Que el Thrash Metal está de vuelta por todo lo grande no creo que lo ponga nadie en duda a estas alturas. Y sino, solo hay que tomar a ANNIHILATOR como buen ejemplo de ello. En el año 2000 como teloneros de OVERKILL apenas metieron 200 personas y estaba claro que la gente venía a ver a los cabezas de cartel. 1 año y poco después tuvieron la osadía de venir de cabezas de cartel teloneados por NEVERMORE y SOILWORK (¡Cómo han cambiado las cosas!) y más de lo mismo, ¿Apenas llegaríamos a las 100 personas en la sala?. Con semejantes 2 precedentes y la convicción de que ANNIHILATOR merecía mejor suerte, Jeff Waters optó por colar a su banda preferiblemente como telonera de formaciones mucho mayores y de este modo, en los años venideros, podríamos ver a ANNIHILATOR taloneando a ICED EARTH o TRIVIUM por nuestro país (O incluso a JUDAS PRIEST de nuevo por Europa pasándose España por el forro de los mismísimos). No ha sido hasta el 2010, y con el Thrash, como les decía, de nuevo en alza, que la banda canadiense ha decidido afrontar una gira como cabezas de cartel por Europa desamparados por un nombre mayor que el suyo y plantando cara como gran atractivo del pack. Bueno, eso y que ahora militan en Earache Records, un sello bastante más potente y dado a apoyar a sus artistas en directo que AFM o SPV.
En esta ocasión, y con motivo de la promoción de su nuevo disco “Metal”, ANNIHILATOR contaron con el soporte de 2 bandas para mi desconocidas como SVÖLK y SWORN AMONGST. De los primeros –una banda de ¿Thrash? Modernote bastante mediocre- apenas vimos el último tema mientras que SWORN AMONGST, pese a mostrar mayores tablas y experiencia, tampoco acabaron de arrancar el entusiasmo de una audiencia que tenía clarísimo a quién había venido a ver.
Ver a ANNIHILATOR es, en resumidas cuentas, ver a Jeff Waters rodeado de un puñado de fulanos que nadie sabe quienes son. Ok, ahora tienen a Dave Padden que ya lleva unos años en la banda, ¿Pero quién carajo son los demás?. El señor Padden ha sido muy criticado, por servidor incluido, y pese a que sigue sin gustarme en absoluto en disco, he de reconocer que en directo el tipo va sobrado y se complementa con Jeff Waters a las mil maravillas, tanto en el apartado vocal como en lo relativa a las 6 cuerdas.
ANNIHILATOR dieron un show bastante particular, ya no tanto por los temas más nuevos –que a mi, realmente, poco me transmiten- sino por la elección de algunas joyas del pasado que yo por lo menos no se las había visto nunca tocar ni en sus 4 anteriores visitas a Barcelona de gira ni en las muchísimas veces que los vi de festivales por Europa y España incluida. Los canadienses arrancaron con 3 temas de su más reciente época como “Ambush”, “Clown Parade” y “Plasma Zombies”, que sin ser enormes canciones, pusieron la sala patas arriba. Aunque por supuesto, nada que ver con la que desató “King of the Kill”, clásico entre clásicos del repertorio de ANNIHILATOR y que puso en evidencia lo insultante para el resto de los mortales que resulta ver a Jeff Waters tocando la guitarra de semejante forma y con esa soltura. El setlist de la banda prosiguió con la nueva “Betrayed”, la clásica “The Box”, “Ultra-Motion”, “Hell is a War”, “Set the World on Fire” y “Welcome to your Death” que no hizo sino incendiar la sala reventada hasta los topes (en su formato “mitad”, es decir, de la mitad de la sala para atrás no se podía acceder por culpa de los telones que habían colocados). Para el tramo final del grueso del concierto antes de los bises, ANNIHILATOR recuperaron su clásico “The Fun Palace” y la sorpresa de la noche: un cojonudo medley con las 2 baladas del disco “Set the World on Fire”, “Phoenix Rising” y “Sounds good to me”, que fueron interpretadas con la banda sentada sobre la tarima de la batería y un público al frente noqueado y cantando a grito pelado sendos temas. Tras el momento de calma sonora, la banda se retiró para volver –como era de esperar- con la artillería pesada en forma de “21”, “Phantasmagoria” y como no, “Alison Hell”, precedida de la intro acústica “Crystal Ann”, que esparció la locura entre todos los presentes.
Con una sala reventada y extasiada, las caras de felicidad de Jeff Waters y sus secuaces tras el fin del show no dejaba lugar a la duda: ANNIHILATOR habían triunfado una vez más en Barcelona y de bien seguro, en su próxima visita –esperemos como cabezas de cartel de nuevo- por lo menos tendrán entre el público a la misma cantidad de gente que presenció su actuación del pasado 5 de Noviembre. Memorable.



Conciertazo para callarle la boca a tipos como el que ha escrito la crónica, que ni siquiera se ha molestado en conocer la actualidad discográfica de la banda. No venían para presentar «metal», ese fue su anterior album, de 2007. Sacaron uno nuevo homónimo. Un discazo que tú no sabrías apreciar, igual que «metal» o «schizo deluxe»
No solo eso. Se cataloga a una banda de mediocre para luego reconocer que solo se vio el ultimo tema. Cuando se vio algo asi. Yo tampoco conocia a Svolk y me gustaron mucho (aunque yo asisti al evento de madrid). No me parecieron un grupo thrasher (ni modernote ni nada).
Por otro lado, me sumo al entusiasmo por la «segunda juventud» que parece disfrutar ANNIHILATOR. Se lo merecen.
http://nuevaeradelheavymetal.blogspot.com/
Pues imagino que en Madrid el cantante se habría recuperado de la afonía porque en Barcelona aquello fue un repertorio de gallos y despropósitos enorme (al menos en el tramo final del concierto, que no sé si serían 1, 1 y media o 2 canciones).
Obviamente que sé que el último disco del grupo es homónimo, fue un pequeño lapsus. Hace no mucho entrevisté a Jeff Waters en relación a ese disco. Veamos, que no acabé de entenderlo. ¿»Annihilator» es un discazo por que lo dices tú o cómo va la cosa? Hasta donde yo sé, todo esto es meramente subjetivo, por mucho que uno intente buscar la «objetividad». Soy seguidor de Annihilator desde hace muuuchos años y me considero relativamente abierto de mente, pero no fui capaz de realmente apreciar ninguno de sus discos desde «Carnival Diablos». Quizá es que la sombra de su legado pretérito pesa demasiado… Lo que no quita que sean discos técnicamente perfectos, con un sonido brutal y con momentos realmente inspirados. Una cosa no quita la otra. Pero vuelves a sus discos de los 90’s y es ahí donde compruebas que no hay color. Saludos,
J
Muy bien MetalGod por ese apunte y gran fallo de Javi Félez por ese gran error. Estuve en el concierto de Bilbao y de todos los que he visto sin duda alguna de mis mejores conciertos. El sonido espectacular y el setlist estuvo muy acertado ( a excepcion de las 2 acusticas) pero sino un concierto impresionante!
Por cierto, cualquiera diría que Jeff waters anda cercano a los 45 años porque no paró ni un momento. un 9!
Para mí el momento acústico con los 2 temas del set the world on fire fue mágico. Deberían hacerlo siempre, o casi siempre
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