- Fecha
- 3 de marzo de 2006
Una vez más su Infernal Majestad se presentaba en la capital madrileña dispuesta a darse un baño de masas y a compartir una sesión de su aclamado Love Metal que tan buen resultado les está dando en los últimos tiempos. Y es que parece que no se puede tratar de otra manera a Valo y los suyos, más que con el calificativo de eminencias. O al menos esa es la sensación que cualquier mortal debería percibir a raíz de una respuesta tan fiel y disciplinada de los seguidores acérrimos de la banda y de los que no lo son tanto. El público asistente fue bastante heterogéneo, factor que empieza a ser norma en eventos de este tipo de música con aires góticos y que ha encontrado su versión más comercial con bandas como los propios H.I.M, WITHIN TEMPTATION o EVANESCENCE. Pues bien, en este caso eran los primeros los que nos tendrían preparados un ajetreado – o cuanto menos curioso – día.
Por motivos de fuerza mayor pasé horas antes por el recinto donde tendría lugar el concierto y la estampa era digna de foto: muchos jóvenes seguidores de la banda esperaban nerviosos la hora de entrada a la sala madrileña. Ni que decir tiene que el negro era el color imperante y que los atuendos pseudos-góticos conformaban el vestuario común de todos aquellos chicos. Sabía que la noche iba a estar movidita, pero no contaba con que a tales horas de la mañana ya se hubiese generado tal ambiente, a lo que sin duda contribuyó el día festivo en muchos colegios e institutos. Deduzco o al menos eso quiero adivinar, que todos los allí presentes rozaban los 18 años, en algunos casos dudosamente cumplidos. Y es que otra anécdota de la cita fue el gran número de casos registrados de negación de entrada al recinto por no alcanzar la edad mínima. Pude presenciar hasta ofrecimiento de dinero al personal de seguridad por parte de algunos padres para que dejasen entrar a sus hijos. Sin embargo la diligencia y el buen hacer en todo momento por parte de toda la plantilla de controladores y de la organización evitaron problemas de cualquier consideración. Un diez por esa parte para Encore y las personas de producción, que incrementaron los controles en las entradas y mantuvieron el orden en todo momento. Además de conseguir fijar una cifra de asistentes más que correcta que permitió disfrutar a todo el mundo del concierto sin ningún tipo de agobio.
La sala presentaba un estado más que atractivo desde una hora temprana y esto benefició a la banda encargada de abrir la velada. Sobre las 8:15 aparecían NATURAL PROJECT dispuestos a agradar y a presentar su música. Para muchos, entre los que me incluyo, los vascos eran totalmente desconocidos. Sin embargo resultaron ser una banda con buenas maneras y que pese a no disfrutar de un buen sonido, demostraron tener bastantes tablas sobre el escenario y un amplio recorrido musical. No pude contemplar las rostros del público asistente que se agolpaba en las primeras filas pero desde luego me habría gustado comprobar su respuesta ante los temas con cariz más ochenteno y con claros guiños de rock gótico y techno pop de la banda donostiarra. Y es que recalco la corta edad de muchas de las personas allí congregadas a las que probablemente la versión del clásico de B- MOVIE “Nowhere girl” resultó totalmente ajena, siendo un tema clásico y ampliamente pinchado y bailado en muchos de los locales afiliados a sonidos góticos. De cualquier manera, la banda presentaba su álbum “Decimas” y pude comprobar que toman a partes iguales influencias de DEPECHE MODE, THE CURE o incluso algo de trip-hop. El sonido no les acompañó pero es que ya se sabe…telonear a una banda del calado de HIM suele marcar las diferencias abismales de medios entre unos y otros. Pese a todo, buena puntuación para NATURAL PROJECT.
Marcaba el reloj las 21:25 horas y llegaba el momento de luces apagadas y primeros gritos de la noche, señal inequívoca de que HIM tomaban el testigo de protagonismo. La banda tomaba sus instrumentos sobre un escenario decorado con grandes lámparas araña, muy palaciegas, que descenderían en diferentes ocasiones desde las alturas consiguiendo un efecto más que atractivo. Hay que resaltar también el juego de luces y de imágenes proyectadas sobre el gran telón de fondo que conseguían un resultado excepcional, alternando el mítico pentagrama con forma de corazón y diferentes proyecciones en tonos azules y rojos. Todo un despliegue de medios que se agradece. Y qué mejor manera de dar comienzo al espectáculo que tocando uno de los éxitos más recientes de HIM que no fue otro que el aclamado “Wings Of A Butterfly”.
