- Fecha
- 1 de noviembre de 2003
Dado que IRON MAIDEN llevan viniendo a España desde los tiempos de la crucifixión y toda las crónicas de conciertos son exactamente iguales, propongo un bonito ejercicio práctico para variar un poco el tan trillado procedimiento de relatar un concicerto que, escénica y musicalmente, ha sido el mismo desde 1984, exceptuando la ración de nuevos temas. Si hace 5 meses vinieron a hacer una gira de grandes éxitos por seis!! ciudades… ¿porqué volver ahora a tocar "The Trooper" o "Fear Of The Dark"? ¿Porqué no tocan "Alexander The Great" o -al menos- "Wasted Years"?
Por tanto, he aquí la crónica del concierto que IRON MAIDEN y GAMMA RAY llevaron a cabo el pasado 1 de noviembre del año de nuestro señor dos mil tres. Si es que ya no se respeta ni a los muertos.
THE THIN LINE BETWEEN LOVE AND HATE
Últimamente, veo mas a Bruce Dickinson que a mi padre. IRON MAIDEN han hecho "solo" 10 fechas en nuestro país en 5 meses, y han llenado en el 80% de ocasiones. ¿Porqué todos los heavies acuden a ver MAIDEN llueva, truene o nieve?
IRON MAIDEN son una de las pocas bandas que realmente estoy seguro de que sienten amor por España. Mas que amor, avaricia. Y en este caso, el saco parece ser irrompible porque vengan cuando vengan, llenan. Y ahí estamos todos: los fans de 11 años, los reconvertidos a la fé metálica de 21, los ex-presidiarios de 31 con cicatrices de balazos variados, y los maduritos alcoholizados de 41. Y la prensa cojonera como un servidor.
Simplemente, son un fenómeno y es necesario verlos una vez en la vida,al menos. ¿Pero 3 veces en 5 meses? El problema básico reside en que, cuando Dickinson pone cierta cara sabes que va a gritar "Scream For Me, Barcelona". Cuando llega el final de "Iron Maiden" sabes que a Janick Gers le van a desconectar la guitarra para no inicar un festival de acoples al arrastrarla por el suelo y pisotearla. Y sabes que Nicko Mc Brain va a lanzar sus baquetas y muñequeras, y que Murray seguirá en su letargo indefinido,etc.etc.etc….Todo está en su sitio, sin moverse. Somos los mismos los que hemos ido a verles, ellos siguen siendo los mismos, mas cansados y mas aburridos de hacer lo mismo de siempre…La gran farsa del jebi metal. Señores, esto es un curro como el de cualquiera de vosotros. Con algunos compañeros de trabajo te llevas bien, con otros no. A veces tienes ganas de currar,otras no. Seamos realistas, a Bruce Dickinson le revienta cantar "The Trooper" y ondear por enésima vez la maldita bandera. Y a Dave Murray le gustaría mas estar sentado a la entrada de su mansión observando la bucólica perfección de los paisajes británicos. Pero estan tocando en Barcelona los mismos riffs de siempre ante las mismas caras. Monotonia rules!
DANCING WITH THE DEATH
Por suerte, IRON MAIDEN se han dado cuenta de su craso error y han aprovechado este año para sacarse un buen plan de jubilación. Sobretodo, siendo esta la última gira en locales cerrados, imagino que su caché habrá ascendido sorprendentemente y aun tocarán a mas. Porque después de lo de este año, mas les vale no volver por España en un par de años. No se si Rod Smallwood y el management conocen aquello de "siempre hay que darle al cliente un poco menos de lo que espera, así te garantizas que vuelva a por mas". El caso es que, por mas que les den, los clientes vuelven, asi que la culpa no es enteramente de MAIDEN. ¿Ellos que culpa tienen de que la gente quiera que se enriquezcan aun mas? Si fuera yo, haría exactamente lo mismo. Y vosotros.
