Al César lo que es del César… Los hay que sueltan la calificación de power metal, así a secas, y se quedan tan anchos. Pero injusto sería atribuirle la etiqueta de turno, tan a la ligera, a un grupo como VISION DIVINE, y más, a sabiendas de lo despectivo que se trata al estilo en los tiempos en que vivimos. Bien; analicemos. Lo que musicalmente ofrecen estos italianos en este cuarto trabajo de estudio, es un manto musical en el que entra en juego, el metal progresivo, el rock melódico, el power metal en racionadas dosis, algo de metal épico y sinfónico sin rimbombantes arreglos orquestales ni por asomo, y…etc, etc. En fin, que podríamos definir la música de este grupo como….ehh…venga va!…Heavy Metal. Reductivo, pero sustancioso.
Hechas las aclaraciones, o mejor dicho, orientaciones debidas sobre la sonoridad en el presente de VISION DIVINE, cabe hablar de “The Perfect Machine”, obra conceptual que, en resumen, narra una hipotética vida de inmortalidad para el ser humano y la relación que guarda éste con Dios, en la que de paso, se cuestiona su existencia. Todo ello con una pulida producción de Timmo Tolkki, quién mete las zarpas en dichas tareas junto al líder y guitarrista de la banda Olaf Thorsen.
Algo han perdido VISION DIVINE en este disco respecto a su predecesor “Stream Of Conciousness”. No; no han repetido fórmula en forma de ecuación exacta, pero el factor sorpresa si que se ha visto un tanto mermado. En su anterior entrega, los escalones de separación a la práctica del power metal primerizo (y plomizo) de sus dos primeras obras eran notorios y bienvenidos fueron, y el reemplazo de Fabio “¡samplers a mí!” Lione por un vocalista de la calidad de Michelle Luppi, fue acogido con los brazos abiertos por sus seguidores. Ahora, con las cartas bocarriba, es más difícil realizar una jugada ganadora con cierta facilidad. Aún así, hay que reconocer que VISION DIVINE se han convertido más completos musicalmente hablando, aunque la frescura de su anterior trabajo se encuentre algo ausente.
Siguen este combo ejecutando esos típicos estribillos que te enganchan a la primera (“1st Day Of A Never-ending Day”) y tampoco le ponen pegas a mezclar intensidad, técnica y melodías a mansalva como en “God Is Dead” o “The River” por citar dos ejemplos. Ponen un pie en el rock melódico en algunos cortes tales como “Land Of Fear” (con otro estribillo de encanto), y aprovechan de paso las cualidades que su vocalista imprime en este tipo de temas, aunque tampoco esta de más citar la variedad de registros mostrada en el tema cierra “Now That You’ve Gone”, o la inspirada interpretación en la cambiante “Here In 6048” – lenta en su inicio, progresiva en su ecuador y metálica a la par que melódica en su tramo final -. Sirva también este tema de ejemplo, de los estrujamiento cerebrales que los miembros de esta formación han sufrido a la hora de buscar una composición elaborada y detallista en su mayoría, y simplista y efectiva cuando se requiera, consiguiendo que “The Perfect Machine” tenga un resultado global rico en matices, sin pérdida de una ejecución elegante en cada pista.
VISION DIVINE siguen a la suya, lo dejan bien claro con este álbum: sin darse largos paseos por parcelas ajenas, pero levantando la vista en busca de otros horizontes. Con este trabajo, sus seguidores quedaran más que satisfechos y con toda seguridad, ganaran muchos amigos, mas nunca enemigos. Evolución, madurez y lo que se tercie, conseguido.
Canciones
- The Perfect Machine
- 1st Day Of A Never-ending Day
- The Ancestor’s Blood
- Land Of Fear
- God Is Dead
- Rising Sun
- Here In 6048
- The River
- Now That You’ve Gone