Un público enfervorecido, rozando la locura diría yo, gritaba de forma desatada cada movimiento de Valo. La banda ha pasado ya en varias ocasiones por España, pero ésto sin duda no cambia. Al igual que el lanzamiento variable de objetos y lencería femenina, que de forma puramente estadística, fue menor en esta ocasión que en anteriores venidas. “Right Here In My Arms” y “Soul On fire” fueron las siguientes en caer, antes de que pudiésemos recrearnos en la versión de CHRIS ISAAK del tema “Wicked Game”. Y no sería la última ya que posteriormente se traverían con BLACK SABBATH.
Para esa altura de la película Valo ya había encendido media docena de cigarros y se había desprendido de su chaqueta oscura. Algo que no abandonó en ningún momento de su actuación fue su ya habitual gorro de lana sobre el que se sostenían las gafas de sol del cantante. El resto de la banda se limitaba a acompañar a los movimientos del artista. Curiosa, por cierto, la estética de muchos de ellos. Es ya conocida pero resalta por el bajo nivel de uniformidad: un guitarrista rastafari rubio, un bajista con aires vampíricos y un batería que tenía más del ex – CRADLE OF FILTH /DIMMU BORGIR Nicolas Barrer que de otra cosa. Toda una mezcla.
Poco a poco fueron cayendo de manera casi ininterrumpida temas como “Join Me”, “It´s All Tears”, “Killing Loneliness”, “Razorblade Kiss”, “Play Dead” o la delicada ”Your Sweet 666”. El repertorio quizá pecó de cierto tono pausado y fueron muchos los altibajos los que se produjeron en la hora y media en la que la banda finlandesa estuvo tocando sobre el escenario. Muchas fueron las voces que pedían rescatar temas del álbum “Deep Shadows And Brilliant Highlights” como las baladas “Pretending” o “Close To The Flame”. Sin embargo no fue así en esta ocasión y los allí congregados nos tuvimos que contentar con otros buenos cortes como “Posion Girl” – con la que por cierto tuvieron algunos problemas de sonido – “The Sacrament” o “Vampire Heart”.
Momento de la primera y única pausa de la noche y banda a los camerinos. La gente seguía inquieta y reclamaba más temas insistentemente. Su petición no se hizo esperar y HIM saltaban de nuevo al escenario para regalar a la audiencia varias canciones en forma de bises. Y para empezar una de los mejores cortes que definen el estilo musical del quinteto: “The Funeral Of Hearts”. Valo ordenó bajar el volumen de la música y animó a todo el público a corear el estribillo del tema. Esto sin duda sirvió para meterse a la audiencia en el bolsillo y para demostrar el poder que ejerce el cantante dentro de la formación, haciendo y deshaciendo a su antojo. De igual manera dedicó unos momentos para cantar el “Happy Birthday” a uno de los miembros de su equipo. No hubo tarta, pero hubo cántico. Y todo ello presenciado por más de 2000 personas. Esta muestra más de complicidad entre Valo y sus seguidores se añadía a la infinidad de miradas, guiños y posturas que les dedicó el cantante. Y es que puede decirse que estuvo, hasta cierto punto, comunicativo.
Otra sorpresa de la noche llegaría con la ejecución de una versión de los mismísimos RAMONES, “Poison Heart”. El título muy acorde con la banda, por cierto. Llegaba la recta final del concierto y ceo no recordar mal si digo que fueron los temas “Under The Rose” y ”Buried Alive By Love” los escogidos para dicha empresa. Con caras de satisfacción y sensación de “Objetivo cumplido” abandonaba en manada el público madrileño la sala La Riviera, esperando con ganas la próxima oportunidad para ver a los finlandeses.
Sin duda un concierto curioso, entretenido, algo alejado de los parámetros metálicos habituales pero que sin duda sirve para evidenciar el estado actual del panorama rockero, muy ramificado y clasificado. Por mi parte puedo decir, que me sigo quedando con unos CANDLEMASS o similares, aunque he de apreciar el atractivo del producto HIM. En resumen, gran balance para un concierto que agotó sus entradas, para un público muy animado y para una organización excelente.
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Fotos: María Mendez





