar la noticia como regalo de reyes. Empieza la cosa con mal pie, pero verles de nuevo juntos es algo que a todo rockero de pro le apetece, y más a los que nunca pudimos verles en su formación original.

Toca revisar las míticas canciones que a buen seguro van a caer en esta gira, las imprescindibles y más emblemáticas.

1) “Used to Love Her” (Lies)

El “Lies” apareció después de la sonada irrupción del “Appetite for Destruction”, pero había algo de trampa… Cuatro temas en directo, contando dos versiones (Rose Tattoo y Aerosmith) más cuatro temas acústicos en estudio. Ocho temas espectaculares, pero si hay una que cautiva es esta. Son tres acordes en crescendo y suena a puro divertimento. Eran capaces de realizar obras maestras silbando, chascando los dedos, con cuatro palmas y sobretodo, gracias a la voz del Sr. Rose. Preciosas variaciones en los punteos en una línea vocal sencilla y evocadora en la que guitarra y voz van dejándose ir manteniendo el groove.

2) “Patience” (Lies)

Para muchos la balada perdida de Guns N’ Roses. No tiene la repercusión de “November Rain”, “Sweet Child O’Mine” o “Don’t Cry” pero es igualmente preciosa. Axl juega con su amplísimo rango de voz y la canta muy grave mientras Izzy y Slash puntean las acústicas y rasgan acordes. Es tan sencilla como cautivadora, y suele ser uno de esos temas que todo fan Die-hard del grupo desearía que tocasen. Eran tiempos en los que estaban tocados con una varita y es sin duda una de las más bellas baladas de los 80, con ese silbido de entrada y esos coros finales y con Axl doblándose la voz como sólo él podía hacer.

3) “Welcome to the Jungle” (Appetite for Destruction)

Abría la caja de Pandora este impresionante tema del que Gilby Clarke (guitarra de efímero paso por los Guns) decía que le aceleraba el cuerpo. Posiblemente juntamente con “Paradise City” son las canciones que más definen a esta banda. Más de 30 millones de discos vendidos contemplan a esta obra maestra. Sleazy macarra tomando lo mejor de Aerosmith, Rose Tattoo y demás para llevarlos al Sunset Boulevard. Una canción perfecta que lo tiene todo. Impresionante trabajo de coros y voces dobladas. Dice la leyenda que el título de la canción es lo primero que le dijo un mendigo a Axl cuando puso un pie en Los Angeles. Slash demuestra que es el perfecto guitarra para este estilo. El acelerón a golpe de toms antes del estribillo final es antológico.

4) “Nightrain” (Appetite for Destruction)

Todos los temas del disco son singles potenciales pero el tren de medianoche sigue siendo especial para mucha gente. Riff compuesto a medias entre Slash e Izzy y letras nacidas en un viaje en tren nocturno mientras compartían una botella. Alguien dijo que estaba en un “Night Train” y Axl improvisó las letras en lo que terminó siendo una oda al alcohol. Gran entrada, otro riff excelso y un final excesivo en el que el derroche de guitarra viene de parte de Slash. Axl demuestra por qué estaba tocado por la varita mágica y juega con los rasgados subiendo y subiendo. Mucho groove y especialmente recomendable la versión del directo “Live Era”.

5) “Sweet Child O’ Mine” (Appetite for Destruction)

Todos la hemos empezado a aborrecer debido a la sobreexposición a la que ha sido expuesta. El tema es una maravilla y ha llegado a calar mucho más allá de los típicos fans rockeros hasta el punto que divas del pop se han atrevido a mancillarla en multitud de ocasiones. Magia pura ya con la preciosa entrada de guitarra que ha pasado a ser como los riffs de entrada de “Smoke on the Water” de Deep Purple o el “Stairway to Heaven” de Led Zeppelin. El trabajo de guitarras es sencillamente perfecto y tarareable. Bajo y batería no se quedan atrás dando muchísima fuerza a este medio tiempo. Nos la sabemos de memoria y estamos hartos de ella, pero cuando suene en directo y veas a Slash tocando junto a Axl, sabes que vas a tener que esconder la lagrimita…

6) “Paradise City” (Appetite for Destruction)

