Todos los artistas tienen un disco en mente cuando recuerdan sus primeros pasos en el mundo de la música. Deep Purple fue decisivo para el guitarrista de Iron Maiden.

Adrian Smith, guitarrista de Iron Maiden, está promocionando su libro biográfico ‘Monsters Of River & Rock’ que se puso a la venta el pasado mes de septiembre a través de la editorial Virgin Books. Además de su hablar de su afición a la pesca, el artista británico también profundiza en su carrera musical y en las entrevistas desvela aspectos personales que muy pocos seguidores de Iron Maiden conocían.

La influencia de Deep Purple

Además de comentar sus experiencias en la pesca desde su infancia junto a su padre, Adrian Smith revelaba en una entrevista con Blue Fish Radio cuándo se interesó por primera vez en convertirse en músico: “Cuando tenía 14 o 15 años era el típico adolescente habitual y no sabía lo que quería hacer en mi vida”, rememora el hacha de Iron Maiden.

“Iba al dormitorio de mi hermana mayor para ver sus discos y normalmente eran discos de soul: The Temptations y otros artistas de Motown. Después me di cuenta que tenía algunos discos nuevos, y uno de ellos era un disco de Deep Purple llamado ‘Machine Head. Así que puse el álbum en un pequeño tocadiscos y no podía creer lo que estaba escuchando. Eso fue todo, de verdad. De alguna manera cambió mi vida”, explica Smith.

A partir de ese momento, su afición a la pesca se completaría con sus ganas de convertirse en músico. “Pensé que me encantaría hacer eso algún día. La pesca había disminuido. En aquellos días, no podía imaginar a mis héroes como Ritchie Blackmore de Deep Purple y gente así yendo a pescar. Así que pensé que lo dejaría. Emplearía todo mi tiempo para intentar triunfar como músico profesional. Así que eso es lo que hice”, sentencia el guitarrista de Iron Maiden.