Para algunos, Blaze Bayley es un cadáver en la cuneta del heavy metal. Uno de esos músicos que sirvieron para mantener en pie a algunas de nuestras bandas favoritas en una época incierta donde algunos de esos mismos grupos sufrieron traumáticas alteraciones en sus formaciones. Bayley sustituyó a Bruce Dickinson a mediados de los '90 en Iron Maiden pero su paso por el grupo tan solo sirvió para sembrar la semilla de una triunfal reunión que ahora, veinte años después, sigue llenando estadios en todo el mundo.

De no haber sido por Bayley aguantando la nave Maiden en pie durante un par de discos, la historia de triunfo y retorno de Iron Maiden no habría sido la que fue. De aquello, Bayley sacó el reconocimiento público y la posibilidad de obtener un trampolín con el que iniciar una carrera en solitario que, aunque modesta, ha sido estable y continuada. Lo más reciente ha sido la trilogía “Infinite Entanglement” y una inacabable gira por todo el mundo que visitó nuestro país la pasada primavera. Sergi Ramos habla con el vocalista durante largo rato en esta entrevista a Blaze Bayley.

Has editado la tercera parte de “Infinite Entaglement”. ¿Es el fin real de la historia? Se que es una trilogía pero ¿planeas continuarla de algún modo?

Es una trilogía así que la parte tercera es la última (risas). Empecé con la idea de escribir una historia sobre un tipo que quería escapar del sistema solar. Quería escapar porque el sol se iba a volver un gigante pesado e iba a consumir a todos los planetas del sistema solar. Pensé que alguien como Bill Gates, Steve Jobs o Elon Musk sería capaz de construir un dispositivo con el que ir a uno de los nuevos mundos que se descubrirían pero no invitarían a ningún vocalista de heavy metal al viaje, así que solo habría profesores y personalidades destacadas cuyo ticket para viajar al precio de un billón de dólares. Sería muy difícil conseguir recursos para viajar al nuevo mundo. La idea de que podrías transferir tu conciencia de tu cuerpo y ponerla en un nuevo cuerpo, sin problema, tras mil años, sería la esencia de mi historia.

Todo empieza con un humano cuya consciencia es transferida a una maquina sin que lo sepa. Se despierta pensando que es una persona, pero en el el fondo es una maquina. Se siente humano, piensa humano…pero su cuerpo es una maquina. Tiene que decidir si es humano o no. Es la parte uno de la trilogía.

La segunda parte, “Endure and Survive” habla de que este hombre con cuerpo de maquina debe soportar la misión de mil años de duración y luego reintentar ser enviado al espacio donde solo los ADN genéticamente perfectos podrán ser enviados. Tiene que sobrevivir diversos intentos de ser asesinado.

La tercera parte es la redención de William Black. Consigue mostrar el camino para que su cuerpo pueda ser enviado al nuevo mundo y despierta allí, en el nuevo planeta, donde es aceptado como un hermano. Tiene una elección: puede convertirse en uno de ellos aunque no tiene su aspecto pero le han aceptado. Ha hecho cosas terribles en su vida, cuando era un habitante de la tierra y era un soldado que ha cometido atrocidades impensables. Ahora tiene la oportunidad, quizá, de la redención y sabe que los nuevos habitantes de la tierra llegarán pronto y asesinarán y destruirán a todo lo que habita ese planeta, su población indígena, para colonizar el nuevo mundo para ellos. Esa es la historia de la redención de William Black.

La música está inspirada por muchos estilos. Parcialmente por mi paso por Iron Maiden, en otros casos por el heavy metal británico de los ochenta, especialmente en las melodías que Chris Appleton y yo compusimos. Cogimos muchos de los elementos que nos gustan del heavy metal clásico y buscamos la manera de ponerlas dentro de nuevos recipientes. ¿Como podíamos interpretar la historia, las letras, y las melodías para hacer el mejor posible disco o canción? Creo que hemos conseguido algo realmente bueno, al final. Una historia amplia, que se adentra en el futuro, con muchos puntos a conectar y que encaja con la música.

¿Eras consciente de la dimensión de la historia cuando empezaste a plantearla? ¿Estaba planteado como trilogía o era un disco que se te fue de las manos?

