TTN Live
La guinda del pastel para este directo, grabado en su Pinto natal, es el medley a piano y voz donde Tete interpreta canciones como “Carrie” o “Bohemian Rhapsody” con gusto y soberbia técnica vocal.
La guinda del pastel para este directo, grabado en su Pinto natal, es el medley a piano y voz donde Tete interpreta canciones como “Carrie” o “Bohemian Rhapsody” con gusto y soberbia técnica vocal.
Por ahí pasó Scott Weiland antes de fallecer, aunque nunca terminó de estar convencido con su implicación en la banda, provocando ciertos problemas legales que tiñeron la edición del anterior disco homónimo.
Doble disco conceptual con un nivel que raya la perfección. Ni más ni menos. Si Threshold ya llevan varios sobresaliente a sus espaldas en los últimos años, nos dejan bien clarito que todavía no saben lo que es bajar el pistón.
Russkaja tienen la imprevisibilidad de Die Apokalyptischen Reiter, los vientos de la Non Smoking Orchestra, la estética de Dschinghis Khan y el espíritu freak de Mambo Kurt. Nadie suena como ellos y su cajón de sastre de estilos es tan arriesgado como divertido. Puede que suene excesivamente como uno espera de ellos aunque siempre hay sorpresas relativas. Suele tratarse de una agrupación de las que odias o amas, así que cada cuál sacará sus conclusiones.
Tras renovarse en 2014 y editar el decente “Hammer Of The Witches” en 2015. “Cryptoriana – The Seductiveness Of Decay” es un disco que demuestra varios aspectos importantes de la banda: personalidad propia, una capacidad de renovación inmaculada, una esencia única y, por último, es un verdadero golpe sobre la mesa para recuperar ese trono oscuro tan añorado.
No es un disco que entre de buenas a primeras… Tyler Bryant es un chico prodigio con las ideas claras y con ganas de abrirse a todo manteniendo las premisas del blues y los grandes de los 60, aunque sonando moderno y experimental. Están subiendo como la espuma y se comen el mundo cundo salen en escena.
Lo complicado de juzgar aquí es que, pese a la música genérica que encontramos en este disco, la voz de Russell Allen atesora tantísimo talento que es complicado juzgar objetivamente las canciones.
Nada mejor que ver como los clásicos siguen manteniendo el empeño en hacer buenos discos de estudio y no anquilosarse con sus propias rentas pasadas.
El nivel general ha subido hasta el punto que uno se reencuentra con los Die Apocalytischen Reiter de toda la vida. Disco disfrutable y adictivo con todos los ingredientes que hicieron grande al combo germano. Riqueza de estilos entre temas, y en las canciones mismas, con velocidad y agresividad presentes en todo momento.
Están todos los hits conocidos y sirve como submarino para sumergirse en la carrera del grupo pero tienen muchas más canciones dignas de aparecer en un lanzamiento así y que por cuestiones de espacio han quedado fuera.