El objetivo de Constellation, según Knorn, era dar respuesta a la pregunta de “cómo sonaría Fargo si hubiese llegado hasta nuestros días”. El álbum responde con sencillez a la cuestión, si ese dictamen es a algo sencillo y conocido, sin alardes pero con una experiencia real, vivida, de la era de los 80s.
En general, no es una mala escucha, pero será difícil que llame la atención más allá de a los metalpacos alemanes (¿metalfranz? ¿metalpaken?), y algún enamorado de la época que ya se ha comido del derecho y del revés toda la discografía de los otros grupos de la quinta. En todo caso, el disco estará en todas la plataformas física y digitales a partir del 25 de Mayo. Corred a por él.