Apostar por una música ecléctica siempre resulta una tarea curiosa, un universo donde convergen las ganas de ejecutar una música distinta y mezclarla con elementos poco frecuentes o, en ocasiones, nunca vistos.

Raxar se presentan con una propuesta distinta, una mirada diferente al mundo del metal y lo hacen a través de un estilo que exprimen al máximo y al que ellos mismos no ponen límites.

¿Cómo se os ocurre hacer un proyecto tan ecléctico, con tantos matices como es Raxar? ¿Qué motivó la creación del grupo?

En realidad, a nosotros (a Dani concretamente) se le ocurre crear una banda, sin más. Él quiere juntarse con gente para tocar y hacer bolos. En ese momento tiene cierta idea de que quiere tirar por el metal sinfónico, pero lo que es el sonido de Raxar hoy en día ha sido producto de la casualidad.

Todos tenemos influencias distintas y nuestra formación como músicos no ha sido la misma en todos los casos: tenemos miembros del conservatorio, de la ESMUC, del Liceu y otros de la Metal Academy School of Music y el sonido de Raxar es una combinación de todo eso puesto que todos nos involucramos en el proceso de creación. Incluso tenemos nuestro propio productor, que es la persona que acaba definiendo el sonido de un grupo.

¿Qué es lo que definiría a Raxar? ¿Cuál es esa palabra, esa frase, ese discurso que encaja a la perfección con la banda?

Nuestra filosofía es experimentar con todo lo que somos sin ponernos límites. Mezclar desde baterías brutales y riffs duros hasta melodías finas y voces dulces.

Raxar

No queremos limitarnos por lo que ya se ha hecho antes o lo que dice la teoría musical que se puede o no hacer. Para nosotros, si podemos tocarlo, se puede hacer. Cogemos influencias del metal moderno, power, symphonic e incluso de música clásica, lo metemos en una batidora y lo llevamos de la manera más exuberante posible al público

Por momentos -y dado a algunos individuos que se encuentran en muchos géneros musicales distintos- da la sensación de que el metal es un universo donde a veces convergen amantes de la música en sus distintos matices y también aquellos que solo quieren oír un metal clásico sin salirse de los patrones que comenzaron toda esta forma de vida. ¿Da vértigo el hecho de lanzarse al vacío con una música que mezcla tantos de estos géneros o gracias a otras apuestas como el avant garde no hay ningún tipo de temor -como podría haber en los ’80, por poner un ejemplo-?

No tenemos miedo. Como bien dices, en el metal hay sitio para cantidad de géneros distintos y nosotros teníamos bastante claro que queríamos innovar, probar cosas y ver qué pasaba. Hemos ido cogiendo nuestras propias influencias y las bandas que nos gustan, y hemos ido mezclando elementos de ellas, quizá de un modo que no se ha hecho antes, pero tampoco nos hemos vuelto locos, creemos que los sonidos que conseguimos al final tienen sentido y coherencia musical.

En cierto sentido somos conscientes de que ya hay mucha gente haciendo metal clásico y que lo hacen muy bien, así que nos parecía que teníamos poco que aportar al género en ese aspecto y preferimos ir abriendo nuevos caminos.

En vuestra definición más propia dais una importancia clave al espectáculo. Como artistas, ¿qué porcentaje de interés tiene el espectáculo en vuestra música? ¿Y cómo público? ¿Qué opináis de esos grupos que solo y exclusivamente se centran en el espectáculo y la performance?

El espectáculo es la esencia de una banda, es donde realmente puedes compartir las emociones de la música con el público sin barreras, sin límites. Creemos que ahí se crea una energía muy potente. Además, en el directo es donde se ve cómo es un artista, no hay trampas ni artificios creados en el estudio.

Raxar

Nosotros nos presentamos como somos, no adoptamos una narrativa especial para justificar la existencia de Raxar: somos cinco músicos intentando establecer una conexión con el público. En cuanto a loas grupos que se centran en el espectáculo, creemos que tiene mucho mérito poder hacer algo así; nadie aquí va a venir a quejarse de cómo son los directos de Rammstein, por ejemplo, ni los de Avatar o Powerwolf… 

Empezar nunca es una tarea sencilla, pero hoy más que nunca hay que apoyar a las nuevas apuestas de la escena. ¿Cuál es la mayor traba que os habéis encontrado a día de hoy por el camino? ¿Y cuál es la mayor satisfacción?

La mayor traba ha sido, sin duda alguna, la pandemia. La idea de crear Raxar surge justo antes de la declaración de estado de emergencia y de los confinamientos, eso hizo que pasaran varios meses antes de que la formación estuviera completa y, aun así, una vez que ya estábamos todos, hemos tenido que sortear multitud de restricciones de movimiento, cierre de locales de ensayo… pero bueno, es lo que nos ha tocado vivir, así que nos lo hemos tomado con filosofía y esos periodos de tiempo en los que no nos podemos juntar los hemos aprovechado para ir componiendo material nuevo.

La mayor satisfacción ha sido ver que conseguíamos dar vida a la propuesta y que la gente la aceptaba y mostraba interés por ella. Todavía estamos empezando, pero las reacciones de la gente están siendo muy positivas y, por ejemplo en Spotify, se nos está empezando a escuchar fuera de España, que siempre hace una ilusión especial.

¿Cuáles son vuestras mayores influencias?

La verdad es que, como te comentábamos antes, tenemos influencias muy diferentes. Las de Leti (voz) tiran por el power metal y el metal sinfónico (Nightwish, Sabaton, Powerwolf, Hammerfall). Las de Dani (guitarra) son bandas como Trivium, Machine Head, Fear Factory, Children Of Bodom, Nightwish, Blind Guardian y estilos tipo nu, groove, power… Guille (batería) bebe de bandas como Blind Guardian, Iron Maiden, Amon Amarth, Royal Blood o Dragonforce. Mark (bajo) igual se aleja un poco más del resto del grupo en términos de referencias y le van bandas tipo Linkin Park, Nirvana, Breaking Benjamin, Metallica, Sôber y Revolver. Joaquim (teclado) es el que aporta las referencias de la música clásica a la formación. 

Curioso el nombre de Raxar, ¿cuál es su significado o qué se esconde detrás de este nombre?

Raxar es un palíndromo, es decir, una palabra que se lee igual en ambas direcciones y creemos que eso es algo que nos representa porque nosotros buscamos que la gente lo pueda escuchar de distintas maneras pero al final sea capaz de captar la esencia de la banda.

Raxar

Puedes escucharnos por el aspecto sinfónico y lo encontrarás, o por el aspecto más moderno del metal y también lo hallarás. La idea es esa: que lo mires por donde lo mires, podrás experimentar lo que es Raxar.

¿Cómo veis el futuro de la escena española del metal? ¿Y concretamente el de la escena underground?

Potente, muy potente. Parece que hace años existía el pensamiento de que los músicos en España no estábamos al nivel del resto de Europa, que los grupos buenos de verdad tenían que ser de Alemania, de Suecia, de Finlandia… en definitiva, de cualquier otro sitio. Pero en la actualidad hay propuestas muy interesantes en la escena nacional y muy variadas, sin ir más lejos tienes a Legado de una Tragedia que no tiene nada que envidiar a Avantasia.

La escena underground viene pegando muy fuerte y nuestra sensación es que hay mucha camaradería entre bandas, lo que es muy beneficioso para todos. Hemos experimentado un parón terrible a causa de la pandemia, pero estamos seguros de que el metal se abrirá paso. Creemos que en los próximos años van a ir apareciendo propuestas muy interesantes y, con suerte, dejarán de ser underground.

Juanma García