El segundo álbum de estudio y el primero conceptual de la banda danesa King Diamond, fue publicado a nivel en 1987. Es sin duda a gran obra maestra del Rey Diamante.

‘Abigail’ es y seguirá siendo la obra maestra de la carrera de King Diamond. Álbum conceptual, está encabezado por la infame voz de uno de los pioneros originales del black metal, King Diamond quien, al formar su proyecto en solitario, perdió parte de su antiguo enamoramiento satánico y lo reemplazó con historias teatralizadas de suspense y horror. ‘Abigail’ es, en todos los sentidos, como una película de terror de serie B: es sangrienta, demasiado dramática, y, si no se toma en serio, un infierno de diversión.

La trama detrás de Abigail se basa en el siempre popular tema de “la pareja hereda/compra una nueva casa, la(s) persona(s) misteriosa(s) le dice(n) a la pareja que no ocupe la casa debido a su estado de embrujada, y la pareja no escucha y tercamente se instala en la casa”. Aquí, Miriam Natias y Jonathan La’Fey son dicha pareja, y al mudarse a la mansión, son rápidamente visitados por el ancestro fallecido de Jonathan, el conde La’Fey. Él insta a Jonathan a que asesine rápidamente a su esposa, ya que el espíritu maligno de Abigail La’Fey pronto tomará la forma de embrión dentro de su esposa. Abigail, que nació y murió el 7 de julio de 1777, no está destinada a vivir, y el nacimiento debe ser impedido a toda costa. Y hasta aquí se puede contar…

El atractivo de esta obra reside tanto en la letra como en la música. Los textos son la quintaesencia de la historia de horror: fantasmas que vagan entre dos mundos, niños demoníacos, negros y tenebrosos jinetes y mansiones embrujadas en lo alto de una colina solitaria. Nada de esto es particularmente revolucionario, pero es una historia apasionante, especialmente cuando se narra con el característico lamento de Diamond. Su voz no siempre es la más agradable, asemejándose a los agudos quejidos de un preadolescente, para tornar a sonidos más bajo llenos de gruñidos rasposos, siendo éste contrapunto seña de identidad de King y su obra.

King Diamond en general y ‘Abigail’ en particular, no es para todos. O bien se ama por su creatividad y su trabajo instrumental, o se odia por la incapacidad de tomarse en serio a la banda y al autor. En definitiva, es uno de los mejores discos de metal de los ‘80 y es, fácilmente, uno de los álbumes conceptuales más grandes de todos los tiempos.

José Antonio Fernández