Rock y metal en español · desde 2002
The Metal Circus
Reportaje

METALWAY – 13 de Agosto (MANOWAR + KREATOR + CHILDREN OF BODOM + SAXON + SU TA GAR + PRIMAL FEAR + SODOM)

<p>Supongo que si SODOM hubieran tocado el viernes o el domingo su situación en el cartel hubiera sido ostensiblemente más favorable, ya que se podría interpretar que el sábado era la jornada fuerte en la que figuraban las bandas de más renombre y de más tirón para el público español, hecho que relegó a los germanos a la posición más baja de la parrilla para ese día.</p>

Sabado 13 de agosto

SODOM

Supongo que si SODOM hubieran tocado el viernes o el domingo su situación en el cartel hubiera sido ostensiblemente más favorable, ya que se podría interpretar que el sábado era la jornada fuerte en la que figuraban las bandas de más renombre y de más tirón para el público español, hecho que relegó a los germanos a la posición más baja de la parrilla para ese día.

KREATOR y SODOM eran los representantes thrash metal del festival (con permiso de SU TA GAR, que también tienen bastantes influencias de este estilo), viniendo los primeros con bastante más fama que los segundos bajo el brazo, a pesar que la diferencia de popularidad entre ambos no es tan grande ni exagerada en el resto de Europa como en España. Tanto la escena thrash como la black le deben bastante al legado de AngelRipper y sus secuaces, pues en su larga carrera ya han tenido tiempo para ver, dar y tomar más que la mayoría del resto de bandas del cartel. Pero el nivel de popularidad manda a la hora de ordenar las actuaciones de los grupos, por lo que los componentes de SODOM no titubearon a la hora de poner toda la carne en el asador y dejarnos a todos los allí congregados (que por otro lado no eran pocos) con una patada de riffs en el estómago.

“M-16” salió hace ya un buen puñado de años, pero en cambio fue un trallazo de éste su último álbum el que nos tocó disfrutar con el arranque del show; “Among the Weirdcong” daría paso a temas de todas sus etapas, incluyendo algunos de sus grandes clásicos como “The Saw Is The Law”, “Blasphemer” (primer bombazo en la carrera de la banda) o “Sodomized”. Sin embargo… ¿dónde se quedaron “Agent Orange”, “Ausgebombt” o “Sodomy and Lust”? No llueve siempre a gusto de todos, supongo, pero los temas grandes son los temas grandes. Por otra parte, sí que se podría decir que aprovecharon a base de bien los 50 minutos que se les proporcionó con 12 temazos entre los que también tuvieron cabida “Stalinorgel”, “Eat Me”, “Remember The Fallen” o “Napalm In The Mourning”. Asimismo tuvimos la oportunidad de disfrutar de una canción inédita que en aquél momento no sabía de dónde salía, “Nothing To Regret”, que presumiblemente irá incluida en su próxima obra de estudio.

La verdad es que el público los despidió entre vítores, por lo cual se podría decir que agradaron a casi todos. Potencia, nervio en escena, tiros certeros y dominio total de la situación nos ofrecieron, aspectos necesarios para sobrevivir en alguna de las selvas que tantas vidas segó en la guerra del Vietnam. Así pues, más que suficiente resultó su abrumador ataque, pues en poco tiempo estos amantes de la guerra consiguieron que una buena cantidad de divisiones Panzer y cazas pasaran por nuestras cabezas para descargar su artillería pesada. Solo nos queda esperar a que se animen a hacer una gira española y los podamos ver en nuestra ciudad con un set list más generoso y con un show completo. ¡Seguro que vale la pena!

Penumbra

PRIMAL FEAR

Sol de justicia ya para recibir a los alemanes Primal Fear, poco se entiende su posicion tan temprana teniendo en cuenta la cantidad de discos editados su proyeccion internacional y la presencia en sus filas de dos “pesos pesados” dentro de la escena heavy metal europea como son Ralf Scheppers y Matt Sinner.

