Un estudio científico demostró que el vocalista británico sobrevivió a muchos años de abusos de drogas y alcohol por la composición de su ADN.

Un caso de estudio

Muchos recordaran que en 2010, una empresa de investigación con sede en Massachusetts llamada Knome usó una muestra de sangre tomada de Ozzy Osbourne para trazar su código genético e intentar averiguar cómo ha sobrevivido tantos años después de abusar de las drogas y el alcohol. Los investigadores de Knome esperaban descubrir después de analizar la sangre y el ADN del vocalista británico cómo se absorben las drogas en el cuerpo, y por qué algunas personas pueden sobrevivir al abuso extremo de estas sustancias mientras que otras no. En su investigación descubrieron una mutación nunca antes vista que puede explicar la capacidad de Ozzy Osbourne de consumir alcohol en grandes cantidades y varias variaciones genéticas que lo predisponen a las dependencias de drogas y alcohol.

En su nuevo libro, “Pleased to Meet Me: Genes, Germs and the Curious Forces that Make Us Who We Are” (National Geographic), Bill Sullivan, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, escribe que “Ozzy es realmente un mutante genético”. Sullivan analiza cómo nos afecta e influye las formas de nuestro ADN y los factores biológicos.

Ozzy está limpio desde hace años

Aunque ahora se encuentra en un estado sobrio, se estima que Ozzy Osbourne tomó grandes cantidades de drogas y alcohol durante más de 40 años.  También sobrevivió a un accidente de bicicleta en 2003 en el que se rompió el cuello y fue diagnosticado hace unos años con un trastorno genético similar a la enfermedad de Parkinson.

Sobre estos abusos el cantante hablaba con Orange County Register hace unos meses: “Ya no bebo alcohol. No fumo tabaco. No tomo drogas. Ahora me está yendo bien y pienso que cómo pudo ser divertido ir a un bar para emborracharme y tomar toda esa cocaína.  He llegado a pensar que si en este momento tuviera una pistola, una bolsita de cocaína y una botella de alcohol y tuviera que elegir, escogería la pistola. No vale la pena. No creo en propósitos de Año Nuevo, así que no haré para este año. Solo espero que Dios me mantenga con vida”.