Cuarenta y cuatro minutos. Casi cuarenta y cinco. Un disco relativamente corto para los standards de hoy en dia. Todo el mundo decide hacer discos de sesenta y tantos minutos, intentando demostrar que su disco está REPLETO de material y que dan más por el mismo precio. Mierda. De principio a fin. Cualquier disco que supere cierto minutaje hoy en dia es una completa mierda. Porque, simplemente, más del 60% de ese disco va a ser relleno.
MOTORHEAD lo tienen bastante claro. ¿Para que hacer discos eternos si en cuarenta y cinco minutos ha vuelto a quedar claro que son la banda más macarra de la tierra? Lo sorprendente, como mínimo, es que treinta años después sigan siendo capaces de crear esos cuarenta y cinco minutos de nueva música cada dos o tres años. Imagino que la carretera sigue siendo una fuente de inspiración para ese tipo-de-la-verruga, también conocido como Lemmy.
“Kiss Of Death” sigue la linea ya iniciada en, er, 1976. Obviamente, a nivel de sonido, la cosa tiene bastante más que ver con “We Are Motorhead” o “Hammered” que con “Iron Fist”, por decir algo, pero la buena noticia es que nada ha cambiado en la tierra de MOTORHEAD. La mala es, um… que nada ha cambiado en la tierra de MOTORHEAD. En otras palabras, es más de lo mismo, aunque hecho con mucha destreza. Seamos sinceros ¿a quién demonios le interesa un nuevo disco de MOTORHEAD a estas alturas? Sin faltar a Mikkey Dee y Phil Campbell, creo que la gente prefiere escuchar el tema más rematadamente oscuro de “Ace Of Spades” que un tema nuevo de la banda. Lemmy pensará diferente, claro. Pero el fan medio de amplia tripa y gran lealtad por “los MOTOR” no está como para aprenderse las letras de “In The name Of Tragedy” –pese a que el tema sea jodidamente brillante.
Se plantea, pues, una paradoja. ¿Dejamos que MOTORHEAD se convierta en otra banda de ‘greatest-hits’ como todas las que giran constantemente cada año o dejamos que sigan editando discos? Ni la una ni la otra, me temo. No creo que Lemmy vaya hacer el más remoto caso a ninguna opinión. Así que, como ya ha mostrado, se dedica a seguir grabando. Y menudos discos, todo hay que decirlo.
“Kiss OF Death” es tan bueno como sus ultimos tres o cuatro discos. Desde el blues metalizado de “Under The Gun” a la tralla-de-la-vieja-escuela de “Sucker” o “Devil I Know”, MOTORHEAD no han cambiado ni un ápice de su personalidad. Pese a la balada confusa como “God Was Never On Your Side”, los sesenta años de edad del señor Ian Kilmister no parecen hacer mella en la determinación de la banda para salirse con la suya a nivel discográfico.
Sigue habiendo ejercicios de mala leche a la velocidad de la luz, en este caso bajo el nombre “Going Down”. Destinado a poner sonido a alguna persecución policíaca de éstas que los americanos filman desde los helicopteros del noticiario de turno, estoy seguro de que Mikkey Dee, el impasible Campbell y Lemmy siguen sacandose estos temas de la manga como aquel que respira o baja a por una barra de pan. Y siguen sin tener ni un solo competidor en su campo.
Si a fecha de hoy sigue habiendo unos MOTORHEAD es por tres motivos. El primero de ellos, la mala leche de Lemmy. El segundo, todos esos señores con panza cervecera que siguen gritando “Ace Of Spades” entre tema y tema en cualquier concierto de la banda, lo que motiva a Lemmy a seguir sacando nuevos discos. Y por último, que no hay nadie que aún les haya podido igualar. Y es que, en la tierra de los cerdos, el rey es el carnicero. Y Lemmy viene a ser el dueño de Carnicas Gonzalez, puestos a contextualizar.
Canciones
- Sucker
- One Night Stand
- Devil I know
- Trigger
- Under The Gun
- God Was Never On Your Side
- Living In The Past
- Christine
- Sword Of Glory
- Be My Baby
- Kingdom Of The Worm
- Going Down