Durante todo el concierto el mal sonido típico de las primeras bandas en todos los festivales hizo acto de presencia en especial en la dificultad para escuchar la voz de Ralf Scheppers, quien pese a poner mucho empeño no logró que la cosa fuera a mejor, a pesar de todos estos problemas volvio a demostrar que es un vocalista estupendo. Matt Sinner como siempre muy comunicativo con el público y con esa forma agresiva de tocar el bajo, siempre con pua y haciendo una gran labor a los coros. A destacar también la pegada del canadiense Randy Black que demostró ser una auténtica apisonadora tras la batería. Sobrio y efectivo trabajo a las guitarras de Tom Naumann un autentico “riffeador” consumado y la clase y técnica de Stefan Leibing como guitarra solista.

El show comienza de forma arrolladora, pese al mal sonido, y arrancan con “The Final Embrace” uno de los buques insignia de su segunda obra “Jaws of Death” para a continuación martillearnos con las estupendas “Battalions Of Hate” y “Angel In Black”. Es en este momento cuando Ralf decide quitarse la camiseta de manga larga con la que había salido a escena ( valgame dios que calor deberia estar pasando ) y nos obsequia con un modelito de camiseta de cuero/vinilo de tirantes negra con las siglas PF (Primal Fear por supuesto) delante con la que sale a relucir toda su musculatura corporal que no es poca. Tras el breve cambio de vestuario ejecutan “Running in the dust ” otro tema antiguo con lo que nos dan a entender que el setlist va a estar basado, para regocijo de sus seguidores, en los temas clásicos de la banda y para corroborarlo no hay mejor forma que deleitarnos con “Chainbreaker” que siempre nos recordará lo gran fan de Judas Priest que es Ralf Scheepers.

Y de repente una conocida intro de teclado da paso a uno de sus mejores temas en mi humilde opinion, se trata de “Under Your Spell” en el que parece que el sonido les respeta algo mas especialmente en lo que a Ralf se refiere. A continuación se disponen a presentar un adelanto de su nuevo trabajo “The Seven Seals” pero antes Ralf se dirije a la gente para comentarnos que aunque suene a topico es el mejor disco grabado nunca por la banda, deseosos estamos de comprobarlo. El tema que nos ofrecen se titula Rollercoster y según lo escuchado parece que habrá que darles un voto de confianza.

Pero los problemas de sonido tan típicos en este tipo de eventos volvian a hacer acto de presencia pues mientras los alemanes ejecutan “Nuclear Fire” el microfono de Ralf decide dejar de funcionar, tras los primeros momentos de cabreo con mirada enfurecida incluida al técnico responsable Ralf se calma un poco y juega con el publico para dar asi tiempo a solucionar el problema, que dicho sea de paso, se solventa con bastante rapidez para que la banda vuelva a deleitarnos con la canción desde el principio.

Tras unos momentos de descanso que aprovechan para presentar a todos los músicos, encaran la parte final de su show con el hit-single de su ultimo trabajo “Devil’s Ground” que no es otro que la coreada “Metal is Forever” que provoca momentos de locura entre el respetable. Despues de unos momentos en los que parece que su actuación se acabó, vuelven para ofrecernos a modo de bis el tema “Fear” de su album “Black Sun” que ahora si da por concluida su descarga.

En resumen un buen concierto que quedó empañado por los problemas de sonido con los que tubieron que lidiar, tampoco se entiende su posicion en el cartel en base a su trayectoria y a la cantidad de gente que se acercó a ver su descarga pese a la hora y el calor que tubimos que soportar todos los presentes.

Alan Sanchez

SU TA GAR

Ya que por lo comprobado días antes mucho heavy despistado tiene una noción preconcebida de estos vascos que es ciertamente errónea, no fueron pocos los que se quedaron algo sorprendidos ante la propuesta heavy/thrash de Aitor y compañía.