Originalmente era solo un disco pero comenzamos a hacer canciones y teníamos demasiadas. Había una canción en concreto, llamada “Humanize”, que era un final para la historia. Es la canción en la que llega al nuevo mundo. En ese punto fue donde me di cuenta de que aquello iba a ser una trilogía. Como soy un artista independiente que solo está apoyado económicamente por sus fans eso me ha dado la libertad para poder hacer las cosas como he querido. En un sello me habrían dicho ‘bueno, vamos a ver que tal funciona el primer volumen antes de hacer el siguiente’. Al ser independiente me pude poner a hacer los tres discos por mi cuenta. Solía pasarme el invierno componiendo y grabando y alrededor de marzo me iba de gira. He seguido ese ciclo cada año y ha sido un logro fantástico para mi. Eso si, solo ha podido pasar porque tengo el apoyo de mis fans alrededor del mundo, quienes han creído que podía hacer esto.

Entrevista Blaze Bayley

Blaze Bayley (Foto: Satur Romero)

Produje el disco por mi cuenta junto a Chris Appleton. El se ha ocupado más de la labor de estudio mientras que yo me he ocupado más de la parte de los arreglos. Lo que es genial para mi es que mantengo muchos fans de mis eras de Iron Maiden y Wolfsbane y coinciden en que este es mi mejor trabajo, el más elaborado.

“Silicon Messiah”: el primer paso en solitario

“Silicon Messiah” era un gran disco, el primero que grabaste nada más salir de Iron Maiden. Pero, como crítico, objetivamente hablando, debo admitir que la trilogía de “Infinite Entanglement” es tu trabajo más completo a nivel artístico. Aquel disco lo editó un conglomerado discográfico como el alemán SPV, cuando tenía a muchas grandes bandas y muchos recursos. Esta trilogía, como decíamos, es totalmente independiente. ¿En qué caso has trabajado mejor?

Es algo muy simple. Yo vengo de la clase obrera. Siempre tuve que tener un trabajo normal antes de convertirme en un cantante profesional e incluso después de estar en Iron Maiden las cosas se torcieron para mi y tuve que tener un trabajo normal. Cuando estás en un gran sello las cosas funcionan así: tu dices ‘quiero que mi disco se edite el 1 de marzo’. Ellos dicen ‘no podemos editarlo el 1 de marzo porque se edita el disco de Saxon, el de Iron Maiden o Iced Earth’. Cuando estaba en Wolfsbane yo decía ‘tenemos que editar el disco en tal fecha’ y ellos me decían ‘no, porque Elton John edita el disco ese día y no podemos editar nada ese mismo día’. Al final, las bandas que más dinero le generan a los sellos son las que tienen el poder de decisión sobre los días de edición y las bandas pequeñas tienen la menor cantidad de recursos posibles.

Pienso que mucha gente le falta el respeto a los fans. Les engañan para conseguir más dinero de ellos. Yo soy un fan del heavy metal y lo he sido durante mucho tiempo. Cuando la gente le falta el respeto a los fans para conseguir venderles la moto, lo se, no soy tonto. Cuando alguien viene a un concierto de Blaze Bayley hay un meet & greet gratuito después del show. Siempre. Yo estoy en el puesto de merchandise y si los fans quieren firmas y fotos, ahí estoy. Es mi manera de dar las gracias por el apoyo que recibo.

¿Como se vive esta libertad de acción respecto a la seguridad y estabilidad que te daba Iron Maiden? ¿Se vuelve todo demasiado grande y complicado, estructuralmente, cuando estás en un grupo del tamaño de Iron Maiden?

Si, es un gran trabajo y es lo que esperas cuando entras en una banda así. Tienes una opción, como artista, que es no ser parte de ello. Es divertido formar parte de grandes giras y grandes festivales. Hace un tiempo estuve en el Download Festival como invitado de Disturbed. He tocado en el Wacken algunas veces. Si, es genial tocar en grandes recintos y grandes festival pero la mayor parte de lo que hago son pequeños shows para mis fans. No tengo grandes gastos: lo más importante en mi vida es cantar, componer y hacer musica. Es mi manera de vivir. Si solo quisiera tocar en grandes recintos podría hacerlo pero prefiero tocar para mis fans, en pequeños recintos, donde les puedo ver la cara y cantarles directamente. Me gusta ser independiente pero tan solo porque disfruto de un gran apoyo de los fans.