MAIDEN han optado por una manera de girar muy barata. Ya no hay pirotécnia. El momento cumbre del show es un tio con zancos tambaleandose por el escenario vestido de monstruo de tres metros. La banda va con tejanos de mercadillo y camisetas de su propio grupo que, evidentemente, les salen gratis. El único atisbo de escenificación minimamente trabajado se puede ver durante "Paschendale" y "Dance Of Death". Aparte, el clásico muñeco hinchable de Eddie en "Iron Maiden", los focos de rigor, las pasarelas elevadas, y poco mas. Cierto, es mucho, pero ciertamente, MAGO DE OZ tocando en la gira de "Folktergeist" para 4000 personas por noche traían el doble de espectaculo. Que cada cual saque sus propias conclusiones.
GAMMA RAY: REBELLION IN A BRAVE NEW WORLD
GAMMA RAY le plantaron cara a IRON MAIDEN. El pabellón estaba ya lleno para ver a Kai Hansen y los suyo, y es que no eran unos teloneros cualquiera (¿por cierto, quien son FUNERAL FOR A FRIEND?¿Porqué han de telonear a MAIDEN?). La banda alemana salió al escenario con un sonido pésimo, pero con muchas ganas, sobretodo Hansen. "Gardens Of The Sinner" fue el primer tema en sonar, y el público se volcó absolutamente con GAMMA RAY. "No World Order" fue la siguiente y en todo momento se nota que GAMMA RAY son otro mundo. Se les ve disfrutar genuinamente sobre el escenario, y en todo momento se lo pasan pipa sobre el mismo. No se les ve "trabajando", sino pasando un buen rato.
"Rebellion In Dreamland" puso a todo el pabellon en pie para corear el tema, con una banda que, de no haber sido por el sonido, rozó la perfección esa noche. Dan Zimmerman tenía mas pegada que nunca, pero me imagino que los rigores del ser teloneros evitaron que escupiera fuego al inicio del concierto. Dirk Slachter estaba arriba y abajo, haciendo coros, haciendo poses tipicas con Hansen y siguiendo el firme ritmo que imprimía Zimmerman. Henjo Richter, por su parte, bordó su labor a la guitarra, con su eterna sonrisa.
En la segunda mitad sonó "Send Me A Sign", un extenso "Heavy Metal Universe" y el final con "I Want Out". Era curioso ver a las 10.000 personas que colmaban el Palau Olimpic de Badalona rendidos ante GAMMA RAY, coreando el estribillo de "Heavy Metal Universe" totalmente enfervorizados. Lo realmente curioso es que cuando GAMMA vienen por su cuenta, a duras penas son 2000 los que van a verles. ¿Raro? Si.
IRON MAIDEN: DREAM OF MIRRORS
“Seen this room, been in this place” decía un verso del tema que titula este fragmento de la crónica. Un gran deja-vu basicamente. Eso es lo que fue la actuación de MAIDEN en Badalona. No fue en absoluto un mal concierto, recuerdo que IRON MAIDEN siguen siendo una de las bandas mas profesionales y mejor compenetradas de la historia, pero simplemente fue otro concierto mas y esa es la impresión que me dio.
La banda había tenido un dia para descansar, y lo hicieron en el hotel Le Meridien de las Ramblas, donde habitualmente se alojan. Bruce estaba en Londres y llego la tarde del concierto. En Badalona se encontraron con un recinto lleno hasta arriba aunque sin llegar a los extremos de la gira “Ed Hunter”, donde la gente mas o menos derribó el cordon de seguridad y mucha gente entró sin el ticket correspondiente. En este caso, alrededor de 10.000 personas invadieron el recinto para ver la última (o eso dicen) gira de IRON MAIDEN en recintos cerrados.
Comenzó a sonar el “Doctor Doctor” de UFO y mientras los técnicos están histericos porque algo ha fallado a última hora, comienza sonar de nuevo ARCH ENEMY para entretener al público. Poco después comienza de nuevo el tema de UFO y al acabar se apagan las luces y suena la típica intro de música clásica, mientras maldigo a mi suerte porque los señores de Sanctuary han decidido anular a últimisima mi photopass. Así da gusto trabajar. De todas maneras, arriesgando un poco mi integridad física conseguí algunas instantáneas mientras intentaba que el jefe de seguridad de IRON MAIDEN no me pillara con las manos en la masa. Si eso no es luchar por el metal, que baje Dios y lo vea.