La más hímnica de todas y puede que la favorita de muchísimos heavies. Aquí Dizzy Reed es indispensable con su teclado en la mítica entrada de batería con un Axl que dobla su voz de forma insultante. El acelerón tras el pito nos lleva a un riff inmortal y a una cadencia que Axl acompañaba con su famoso contoneo y esas mallas apretadas haciendo las delicias de sus fans (chicos y chicas). Mítico estribillo para dejarse los pulmones y un final speedico como colofón perfecto. Aquí es cuando la gente bota y el grupo lo da todo. Otra de las que no faltarán…

7) “November Rain” (Use Your Illusion I)

La madre de todas las power ballads es sin duda alguna “November Rain”. Guns eran la banda más importante de todo el planeta e iban a seguir creciendo. Iban a por el público mayoritario y apuntaron alto con un tema y un video lacrimógeno, excesivo y sobreproducido. El resultado es espectacular a pesar de algún error fugaz en las localizaciones. Aquí lo que brillan son los complejos arreglos con los que dotaron a la canción. Violines, pianos y flautas traveseras y un Axl omnipresente que podrá lucir sus cuerdas vocales en todos sus rangos. Para el recuerdo queda Slash tocando solos en la solitaria y pequeña iglesia con un traveling espectacular. Las escenas del interior corresponden a una catedral, así que hay un error en los tamaños… Tanto da. Este tema marcó a una generación, y el final acelerado del tema ya te remata. Muchos/as todavía recuerdan cuando escucharon por vez primera el tema y su inesperado final, remarcando que ante todo son una banda de heavy metal.

8) “Civil War” (Use Your Illusion II)

Sé que muchos me matarían por no meter aquí las versiones de “Live and Let Die” de McCartney, el “Knockin’ on Heaven’s Door” de Dylan, “Dust and Bones” o la preciosa “Don’t You Cry”… pero “Civil War” era la maravilla que abría el “Use Your Illusion II” por todo lo alto. Canción antimilitarista que alcanza momentos realmente bellos ya desde esa entrada con otro mítico silbido. El crescendo va avanzando y Axl vuelve a brillar en este medio tiempo intenso. Pude verla en un Azkena tocada por Slash y Myles y nos puso a todos la carne de gallina. Guns eran más serios, maduros y trascendentes y este tema es el perfecto botón de muestra. Como curiosidad, es el último tema que grabó el batería Steven Adler antes de ser expulsado del Guns N’ Roses.

9) “You Could Be Mine” (Use Your Illusion I)

Otra obra maestra que vino de la mano de la fenomenal película “Terminator 2”. Entró en la banda sonora y ya es parte de la iconografía popular. Perfecto tema para cine de acción con otro video espectacular con Schwarzenegger entrando en un concierto de los Guns. A pesar de las muchas baladas y medios tiempos que contenían los “Use Your Illusion” es innegable que había himnos rockeros, siendo este quizá, el más perfecto. El riff es antológico y posiblemente estemos ante lo más metálico que hayan grabado en toda su carrera. Habían subido tan alto que evidentemente la cosa no terminaría bien. El bajón que supuso el disco de versiones y la desbandada posterior dolieron, dejando a Metallica solos en el trono de los 90. Puede que si Guns hubiesen aguantado en lo alto la ostia del heavy clásico no hubiese sido tan enorme. Pearl Jam y Nirvana iban a ser un tsunami y el dique de Guns ya no estaba para pararlo.

10) “This I Love” (Chinese Democracy)

A muchos os puede sorprender que haya colado este tema entre lo mejor de Guns, pero tiene su lógica… “This I Love” es lo mejor del “Chinese”, un disco que salió en 2008, pero algunos temas fechaban de mucho antes. “This I Love” fue compuesta en 1993 y es una continuación lógica de lo creado en los “Use Your Illusion”. Una obra maestra en forma de balada en la que Axl fuerza su garganta y un título que rezuma todas las características de los Guns que todos conocemos. Piano suave con subida y bajada y que en los conciertos de la gira era tan aplaudido como los grandes clásicos del grupo. Axl demostraba aquí que seguía siendo una estrella.

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Hay mil detractores que verán en esta reunión las mil pegas. Llega absolutamente tarde y empieza con mal pie, pero la vamos a disfrutar pues es lo que toca. Evidentemente no va a ser lo de antes y Axl no bailará como antaño ni cantará como en los buenos tiempos, pero iremos a recintos mucho más grandes. Querer que Slash siga con Myles Kennedy es como pedir que Judas siga con Ripper Owens o Maiden con Blaze Bayley. La gran pregunta es si la cosa marchará bien y si habrá disco nuevo. Revivamos los buenos tiempos, que de eso se trata. Llega tarde… pero llega.