Rock y metal en español · desde 2002
The Metal Circus
Live

CHILDREN OF BODOM + ONE MAN ARMY AND THE UNDEAD QUARTET + EKTOMORF

8
Fecha
21 de enero de 2006

Casi agotadas las entradas para ver a los finlandeses, presentando la sala finalmente un aspecto más lleno del que, por ejemplo, pudimos apreciar hace escasos meses en los conciertos de GAMMA RAY o HELLOWEEN, por lo cual si bien no diremos que se le haya dado la vuelta a la tortilla sí que habrá que reconocer que ésta se maneja ahora con otros ingredientes, o de cómo se desinfla el globo del power metal en favor de estilos colindantes. Y es que en los últimos años da la sensación de que el heavy y las tendencias más clásicas han cedido algo de terreno a propuestas más contemporáneas en las que la mezcla híbrida de estilos se erige como común denominador (recordemos que hace unos dos años COB se tenían que conformar con tocar en Barcelona en la sala Razz 2, de la mitad de capacidad). De hecho, la tendencia musical en términos generales viene siendo esta en la mayoría de ámbitos; y si no, échenle un vistazo al metalcore que ahora mismo triunfa en USA: puro “collage” sonoro. Dejando de lado esto último, con lo que prácticamente nada tiene que ver la banda que nos ocupa ahora, lo cierto es que CHILDREN OF BODOM fueron ya hace unos años de los ejemplos más sonados en cuanto a demostrar que la fórmula citada no siempre ha de estar reñida con el éxito: mucho heavy metal en las guitarras, unas gotitas de death melódico, algunos destellos de thrash, una voz desgarrada y cierto regustillo neoclásico en las formas podían tener un encuentro la mar de satisfactorio en discos de gran calidad.

Pero bueno, dejándonos de pamplinas introductorias y divagaciones varias (con razón luego dicen que me enrollo) vayamos a lo visto esta noche. La velada la abrirían ONE MAN ARMY & THE UNDEAD QUARTET , banda de thrash/death liderada por Johan Lindstrand (exTHE CROWN) y en donde podemos encontrar gente de RECLUSION o de los geniales IMPIOUS, Tristemente, y a pesar de las buenas referencias que de ellos tenía, me fue imposible llegar a tiempo de verles, aunque me consta que en términos generales agradaron. Sintiéndolo mucho, otra vez será.

Los siguientes en aparecer serían los amados/odiados EKTOMORF, a quienes ya pudimos ver hace no demasiado en este mismo lugar teloneando a KREATOR. Las sensaciones volvieron a ser parecidas, si bien es cierto que la banda demostró en esta ocasión tener algunas tablas más. El sonido del que gozaron fue dispar, ya que si bien desde la mesa de sonido o en una posición perpendicular a la del escenario éste llegaba con fuerza y nitidez, en el resto de la sala la amalgama de ruidos graves era la tónica predominante. De nuevo su propuesta me pareció la de un sucedáneo algo descafeinado de SOULFLY, con bastantes saltitos y un puñado de “fucks” en casi todas las canciones. A pesar de ello, su descarga, para los que disfruten del estilo, no fue mala. Por otra parte, las consabidas influencias (o deberíamos decir raíces) gitanas de la banda solo pudieron ser intuidas con cuentagotas y en forma de introducciones pregrabadas. Eso sí, lo que de ningún modo se les pudo echar en cara fue la falta de potencia, pues hubo y a raudales.

Tras una espera que para muchos fue algo larga (especialmente para los “aplastados” fans de las primeras filas, que no dudaron en hacerse sentir con griteríos varios), aparecieron en escena los anfitriones de la noche. El escenario estuvo presidido durante todo el show por un coche antiguo a lo típica película de gángsters de los 50 que se encontraba hacia la mitad de éste de frente al público y en el que los músicos (especialmente Alexi y Warman) no dudaron en subirse en según qué momentos, así como por tres letras luminosas (“COB”) que se encendían en algunos momentos clave (algo parecido al “666” que suelen llevar IRON MAIDEN y que sacan a relucir durante “The Number of the Beast”).