Y es que estos señores tienen ya una importante carrera a sus espaldas y unas tablas nada desdeñables, siendo la cantidad de discos editados ya cercana a la decena. Lo cierto es que he podido comprobar como con un buen sonido estos tipos son capaces de perpetrar la mejor descarga de una banda nacional sobre el escenario. Sin embargo, este día el sonido no les acompañó y creo que fue lo que les impidió dar el toque maestro ante la masa. El bajo estaba demasiado presente en la mezcla que llegaba a nuestros oídos y el grosor thrasher del cual suelen hacer gala sus riffs de guitarra brilló por su ausencia. Por lo tanto, de entrada no les quedó más que funcionar con lo puesto a pesar de que la segunda parte de la actuación gozó de un nivelado sonoro algo mejor.

“Bidegabekeriaren balantzan”, “Doino ta ideak Sortzen” y “Agur Jauna Gizon Txuriari” fueron los primeros temas en ser interpretados, suficientes para comprobar como las gastan estos vascos. Sin amedrentarse, salieron a comerse el escenario, posicionándose muy bien y contagiando las ganas a un público todavía algo expectante. Por supuesto, no faltaron a lo largo del show las consignas independentistas y de llamada a la libertad para el País Vasco, sobre las que esta web no opinará.

Con “Rotaflexa Garraxika” mostraron sus almas más cortantes, siendo la veloz base rítmica y la garra imprimida claves a la hora de atrapar definitivamente la atención de todo aquél que rondara por allí. El sonido mejoró algo más y dejó de oscilar con temas como “Azken Gurutzada” o la muy esperada “Jo Ta Ke”, ambas composiciones bastante alejadas en el tiempo entre sí pero buenas representantes del quehacer atemporal de la banda.

El que posiblemente sea el gran himno de SU TA GAR, “Mari”, fue el encargado de sellar la despedida en medio de la euforia de sus fans y habiendo cuajado una actuación que de no ser por un sonido bastante cojo pudo haber sido realmente grande.

Penumbra

SAXON

Wow! De nuevo SAXON en España. Y es que Biff y los suyos no se lo piensan dos veces a la hora de pisar la piel de toro, pues allí donde haya un festival muy probablemente aparezca SAXON. Más o menos lo que ocurre con PRIMAL FEAR, pero con la pequeña diferencia de que por lo menos a mí no me cansa ver a los ingleses una y otra vez, mientras que las huestes de Ralf Scheppers comienzan a provocarme una pequeña úlcera, supongo que sin importancia.

Y de nuevo, por lo tanto, allí estaba Biff Byford con su inseparable gabardina negra pese al calor imperante, dispuesto a regalarnos otra ración de clásicos amenizada por su más que flamante “Lionheart” (que desde mi punto de vista se come con patatas a las dos anteriores obras). Perros viejos y manos experienciadas, le acompañaban el omnipresente Jörg Michael , el inquieto bajista Nibb Carter (que hizo durante todo el concierto acopio de su hiperactividad), secundándolos finalmente Paul “espalda arco iris” y Doug a las guitarras. En esta ocasión el sonido fue perfecto y pudimos disfrutar con todas las de la ley de temas como “Dogs of War”, “Heavy Metal Thunder” o la inesperada “Conquistadores”, que hicieron enloquecer a un público que no dudaba en corear los estribillos. Como temas más contemporáneos destacar “Witchfinder General” de su último “Lionheart” que logró sonar para nuestro asombro con la misma potencia que en disco. Como viene siendo habitual, Biff mantuvo un loable contacto con el público que favoreció la comunicación y la celebración hasta el punto de que los músicos pudieron oír las peticiones de los fans más gritones (“Crusader” fue bastante pedida y sonó, a pesar del humor de Biff al hacerse de rogar).

