Shake Electric
Más allá de la base musical, tremendamente adictiva, el verdadero caballo de Troya de la formación es la voz de Ann-Sofie Hoyles, que recuerda a la de una Debbie Harry mezclado con una Janis Joplin de la última época.
Más allá de la base musical, tremendamente adictiva, el verdadero caballo de Troya de la formación es la voz de Ann-Sofie Hoyles, que recuerda a la de una Debbie Harry mezclado con una Janis Joplin de la última época.
El sabrá, pero el día que decida hacer un disco de buen hard rock nuevamente le estaremos esperando. Mientras, disfrutaremos de su energía en directo y del clásico ocasional de Skid Row para rememorar tiempos mejores.
Una banda muy buena, cargada de buenas melodías y con el guiño a tiempos pasados del hard rock ahora que todo suena tan igual, tan procesado y tan impersonal.
Un disco de heavy metal clásico con concesiones a otros géneros que sorprende y demuestra que puede existir un enfoque fresco incluso en el campo musical menos dado a ello.
En resumidas cuentas, un lanzamiento solo para fans ávidos de tener una representación de cada era de Whitesnake en sus colecciones. Para los demás, aquí no hay nada que ver, circulen.
Recomendables, a la altura de cualquier banda internacional en producción y sonido.
Buen trabajo para el público pop o para los fans de todo lo que han grabado los miembros de Backyard Babies. Pero para todo rockero de pro deja el regusto de un cerdo en un restaurante chino: agridulce.
Seguramente la vuelta de Tete a la actividad con Saratoga comprometerá las actividades de futuro que pueda realizar con su proyecto en solitario, pero si todo quedase aquí, habrá parido un disco de rock melódico con devaneos pop muy atractivo y con canciones memorables.
Remarcable esfuerzo en el estudio. Hay mucho hype a su alrededor, pero son una buena banda.
Tras escuchar el disco tienes esa sensación de calma propia de las situaciones en las cuales puedes confiar que todo siga igual. Y por suerte, por mucho que el mundo cambie, UFO siguen siendo UFO.