Black Veil Brides
Una banda que lucha contra el estigma de ser los Tokio Hotel del metal actual y que está buscando su identidad musical en un entorno en el que cada vez es más complicado definirse por el exceso de opciones.
Una banda que lucha contra el estigma de ser los Tokio Hotel del metal actual y que está buscando su identidad musical en un entorno en el que cada vez es más complicado definirse por el exceso de opciones.
Un gran disco de rock melódico contemporáneo que evoca el pasado con respeto y buenas ideas.
Simplemente una gran banda con un enorme disco bajo el brazo. Si esto hubiese pasado en 1988, ahora estaríamos hablando de leyendas. Y en los tiempos que corren tendrán suerte si llenan un Rocksound en Barcelona. No les quites el ojo de encima ni un momento.
El portento de voz de Harry Hess sigue siendo el elemento conductor de la banda, acompañado de los coros de todos los demás. Brilla especialmente en las baladas como “Whatever it Takes” y la más rocosa “Never Say Never”, demostrando que no ha perdido ni un punto del brillo que le hizo uno de los torrentes vocales más cotizados del rock melódico en los 90.
Magnum son una de esas bandas que envejecen como el buen vino. Son más de 40 años de relación artística entre Tony Clarkin y Bob Catley y no hay manera de que hagan un disco realmente malo de verdad.
Un disco que, ciertamente, pierde mucho en un formato insulso como el mp3. La banda ha tenido la distinción de hacer una edición limitada en vinilo de este “III: Ostergötland”, la cual tiene mucho más que decir. Escuchar a una banda como esta con el calor de los surcos no tiene ni punto de comparación con la reseca experiencia digital. Una banda a la que seguir prestando atención en el futuro.
Conseguir una obra tan redonda y completa en la que no exista el relleno y que todos los temas pidan paso para el directo es todo un logro después de dos discos que estaban bien, pero que no llegaban al nivel estelar con el que les vimos nacer.
Phoenix Rising es una banda que podría funcionar dignamente en lugares como Alemania y Escandinavia, territorios donde aún hay un interés por el estilo que ellos apuestan. En España, como decía, no hay mucho mercado hoy en día y el que hay está enfermo. Un poco de caña en la pronunciación y una producción algo más cuidada y la banda tiene una buena oportunidad fuera de nuestras fronteras.
Este tributo a Sangtraït es un carrusel de nostalgia y duele saber que ninguna banda pudo tomarles el relevo. No creo que sea el mejor disco para introducirse en el universo Sangtraït, pero sí en esencial para todo fan.
Se trata de un disco de hard rock pasable, que se esfuerza demasiado en replicar algo que no se puede replicar, la magia. Suena a operación de cirugía ambulatoria rápida. Bisturí, gasa, una tirita y para casa. Si llegan a girar o pasan de la primera gira me declararé gratamente sorprendido.