“Strong Arm of The Law”, “Motorcycle Man” y “Solid Ball of Rock” fueron otras de las `piezas recibidas como un soplo de aire fresco e interpretadas con soberana veteranía, para el goce de los allí presentes. Para el final se dejaron “Princess of the Night”, uno de los temas más esperados del playlist y que fue interpretada tras más de un amago por parte de los dos guitarristas, que supieron cómo hacer que el público les mostrara sus ansias por escuchar las melodías de dicha canción otra vez más en un escenario español. Obviamente no les defraudaron. Como tampoco lo hizo el otro peso pesado “Denim & Leather”, Un bis rápido con “Wheels of Steel” fue la despedida de SAXON tras otra victoriosa descarga. Y es que este grupo es garantía de éxito, estén las cosas milimétricamente planificadas o no, como es el caso, pues en esta ocasión se respetó poco lo que tenían previsto en el set list para finalmente ir improvisando y satisfaciendo sus necesidades en cada momento y las del público. Y es que cuando las cosas se hacen bien y además con ganas hay muchas probabilidades que los resultados sean magníficos. Sólo podemos esperar que no cambien y que continúen con su racha de dejarse caer por aquí. Yo por lo menos no me pienso quejar.

Penumbra

CHILDREN OF BODOM

Con un nuevo disco a punto de salir al mercado y con bastante tiempo transcurrido desde la gira de presentación de “Hate Crew Deathroll” la expectación por ver a los finlandeses por parte de gente de todos gustos y edades era patente. Y es que COB es uno de esos grupos que abrazan un abanico amplio de fans provenientes de diversos estilos, desde el metal extremo al heavy clásico. Y es que entre su música podemos encontrar retazos de heavy metal, de thrash, de speed/power o de black melódico, todo sazonado con una técnica y una actitud exquisitas. Por otra parte, este es uno de esos grupos que sabe recrear sus composiciones sobre las tablas a la perfección, sin apenas añadiduras y por lo general logrando sacar un sonido de sus instrumentos bastante nítido.

Y no defraudaron para nada. Ya con la noche encima pudimos disfrutar de un más que notable concierto que doy comienzo con algo de retraso, pero que se vio recompensado con temazos como “Needled 24/7”, “Sixpounder” o “Chokehold (Cocked’n Loaded)”, todas ellas de su último álbum de estudio, canciones que por otra parte también podrían ser del “Follow The Reaper”, pues estos finlandeses han con solo cuatro álbumes crear una mezcolanza de estilos aliñada de tal forma que les es propia, sin lugar a dudas. Más antiguos cayeron cortes como “Silent Night, Bodom Night” del que para muchos es su mejor álbum (“Hatebreeder”), aunque un servidor echó de menos que interpretaran el tema homónimo de dicho disco. La bastante técnica y todavía más celebrada “Bodom Alter Midnight” nos demostró que esta gente son algo más que buenos compositores, mientras que “Deadnight Warrior” nos recordó que ni tan siquiera en su primer disco hay temas que puedan bajar de notables. “Hatecrew Deathroll”, “Everytime I Die” y “Downfall” compusieron el tridente que nos clavaron en pleno rostro a modo de sangrienta celebración de despedida.

Y es que de la actuación de los Children no nos podemos quejar: un sonido nítido y con más potencia de la que habían gozado los grupos precedentes, unos musicazos más que dotados, una banda querida y profesional y un Alexi Laiho que no viéndose ocupado entre su guitarra solista y las voces tuvo tiempo de hacer apología del escupitajo, arengar al público y comandar la nave finlandesa. Eso sí, el concierto se hizo corto, muy corto, dada la expectación que en muchos había suscitado. No cabe duda de que volverán cuando su nuevo disco ya esté en la calle y afortunadamente no parece que falte demasiado para que tal cosa ocurra. A no perdérselos.

Penumbra

KREATOR

Posiblemente el grupo de thrash metal más loado por territorio español, por delante de formaciones como ANTHRAX o SLAYER, los germanos venían a Gernika con una baraja de cartas de calidad y muy pocos ases en la manga, tal y como le gusta a la mayoría. Y es que menuda historia a sus espaldas, menuda máquina de matar en directo y menudas joyitas en forma de canciones. A pesar de que muchos de los jovencitos que por allí se encontraban a buen seguro conocieran a la banda a partir de la edición de “Violent Revolution” lo cierto es que Petrozza y compañía llevan repartiendo cañas desde hace nada menos que 20 años. Y tras el “bajón” de los 90 vuelven a estar en primera línea de fuego tanto o más de lo que ya lo estuvieran en sus primeros años de vida. Tan sólo había que fijarse en la atenta masa congregada para ver a estos creadores del caos, variopinta pero sobretodo numerosa.

