Yao! han dado lugar a uno de los discos más variopintos de la temporada con ‘Mide Tu Pico’. Una amalgama de estilos e influencias con la que no podrás dejar de mover los pies.

Capitaneados por Gonzalo Yao a las letras y la voz, Unai Arcos y Unai Otsoa a las guitarras, Iván Gomez al bajo y Carlos Toro a la batería, estos bilbaínos han parido un trabajo imposible de ignorar. Hablamos con ellos al respecto. 

Lleváis tres años trabajando en el proyecto de Yao! ¿Qué ha llevado tanto tiempo en concreto? ¿La definición del estilo musical o la composición en sí misma?

Para este segundo disco hemos sido mucho más exigentes en lo que a composición y producción se refiere. Hemos buscado afinar más las transiciones, los efectos, las adaptaciones a la cadencia de las letras… Por otro lado, aunque teníamos claro el objetivo del disco y en parte nos propusimos conseguirlo en unas fechas, no teníamos ni tenemos ninguna intención de llegar rápido a los objetivos. Preferimos saborear con calma la composición hasta hacerla realmente nuestra y sentirnos cómodos con ella.

¿Cómo catalogarías estilísticamente a la banda? 

Durante los primeros meses de vida de nuestra banda estuvimos devanándonos los sesos para encontrar las etiquetas que nos definieran en pocas palabras, pero nunca lo conseguimos. De hecho, nos hemos dado cuenta de que lo mejor es que nuestro estilo sea difícilmente definible, pero que sea claramente “Yao!”. Podríamos decir que nuestro estilo tiene una buena dosis de rock setentero, ciertos toques de metal, líneas de bajo que miran al funky y letras con la cadencia del rap y un mensaje de pura crítica social. Si conseguís poner eso en dos palabras, sois unos genios. (ndr: no hemos sido capaces…)

Veo influencias como Faith No More, el rock radical vasco e incluso bandas como Green Jelly o de metal progresivo. ¿De dónde sale semejante mezcla tan enferma de estilos e influencias? 

Nuestra enfermedad mental define claramente nuestro estilo, y esperamos no curarnos nunca. Probablemente la mezcla de estilos tenga mucho que ver con los diferentes gustos musicales de cada uno de nosotros. Aunque todos coincidimos en la forma en que nos gusta crear música, tenemos referentes muy variados: desde Leño y Black Sabbath hasta Red Hot Chili Peppers y Paco de Lucía pasando por Rage Against The Machine y Kase.O.

¿Cuál ha sido el tema que más ha costado perfilar? Todos tienen estructuras complejas y elaboradas. 

Probablemente “Pollos”. Se trata de una canción muy recargada, con riffs de guitarra muy barrocos y con una cadencia rápida y constante en la voz. Lo más complicado fue conseguir que la canción respirara, que no hiperventilara por el camino. Al final descubrimos que la clave estaba en realizar pequeños retoques y cortes internos en los riffs más cargados y, aunque podían parecer cambios minúsculos, supusieron una enorme mejora en la composición.

Yao!

Yao! (Foto: Julio Aginaga)

¿Qué temática tienen las letras de los temas de ‘Mide Tu Pico’?

La temática principal es la crítica social sin paliativos, sin vergüenza y sin mordazas. Nuestras letras gritan contra la censura y la opresión, contra el cambio climático y contra el fascismo en todas sus formas. También criticamos el frenético ritmo de vida que el capitalismo y la globalización nos han obligado a sufrir, y el imperio de las redes sociales y su postureo.

Habéis tenido una gran respuesta con el Verkami que habéis puesto en marcha para financiar el disco. ¿Era una necesidad sine qua non para sacar adelante el proyecto o una manera de hacer participes del proceso a los seguidores de la banda?

Desde luego, con tanto trabajo detrás,y con tanta gente involucrada en que esto saliera adelante, el disco iba a ser una realidad sí o sí, de una forma o de otra. De todos modos, no vamos a descubrir el fuego si decimos que son momentos complicados para las bandas, que es casi imposible organizar un concierto y que es muy complicado realizar así la distribución de un disco. Por eso vimos en herramientas como el crowdfunding una forma de estar más cerca de nuestra gente, de hacerla partícipe del proyecto y de invitarles a formar parte de él en la medida de sus posibilidades. También es una enorme suerte estar respaldados por nuestro sello, La Familia Revolución, que nos está ayudando a llevar este proyecto más allá.

¿Os pasó por la cabeza hacer el álbum cantado íntegramente en vasco? 

Lamentablemente el euskera no es nuestro fuerte, es una asignatura pendiente que quizás algún día podamos superar. Eso no significa que renunciemos a ello y, de hecho, hemos querido integrarlo en el estribillo y puentes de ‘Mendekua!’ (“venganza” en euskera), que trata sobre la venganza de la naturaleza contra el ser humano.

Yao! 2021

Yao! (Foto: Julio Aginaga)

Temas como “No Me Da La Vida” tienen un halo a Rage Against The Machine o Red Hot Chili Peppers, más allá de la obvia influencia del funk y el hip-hop. ¿De qué modo marcan las letras y sus fraseos la estructura en un tema como este? 

Procuramos que las letras se adapten a los riffs y que los riffs se adapten a las letras. Por eso no somos un grupo de rock que hace rap, ni una banda de rap que hace rock. Queremos que la composición surja de la forma más natural posible. Aun así, en estos temas hay, como bien dices, una clara estructura típica del rap: cuatro estrofas de letra, dos de estribillo, cuatro estrofas de letra, dos de estribillo… Sin embargo, son los matices de las guitarras y el bajo y, sobre todo, los giros melódicos en las partes más instrumentales, los que nos vuelven a llevar hacia el rock puro y duro.

El disco tiene apenas 28 minutos y siete canciones. ¿Teníais más temas o habéis intentado hacer un trabajo breve y a la altura de la capacidad de retentiva que tiene la gente hoy en día?

Evidentemente, si hubiéramos tenido en cuenta la retentiva media nacional habríamos dejado la música hace tiempo. Nunca componemos pensando en nadie, sólo hacemos lo que nos gusta, y el disco salió así. Cuando nos pareció que estaba redondo, lo dejamos como estaba. No creemos que haya que forzar las cosas; la producción, las letras, la duración de las canciones y el número de temas en el disco tienen que definirse solos, de una forma natural. Es lo que hace que un disco tenga vida por sí mismo.

Sergi Ramos