Tal y como viene siendo habitual Alexi se echó el peso escénico de la banda a sus espaldas bien ubicado en su papel de frontman. Y a parte del peso escénico, se podría decir que también el peso sónico, dado que el volumen de su guitarra eclipsaba en muchos momentos al del resto de instrumentos. Su típica pose con la espalda curvada y la cabeza agachada (al más puro estilo Mille Petrozza) fue la imagen habitual, aunque siempre que tuvo la oportunidad de prescindir de las voces las carreritas por el escenario y la movilidad pasaban a ocupar un primer plano, hasta el punto de que ciertas de estas dosis de vitalidad exaltada le valieron a Alexi romperse uno de los dedos del pie al chocar con uno de los amplificadores, tal y como nos enteraríamos días después.

En cuanto a la interpretación de los temas, aunque correcta, no fue ni de lejos todo lo fidedigna posible, en parte gracias a una ejecución algo pasota por cortesía de Alexi en algunos momentos, como en cuando “Bodom After Midnight” pudimos apreciar cómo dejaba de hacer uno de los punteos para rascarse la nariz. Un detalle sólo reservado para “rock stars”, supongo.

Lo cierto es que las canciones nuevas sonaron bastante bien y tuvieron más aceptación de la que me esperaba, en especial “Are You Dead Yet?”, donde el público se sumó a cantar los coros del estribillo al unísono. Vaya, que nada que reprocharle al respetable, activo y altivo como pocas veces; su entrega fue notable hasta el punto de que se pudo ver algún que otro crowd-surfing al principio en las primeras filas, hecho bastante inaudito en bolos de estas características, alejados de los terrenos más afines al metal extremo.

Por supuesto, hubo componentes del show de CHILDREN OF BODOM que no faltaron tampoco esta vez, como el escupitajo de Alexi con reverb incluido, los duetos solistas Laiho – Warman al más puro estilo STRATOVARIUS y los lucimientos individuales: Alexi hizo de las suyas en gran parte sentado en el capó del coche que se encontraba en escena, mientras que Warman tuvo el placer de degustar la cerveza que el rubio guitarrista le iba vertiendo en la boca mientras se marcaba unas vertiginosas escalas (bastante curioso). También hubo momento para un solo de batería, el más prescindible de todos y durante el cual Alexi se metió dentro del coche para “deslumbrarnos con las luces largas” y para un buen puñado de buenos temas como fueron “Living Dead Beat”, “Sixpounder”, “Hate Me!”, “We’re Not Gonna Fall”, “Angels Don’t Kill”, “Bodom After Midnight”, “Bodom Beach Terror” (estos dos últimos en clave de medley), “Needled 24/7” (que fue presentada a gritos por Alexi) o “HateCrew Deathroll”. En los bises caerían “Lake Bodom” y “Everytime I Die”. Antes de interpretar la formidable “Downfall”, con la que finalizarían, el segundo guitarra Roope hizo un amago de tocar el “Breaking the Law” de JUDAS PRIEST, el “Holy Diver” de DIO o incluso PANTERA, consiguiendo descolocar al personal. Finalmente no cayó esa breva y arremetieron con un “Downfall” que les quedó bordado y durante la cual Warman se permitió el lujo de sentarse encima del coche cerveza en mano durante los trozos en los que él no participaba.

Pocos se podrán quejar del set list, que fue verdaderamente potente y bien escogido, aunque todos tengamos nuestras preferencias (a título personal eché en falta “Warheart”, del que para un servidor es el mejor disco de la banda, “Hatebreed”). No es el mejor concierto que he presenciado de CHILDREN OF BODOM, pero no cabe duda de que aprobaron con muy buena nota la cita con el público barcelonés. Un buen show, por mucho que el dedo de Laiho tuviera que ser sacrificado en el ritual.