Nada de momentos experimentales ni escarceos con el gothic, la banda ya hace años que reniega (solo a nivel de directo) de los tres principales álbumes que se editaron en aquella oscura etapa, por lo cual con la inicial “Enemy of God” se destapó la caja de los truenos para que durante una hora y cuarto disfrutáramos de una buena ración de jodido thrash metal. Tras la bipolar “Impossible Brutallity” llegarían dos cañonazos como la copa de un pino: la completísima “Pleasure to Kill” y la emblemática “Phobia”, cuyo melódico estribillo pudimos degustar con precisión dada la nitidez de sonido de la que se estaba gozando.

“Violent Revolution”, el que ha sido el tardío “hit single” en la carrera de la banda (algo inusual en el mundillo thrash) sonaría ahora para delirio de casi todos los que allí se encontraban, aunque eso sí, tal y cómo suelen hacer en directo, con un tempo bastante más acelerado que en la canción original que podemos encontrar en disco.

Tras interpretar “Suicide Terrorist” el carnicero Petrozza nos soprendió diciéndonos “No es que quiera besar vuestros culos, pero la verdad es que este verano hemos estado haciendo varias fechas en festivales europeos y sin lugar a dudas éste está entre los mejores, gracias España!” Y es que realmente estos germanos disfrutan tanto tocando por aquí cómo lo hacen sus fans españoles ante tal descarga de adrenalina. Y como muestra un botón: “Extreme Agression” y “People of the Lie” se encargaron de conformar un clímax en el meridiano de la actuación. La primera, muy a pesar de la sencillez de su letra, sea posiblemente una de las mejores canciones de Kreator, que sonó cortante y agresiva como pocas y con la ya consabida introducción por parte de Mille (Do you feel…agressive?). La segunda, con ese riff de certero palmute que todos estábamos esperando, se convirtió en un nuevo campo de cultivo para la descarga de tensión a base de headbanging.

“Voices of Death”, “Terrible Certainly” y “Betrayer” construyeron el férreo puente que nos llevaría al final del show de mano de la rápida “Flag of Hate” o la ineludible “Tormentor”, con unos músicos de presencia incontestable y con un público que a buen seguro hubiera disfrutado de lo lindo de un show mucho más largo. Sin duda, uno de los triunfadores del festival.

Penumbra

MANOWAR

Cabezas de cartel, mucho bombo y platillo, un concierto a priori esperado… pero algunos de nosotros con unos temores que deseábamos no confirmar… pues algunas bandas nunca cambian. Su actitud errónea, algo sonrojante y de falsa naturaleza hicieron un flaco favor a la hora de enmendar un show de desatinado planteamiento. Que los cabezas de cartel de un festival como este estén una hora y media en escena y que media hora de ese tiempo se vaya en solos, acoples y discursitos es poco menos que reprochable. Y más aún sabiendo que se saltaron dos temas que tenían previstos en el set list por razones que desconozco (¿les esperaba alguna risueña groupie en el backstage? ¿Estaban cansados? ¿Los cachas se cansan?). Y qué queréis que os diga. Habrá muchos a los que no les importe, o que opinen que MANOWAR son únicos y singulares y por ello se diferencian del resto y demás pantomimas… pero la realidad objetiva a la hora de contemplar el cuadrante artista-público-contexto-balance del espectáculo la cosa queda bastante coja.

