Rock y metal en español · desde 2002
The Metal Circus
Review

Estirpe – Inventarse el Mundo

Estirpe – Inventarse el Mundo 8.75
Banda
Estirpe
Disco
Inventarse el Mundo
Año
2006
Sello
La Incubadora / Universal

Se están haciendo grandes a pasos agigantados. Disco a disco, Estirpe luchan para afianzarse entre los grandes del rock cantado en castellano, y si siguen por esta línea no les costará mantener el prestigio o aumentarlo. Con este “Inventarse el mundo” la banda cordobesa muestra su sonido más sólido y unas composiciones trabajadas y bien pensadas de antemano. Atrás quedaron las influencias pseudo heavies de su debut “Ídolos de papel” y los desvaríos psicodélicos de “Víctimas del mismo sol”. Por tópico que suene, es la madurez la que domina las canciones de este CD, ofreciendo de ese modo un estilo más uniforme entre ellas. Eso no quiere decir, de todas formas, que no se intercalen vaciladas e idas de olla entre guitarrazo y guitarrazo, porque a fin de cuentas son Estirpe, y su seña de identidad siempre ha sido el no ponerse barreras.

Injustamente al combo de Córdoba se le ha englobado alguna que otra vez en ese cajón de sastre que es el nu metal. Y digo de forma injusta porque en primer lugar hay que saber lo que se quiere decir cuando se nombra este estilo, que no es ni mucho menos uniforme (¿qué tendrán que ver System of a Down con Slipknot o Kid Rock?). Por otra parte, Estirpe se alejan de lo que convencionalmente se relaciona con el nu, esto es, Korn, Linkin Park, Limp Bizkit y demás grupos de la farándula metalera. Puede que en ocasiones ciertos detalles se asemejen (algún ritmo de batería, alguna programación o scratch anecdótico…), pero se puede decir a grandes rasgos que son un grupo de rock con personalidad. Y basta de etiquetas desquiciantes.

El disco comienza con un arpegio suave en limpio, que precede al primer trallazo, ‘Vértigo’. La melodía vocal de la canción, tanto en las estrofas y como en el estribillo, engancha a la primera y Miguel Ángel Mart, (o sea, Martínez como su padre), canta estupendamente. La producción desde un principio suena contudente, mucho mejor que en anteriores trabajos y con cada instrumento en su justo lugar, y hace que las canciones ganen enteros. Igual enganche o más tiene el siguiente corte, “El color de mi voz”, donde los teclados hacen un interesante contrapunto a la melodía de guitarra y bajo. Además Miguel Ángel se atreve por primera vez en el disco a rasgar brutalmente la voz, demostrando su variedad de registros.

Su canción más apta para las radiofórmulas es “América”, de la que además se incluye un videoclip a modo de bonus. Con un estribillo algo edulcorado aunque igualmente pegadizo, se mantiene el buen nivel del disco mientras maldicen lo que EE.UU. es y ha sido desde su fundación. Llegado a este punto me vais a permitir una reflexión: ¿no os parece que criticar a los Estados Juntitos se ha convertido casi en una moda o en una obligación moral para algunas personas? Más lejos aún: ¿no creéis también que nuestra sociedad se parece a la americana más de lo que pensamos o queremos y cada vez más, y que algunas veces se tiende a mirar la paja en el ojo ajeno? Son impresiones que se me vienen a la cabeza así, a bote pronto. En cualquier caso estoy de acuerdo con el espíritu de la letra, y es que el llamado sueño americano es una patraña basada en la ley del más fuerte, y si no que se lo pregunten a los afganos, por ejemplo.

Dejando de lado reflexiones político-filosóficas, nos encontramos en el cuarto corte del disco con una preciosa balada titulada “Mundo sin fe”, en la que se ve que estos Estirpe son capaces de alcanzar unas metas compositivas que antes sólo se intuían. Mucho sentimiento y un fenomenal trabajo a la voz, incluyendo falsetes muy efectivos, para uno de los temazos de este disco. Otra balada muy lograda es “Llámalo perdón”, con la que se confirma el buen hacer del dúo Martínez-Estévez a la hora de componer temas lentos.

La cima del disco se alcanza, para mi gusto, con “Saber esperar”, una canción genial con un uso inteligente de samplers y teclados, que tienen un especial peso en el estribillo, muy a lo WITHIN TEMPTATION. Es un corte que lo tiene casi todo: estructura original, estribillo pegadizo, buenas bases de bajo, variedad de registros vocales y las típicas locuras propias de Estirpe. Magnífico.

Para los fans de HAMLET que perdieron la fe con su último disco, “Syberia”, hay que decir que J. Molly vuelve a berrear como en los viejos tiempos, en el tema “Más azul”. Quien tuvo, retuvo, y el voceras demuestra quién es el rey del hardcore cantado en castellano. Aún así, Miguel Ángel Martínez no se queda atrás y acompaña dignamente los gritos del veterano cantante.

También es destacable el trabajo de Sendra con las fotografías del libreto, relacionadas todas con las letras del disco de un modo metafórico y sugerente. En general es un disco muy cuidado, con su pista interactiva, videoclip y bonus track. Merece una escucha tanto si uno es seguidor de Estirpe como si no lo es. No todo en Andalucía iba a ser… Medina Azahara, ¿no?

Canciones

  1. Vértigo
  2. El color de mi voz
  3. América
  4. Mundo sin fe
  5. Mi revolución
  6. Ven a respirar
  7. Saber esperar
  8. Más azul
  9. Llámalo perdón
  10. Los diez sentimientos
  11. Un esfuerzo más
  12. Lévame
  13. Almas de cristal (Bonus track)