“Wildest Dreams” es el primer tema y la banda sale a por todas. Y mas aún con “Wrathchild”. De todas maneras a Bruce se le ve cada vez mas distanciado de la banda. Al igual que Janick, Adrian, Dave y Steve parecen una piña, Dickinson parece demasiado alienado de la banda, y en cada gira más. La primera sorpresa de la noche fue “Can I Play With Madness?”, con unos coros de Steve Harris algo fuera de tono, pero el público no se dio demasiada cuenta. De todas maneras, cuando escuché el comienzo de “The Trooper” solté un bostezo de grandes dimensiones mientras suplicaba que aquello fuera una broma que precediera a “Caught Somewhere In Time” o algún tema por el estilo.Pero no. Banderita aquí, banderita allá. Lo mismo de siempre vamos.
La parte mas densa de la noche comenzaba con “Dance Of Death”, en la cual Dickinson aparece con una larga capa negra, un antifaz y una mascara sentado en un trono en la pasarela izquierda del escenario. A mitad del tema, deambula por el escenario cubierto en la capa de pies a cabeza y comienza girar sobre sí mismo, mientras el público aplaude la escenificación de Bruce. “Rainmaker” fue la siguiente y se vio claramente que es una de las favoritas del nuevo disco, igual que “Brave New World” del anterior. Es lo bueno que tiene MAIDEN. Tema que hacen, tema que pasa a ser un clásico imperecedero que todo el público corea. Se les pueden echar cosas en cara, pero hay que darles la razón en que la fórmula utilizada da resultados.
El escenario oscurece, mientras los roadies situan los elementos que servirán para escenificar el siguiente tema. Disparos, cañonazos, rafagas de una metralleta…el escenario se llena de humo y entre luces rojas, Adrian smith comienza el tapping de “Paschendale”. En las pasarelas , a ambos lados de la batería de Nicko Mc Brain, dos trincheras, una de ellas con un soldado muerto, y la otra con Dickinson situado entonando el tema. Les vi un poco perdidos en los primeros minutos del tema, pero es que también es cierto que el tema es complejo con ganas, y cada uno de los miembros de la banda va en un tempo difrente hasta que se unen todos en la parte cañera del tema. Dickinson vestido de soldado con casco y todo, bordó el tema como solo el sabe hacer. Lo mismo con “Lord Of The Flies” el cual, cantado varias octavas por encima del registro original de Blaze Bailey, queda mortal.
“No More Lies” fue otro de los momentos cumbre del conciertos, y es curioso ver como el disco ha calado tan rapido entre la gente apenas 2 meses después de su salida. De todas formas, como ya he dicho, escuchar de nuevo “Halloweed Be Thy Name” y “Fear Of The Dark” me sobraba. Aunque es cierto que “Iron Maiden” ha de sonar de manera impepinable. Y es cierto que ha de salir el Eddie inflable, en este caso el de la portada de “Dance Of Death”, con brazo movil que señalaba al público. La banda se marcha del escenario y cinco minutos después vuelven para interpretar un sentido “Journeyman”, con Dickinson presentando a la banda con una taza de café en la mano y una toalla al cuello. El tema no es enteramente para directo, se hace algo largo, pero no seré yo quien diga que no debería estar en el repertorio.
Llegando a la recta final sonaron “The Number Of The Beast”, con un enorme Eddie andante como el de la portada del nuevo disco, y para finalizar “Run To The Hills”, la cual ha sonado en España mas veces que el dichoso “Papi Chulo” en lo que va de año.
En resumen, otra gran velada con IRON MAIDEN, pero deberían ir pensando en darle un poco de tregua a sus fans, porque todos nos acabaremos cansando de ver lo mismo una y otra vez. La idea del plan de jubilación (la caja del año pasado, el disco, los recopilatorios, las giras de grandes éxitos, los festivales…) es muy buena, y es notable la intención de la banda cuando las entradas están a 33 euros. Evidentemente, la idea de Harris y cia es “coge el dinero y corre”, y todos hemos picado, y además encantados de hacerlo. Pero creo que deberían hacer algo mas allá de “otro show de IRON MAIDEN” si quieren seguir en el candelero muchos mas años. La vieja formula comienza a cansar.
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Fotos: Sergi Ramos



















