El que fuera guitarrista de la banda de Ozzy, explica la verdad sobre esta historia que también aparece en la película “The Dirt”.

No eran hormigas

Muchos conocéis la historia, y otros la habréis visto en la recién estrenada película “The Dirt”, en la que el papel de Ozzy Osbourne lo interpreta Tony Cavalero. Pongámonos en situación: Es 1984, y mientras Mötley Crüe gira por Estados Unidos como invitados de Ozzy Osbourne, descansan en hotel de Lakeland, Florida. Después de molestar a otros huéspedes del hotel, el cantante británico les pide a los miembros de Mötley Crüe cocaína.

Como ninguno tenía, Ozzy agarra una pajita y esnifa una fila de hormigas del suelo. Para rematar la faena, orina en el suelo y lame su pis al mismo tiempo que desafía a Nikki Sixx a repetir su hazaña. Después de ser presionado por sus compañeros de banda, Nikki Sixx también orina en el suelo, pero antes de lamer su orina se le adelanta Ozzy. Esa es en resumidas cuentas la historia, pero Jake E. Lee, guitarrista de Ozzy en aquella gira, tiene otra versión que la comparte en una reciente entrevista con Tone Talk.

“Estuve allí y nunca vi hormigas. Estaba allí. Él esnifó una pequeña araña. No había allí ningún rastro de putas hormigas. Tommy Lee, Nikki lo dice, Ozzy lo dice: estaban drogados. Yo no. Solo me estaba bronceando. No me importa lo que digan los otros chicos, pero no había hormigas. […] Ese es mi recuerdo. Y Ozzy esnifó esa pequeña araña que estaba arrastrándose en el suelo. No había hormigas. Es un detalle menor”, aclara Lee.

¿Lamer la orina? Eso sí fue cierto

En esta misma entrevista, Jake E. Lee también recuerda la segunda parte de la historia. Y sí, es cierto. Ozzy lamió su propia orina y la de Nikki Sixx. “Eso fue cierto. Comenzó con un concurso. Era Nikki y Ozzy. Creo que comenzó en la piscina con unos concursos en los que Ozzy perdió. Ozzy se estaba cansando de perder, y dio un paso adelante. Lo recuerdo. Tenía una expresión extraña en su rostro.

Estaba sentado en el cemento y la orina comenzó a fluir debajo de él. Y tenía muchas vitaminas, porque la orina era como verde lima. […] Ozzy se agachó y comenzó a lamer su propia orina verde. Ahí es donde dije: ‘Está bien, me voy de aquí’. No solo estaba ocurriendo eso, también había familias al otro lado de la piscina, los niños, las madres y los padres estaban horrorizados, con cara de ‘¿Qué diablos está pasando aquí?’ “, recordaba el guitarrista.