Se encontraba mi mente enfermiza entretenida en devaneos aleatorios de insuficiente valor moral, pero de entre ellos, las partículas de mi cerebro funcionaron, con varias reposiciones por el camino, no crean, para formular algunas preguntas al aire: ¿está el mundo preparado para aceptar nuevas bandas de power metal?. Es más; ¿es necesario que en el año 2006 de nuestro señor Jesucristo aparezcan formaciones con tan castigada etiqueta? Miren por donde, aparece entre el torrente de promos que comienzan a crear su propio ecosistema dentro de mi ya de por sí desordenada habitación, este grupo sueco llamado DREAMLAND, con un disco debut titulado “Future’s Calling” (tras su respectiva demo y single de adelanto) y con una portada colorista que incluye a una macizorra marcando curvas al frente. No resulta menos alentadora la información adjunta, hay que reconocer, donde la palabra Power Metal, se repite peligrosamente más veces de las necesarias para la época en la que vivimos. Mierda. Típicos, tópicos, clichés….y ¡toc, toc!, de nuevo los prejuicios comienzan a llamar a la puerta con el fin de inundar mi cabecita de palabras destructivas a utilizar en un futuro próximo en detrimento de las preguntas sin fundamento que pusieron a mis pocas neuronas un tanto revueltas minutos atrás.
Fuera; fuera todos los pensamientos impuros y demás memeces innecesarias y pongamos los cinco sentidos en este disco, ya que sin una discográfica se ha tomado las molestias de publicarlo, y si los señores Joacim Cans y Andy LaRoque han perdido el tiempo en apadrinar y en dotar el sonido de DREAMLAND con una producción inmaculada, motivos habrá con más o menos peso. O eso quiero creer.
Una vez oído, los 13 temas de “Future’s Calling” varias veces, incluyendo intro y outro, el razonamiento no puede ser más llano y simple. No; no es este quinteto la banda que levantará y revolucionará el Power Metal europeo hoy en día, pero se dejan oír con buenas ganas. Sobra decir que han escuchado a HELLOWEEN como fuente de aprendizaje, y que por supuesto, el sonido de HAMMERFALL se muestra con total transparencia a lo largo de todas las pistas. Pero lo dicho, cortes machacones como “A New Way”, “Die Slowly” o el tema cierre “A New Dimenssion”, o temas speedicos como “Dreamland”, aunque arquetípicas hasta la saciedad, son más que pegadizas y serán carne de cañón para los seguidores del estilo. Destaca la balada de tintes épicos y de inteligente uso de acústicas “Fade Away”, donde una dulce voz femenina comparte micro con el vocalista Joacim Lundberg; y la versión (¡Oh Dios!) del “All For One” de STRYPER con adaptación metálica en cuerpo y baño hard rockero en carácter. Pero siguen habitando en este redondo, cortes que aportan bien poco y resta puntos a un resultado final mejor deseado. Aunque está claro que para salvarse de la quema, en una próxima entrega, tendrán que esforzarse mucho más y…¿poner algo de su parte , tal vez?
Naturalmente, este álbum está destinado a un público muy concreto. Si tienes colgado en tu habitación posters de HAMMERFALL, te gustan todos los discos de HAMMERFALL, sueñas dormido o despierto con otro concierto de HAMMERFALL y los cantantes que más respetas y admiras son los que tienen una tesitura similar al vocalista de HAMMERFALL, sin duda, el debut de DREAMLAND será de tu agrado. No hagas caso a los criticuchos de pensamientos insanos respecto al maltratado Power Metal, y dale una oportunidad a esta banda.
Canciones
- The Change (Intro)
- Hearts Like Lions
- A New Way
- Breaking The Chains
- Destiny
- Die Slowly
- Fade Away
- All For One
- Dreamland
- Future’s Calling
- Blank Mind
- A New Dimension
- Repeating Supremacy (Outro)

