Indudablemente, aunque pasen los años, el nivel de masturbación musical de Yngwie Malmsteen no disminuye. La primera vez es aceptable, la segunda hace gracia…pero la quincuagésimocuarta, empalaga. Yngwie es perfecto, toca como Dios y es un genio, todos lo sabemos. ¿Que sentido tiene seguir haciendo discos cuando se ha alcanzado la perfección?
“Attack”, sirva de consuelo, es infinitamente mejor que aquel subproducto llamado “War to End All Wars”, editado en el 2000. Al menos aquí la producción es digna y la portada imaginativa, porque a fin de cuentas, aquel disco tenía algún que otro buen tema. Aquí tenemos de nuevo a Dougie White a la voz, que en temas como “Rise Up” se sale con esa voz deliciosamente rasgada. De todas formas, Malmsteen le excluye en tres temas instrumentales (“Baroque & Roll”, “Majestic Blue” y “Air”, inspirada la última en una composición de Bach), para demostrar al mundo de nuevo lo bien que toca.
Por otro lado, hay temas muy duros como “Mad Dog” en los que Malmsteen descarga su mala leche, y otros como “Touch The Sky” tiene un regustillo hard-80’s parecido a “Heaven Tonight”. De todas maneras, nada nuevo bajo el sol. Yngwie no ha cambiado y lo que podéis escuchar en “Attack” es lo mismo de siempre, bajo otro nombre.
Canciones
- Razor Eater
- Rise Up
- Valley Of The Kings
- Ship Of Fools
- Attack
- Baroque & Roll
- Stronghold
- Mad Dog
- In The Name Of God
- Freedom Isn’t Free
- Majestic Blue
- Valhalla
- Touch The Sky
- Ironclad
- Air
- Nobody’s Fool (Japanese Bonus Track)