Tras una épica y solemne introducción, los cuatro fornidos americanos salieron a escena enfundados en cuero para empezar con “Manowar”, sonando como era de esperar a un volumen atronador (y, sin ser maravilloso, bastante claro, faltaba más) y con un público enfervorizado que en gran parte era la primera vez que veía a su banda favorita. Tras la pilar “Brothers of Metal”, que hizo navegar a muchos en un mar de sempiterna hermandad, y “Call to Arms”, llegaría el primer solo o zancadilla de la actuación: Kart Logan, guitarra en ristre, se acercó a los límites del escenario para hacer bostezar incluso al equipo de luces. Que sí: muy técnico, maneja su instrumento con maestría y además lo sabe hacer a la velocidad de la luz. Pero un solo de estas características estaba fuera de lugar en un festival donde el tiempo de actuación está algo recortado. Del mismo modo que lo fue el de DeMaio, que tras la interpretación de “Kill With Power” volvería a demostrarnos su veloz técnica desbocada durante un buen puñado de minutos que se hicieron eternos. Con la llamativa distorsión de su bajo (que en más de un momento sonaba como una guitarra) nos dio un baño de notas entre las que tuvo tiempo para hacernos tragar algo de flamenco hasta el punto de meter algunas notas de una canción de Paco de Lucía y algunas otras escalas de naturaleza flamenca (ojo al dato: un melenas cachorras tocando extractos populares flamencos españoles en un festival de heavy metal en pleno País Vasco… dantesco cuanto menos).

Antes de que ello sucediera ya habíamos tenido la oportunidad de disfrutar de “Kings of Metal” y “Sign of the Hammer” durante las cuales nos pudimos percatar de un detalle que venía repitiéndose desde el principio del concierto y que se convertiría en una constante: el tempo de las canciones estaba bastante ralentizado respecto a cómo aparecen en los discos. ¿Alguna razón? Yo la verdad, no tengo la respuesta. ¿Pasotismo, cansancio, reinterpretación? El caso es que así fue, hecho que desde mi punto de vista restó algo de energía a los temas.

Tras ello, un “Heart of Steel” extraído del “Kings of Metal” que sonó ciertamente potente y una muy coreada por el público “Carry On”, donde pudimos ver a un Eric Adams a pleno pulmón y con bastantes aptitudes. “The Gods Made Heavy Metal” y “Power” serían los últimos temas antes de que la banda al completo desaparecieran del escenario por primera vez.

A continuación aparece Joey DeMaio para llevar a cabo el ya cansino discursito (léase artilugio para provocar la condescendencia), y lo cierto es que esta vez logró rozar el ridículo más estratosférico, soltando, entre otras frases típicas del rollo “brothers of metal” joyitas como “Nosotros somos gente modesta, no nos gusta el dinero ni los coches caros”. No les gustarán los coches caros, pero lo cierto es que tienen una colección de motos de precio bastante superior a la gama media estándar de automóviles… En fin, que se dijeron muchas tonterías con las que en teoría comulgan… pero la realidad es otra: los fotógrafos y periodistas fueron tratados de forma poca ortodoxa esa noche (se obligó a firmar un contrato para luego lanzar fotos durante 1 minuto y ser echado a patadas) y los fans que han intentado acercarse a ellos no han salido muy bien parados, pues estos machos cabríos sólo buscan hembras con las que copular, como muy bien han dejado claro siempre y especialmente en sus videos “Hell on Earth”.

La muy esperada e inconfundible “Hail And Kill” y “Black Wind, Fire and Steel” dieron el cerrojazo a la actuación, que terminó con los componentes levantando sus guitarras y alineándolas respecto a sus frentes a modo de guerrero victorioso que levanta con orgullo la cabeza degollada de su enemigo, aunque dudo que ésta haya sido la gran “victoria” de MANOWAR. Asimismo y como viene siendo habitual De Maio hizo el numerito de restregar su bajo por diversos puntos del escenario para finalmente arrancarle las cuerdas violentamente, como buen cachas que es. Mención a parte merecen los festivales de acoples que se encargaron de prolongar hasta la saciedad a modo de finalización de algunos de los temas que nos hizo preguntarnos a muchos si realmente todos aquellos numeritos no se podrían haber sacrificado en pos de interpretar más canciones.

En fin, esto es lo que fue la actuación de MANOWAR. Me consta que muchos salieron contentos y orgullosos de lo que habían visto, me alegro por ellos. Yo me quedo con el sabor agridulce de la mayoría. Las razones explicadas están.

Penumbra