Has sido un tipo muy insistente en tu carrera. Cuando saliste de Iron Maiden, al año y pico tenías una carrera en solitario en marcha. Incluso cuando tu mujer falleció volcaste todo en tu música. Ahora, con cincuenta y pico años, ¿dirías que estás totalmente feliz con las elecciones que has tomado y con la carrera que tienes?

Estoy viviendo mi sueño. Cuando comencé recuerdo ver a Ronnie James Dio en directo en Birmingham, en el NEC, cantando “Children of the Sea”. Eso cambió mi vida. Desde ese momento quise ser un cantante profesional de heavy metal que giraba por el mundo. Estoy viviendo mi sueño desde hace treinta años. Soy un vocalista profesional de heavy metal y tengo una inmensa suerte de serlo. He visto le negocio de la música desde muchas perspectivas distintas: desde una banda que está muy arriba y desde muy abajo. En todos los casos he pensado que soy un privilegiado. Hay miles y miles de músicos que tocan heavy metal y sueñan con ser profesionales y no pueden porque es un camino muy complicado y es un estilo de musica no excesivamente popular.

Blaze Bayley Barcelona 2018

Blaze Bayley (Foto: Satur Romero)

No es una tontería para mi hacer una firma de autógrafos gratis antes de cada concierto. Significa que le puedo devolver a los fans algo del aprecio que ellos me han dado a mi.

Recuerdo un concierto en Mephisto en 2001 o 2002 donde un tipo del público estaba parado y pasivo en las primeras filas. Bajaste del escenario y no paraste hasta que el tipo estaba metido en el concierto y agitando la cabeza. ¿Sigues manteniendo la misma actitud cuando te encuentras un público algo pasivo?

Yo quiero que la gente entienda mis canciones, quiero que la gente le de una oportunidad a mis canciones. Me paso mucho tiempo uniendo partes del heavy metal para configurar mi música. No soy un artista que practique un solo género, sino que uso diferentes elementos de diversos subgéneros del heavy metal. Mira, cuando empezamos con Wolfsbane hace 30 años tocábamos en pubs donde a la gente le daba igual quien tocase. Mi actitud combativa nació ahí. Sigo manteniendo la pasión por la música que interpreto e intento contagiarla al público.

Mis ídolos, como Ronnie James Dio, actuaban igual ante diez personas que ante diez mil. Yo y mi banda somos así. El concierto ha de ser el mismo haya la gente que haya. Nosotros también somos fans y nos gusta que los artistas hagan grandes conciertos venga la gente que venga. Quiero que cada fan de Blaze Bayley se sienta valorado.

Casi veinte años después ¿qué recuerdos guardas de “Silicon Messiah”?

Fue un triunfo, realmente. Tras mi tiempo con Iron Maiden, con grandes discos y buenos temas, pude hacer un disco por mi cuenta con todos los trucos que aprendí de Steve Harris y el resto de chicos. Invertí todo ese conocimiento en ‘Silicon Messiah’. Hice algunas canciones que estaban previstas para el siguiente disco de Iron Maiden y en las que tenía previsto trabajar con Steve Harris, como “Born as a Stranger”. Conseguí juntar a una banda y hacer un disco totalmente por mi cuenta. No tuve ayuda de ninguna discográfica y no tuve ayuda de nadie en Iron Maiden. Usé mis recursos e hice ese disco que consiguió grandes críticas y que tiene muchos fans. Para muchos de mis fans sigue siendo el mejor de mi carrera y yo estoy orgulloso de ello.

Existía un rumor persistente que indicaba presiones para que no se editase tu disco en las fechas en que se editó, ya que “Brave New World” se editaba justo la semana después. ¿Cuál es la historia real?

Mi disco estaba finalizado, completamente, en navidades de 1999. En ese momento compartíamos management y mi disco no salió hasta la semana del disco de Iron Maiden. El disco podría haber salido en febrero o marzo, porque ya estaba listo. Si mi disco hubiese salido mucho antes que el disco de Iron Maiden eso habría sido un problema para ellos. La gente diría “bueno, este es un gran disco ¿por qué no está ya Blaze en la banda?”. Creo que ese es uno de los motivos por los que el disco se dejó hasta esas fechas. Todo el mundo quería que la prensa estuviese centrada en el retorno de Iron Maiden y para ellos era incómodo que yo hubiese hecho un buen disco.

La relación con Iron Maiden

¿Mantienes una relación amistosa con los chicos de Iron Maiden?

Si, seguimos siendo amigos. Estoy muy orgulloso de todo lo que hice con la banda. Se que hicieron lo que tenían que hacer con la vuelta de Bruce. Era lo correcto. Bruce y Steve han sido de apoyo en este tiempo. De hecho, en el último disco Bruce me dejó el simulador de vuelo que tiene en su compañía de aviación en Cardiff para que grabase un videoclip del tema ‘Escape Velocity’. Cuando veo a Maiden de gira siempre hablo con ellos y con Rod. Todo está bien con ellos.

Iron Maiden Sonisphere Barcelona 2018

Iron Maiden (Foto: Sergi Ramos)

Para mi fue una gran experiencia estar en esa banda. Yo sigo tocando algunas de esas canciones de hace veinte años pero hago mi propia versión de ellas. En esta gira concreta estoy recuperando mi propia versión de “The Angel and The Gambler” y también la de “Virus”, que estaba en el recopilatorio “The Best of the Beast”.

“The Angel and the Gambler” es un buen ejemplo de una canción buena arruinada por malos arreglos, en este caso la infinita repetición del estribillo. Pero las canciones de aquella era, en general, han aguantado bien el paso del tiempo: “The Clansman”, “Sign Of The Cross”, etc… aún siguen en el setlist de la banda. ¿Que podría haber sido mejor en aquellos discos?

Acabo de ensayar algunas de esas canciones y si las ensayas comienzas a entender la forma que tienen las canciones y por qué son como son. Es distinto grabarlas en el estudio que tocarlas en el directo. Con “Virtual XI” no ensayamos lo suficiente como banda. Una canción como “Futureal” es perfecta. “When Two Worlds Collide” es muy buena. Hay muchos grandes momentos en ese disco pero un disco al final es una instantánea de lo que puedes hacer en ese momento determinado en el tiempo con las herramientas que tienes disponibles.

Estoy muy orgulloso de esos discos y voy tocando varias de ellas en mis giras junto con el material de los diez discos en solitario que he grabado.

¿Qué es lo mejor y lo peor de las firmas de discos y del contacto directo con los fans?

Simplemente aguantar a los borrachos que chillan en tu oreja y te escupen. Tú, como estás borracho, piensas que es normal escupirme mientras me hablas, pero no lo es. Generalmente doy un paso o dos atrás. Intento evitar a los fans borrachos todo lo que puedo. Es una falta de respeto para mi. Si alguien no es capaz de venir sereno a hacerse una foto o pedir una firma es que no me está respetando y no merece que yo pierda el tiempo.

Me viene a la mente el mítico vídeo de Iron Maiden en Sudamérica donde paras el concierto porque un fan te ha escupido y estás absolutamente fuera de tus casillas. ¿Que recuerdas del trato que recibiste, en general, de los fans de Iron Maiden mientras eras el vocalista de la banda?

Me recibieron muy bien y me trataron muy bien. Me apoyaron mucho, especialmente en España. En el Reino Unido me pusieron a parir y dijeron que no había futuro para la banda conmigo como vocalista. Bueno, hicimos algo así como viente shows en España en aquellas dos giras, y en algunos había diez u once mil personas en el público. Los fans españoles fueron muy leales y eso nos ayudó a que Iron Maiden aguantasen en pie durante esos tiempos oscuros en los cuales la prensa inglesa decía que ahora eran mierda.

Los periodistas intentaban cavar nuestra tumba. De hecho, lo intentaban desde antes de que yo entrase en la banda. En la última parte de la gira de ‘No Prayer For the Dying’ ya decían que Maiden se iban a la basura. Pero nunca pudieron enterrarlos porque los fans no les dejaban. Los fans son los que saben de música, no los periodistas. Siempre fueron los fans los que acompañaron a Iron Maiden en los tiempos oscuros

Sergi Ramos