Rock y metal en español · desde 2002
The Metal Circus
Live

HATE ETERNAL + DYING FETUS + DEEDS OF FLESH + PREJUDICE

8
Fecha
30 de enero de 2004

Con una leve llovizna llegaba a El Prat de LLobregat, ciudad que últimamente se está convirtiendo en el punto de encuentro para los grandes acontecimientos de una de las variantes más extremas dentro del Metal (en éste caso del Brutal Death). Desde la desaparición de la sala "Garatge" ha habido una división en la ubicación de los shows Death metaleros repartiéndose entre Mephisto y "La Capsa" del ya mencionado Prat de Llobregat. Ésta última se ha ido asentando y ganado terreno, quizás porque el sonido, a mi modo de ver, es mucho mejor en La Capsa… el único contra que le veo es su emplazamiento; El Prat de LLobregat ya está alejado de Barcelona ciudad, a éste dato hay que añadirle que la sala está bastante alejado del centro del pueblo. Si te acercas en tren tienes bastantes metros por delante hasta llegar, pero, el público seguidor del Death Metal es muy fiel y éste inconveniente queda más atenuado.

El cartel que se nos presentaba era más que interesante. La primera visita del ex-Morbid Angel ‘Eric Rutan’ a España con su própio grupo, Hate Eternal. Es realmente curioso ver como se puede alcanzar "la elite" a base de currículum. Me explico, con solo dos discos un grupo cualquiera le cuesta mucho llegar a un nivel alto dentro de las "jerarquías" entre bandas. Los dos LP’s que Hate Eternal tiene en el mercado son grandes álbumes, de eso no hay duda, está claro que sin un buen trabajo por mucho currículum que tengas no te vas a comer nada, pero, si al buen trabajo le añades ya la reputación labrada anteriormente puedes llegar a conseguir lo que han conseguido. Si os fijáis, ellos cerraron el show, sería normal si en el cartel no estuvieran los Dying Fetus. Lo digo porque creo que como banda los Dying han hecho más que los Hate Eternal. Bien, al grano.

Como ya he dicho, las otras bandas eran DYING FETUS, presentando su último LP titulado "Stop At Nothing", los también americanos DEEDS OF FLESH, y la que abria tan ‘romántica’ velada eran los desconocidos (almenos para un servidor) PREJUDICE, los únicos representantes europeos de la noche provenientes de Bélgica.

Después de las birras de rigor sobre las 21:30 abrieron puertas y fuímos entrando en la sala. La actuación de los Belgas Prejudice fué presenciada por poco más de 30-40 personas. La banda sacó un buen sonido y musicalmente son muy correctos, buenos riffs, contundéncia de principio a fin y sin ningún tipo de solo, Brutal Death garrulo y castizo. Me llamó la atención la ausencia de bajista, pero, si no me fijé mal, tocaban con guitarras de 7 cuerdas; no entiendo mucho, pero supongo que éste tipo de guitarras dan un sonido más grave que puede emular al del bajo a la par que tocar normalmente. La verdad, no se echó en falta en la escasa media hora que estuvieron encima del escenario.

Después de unos minutillos de intermedio, con Hard Rock de fondo, salieron a escena los norte-americanos Deeds Of Flesh, una banda ya con bastante años en el underground metálico, presentaban su quinto trabajo REDUCED TO ASHES. Formación clásica, un trio, alternándose las voces entre el guitarrista y el bajista (Erik y Jacoby respectivamente). Consiguieron un buen sonido al igual que sus predecesores los Prejudice, la sala se empezó a llenar, y algún que otro amago de mosh se hacía notar por mis aledaños. De su repertorio tocaron temas como ‘Human Sandbags’, ‘Deeds Of Flesh’, ‘Human Trophies’, ‘I Die On My Own Terms’, ‘Reduced To Ashes’ y ‘Empyrean’. Por quien no los conozca, practican un Brutal Death sin contemplaciones y directos al grano. Su actuación resultó un tanto monótona, incluso aburrió en los últimos temas.

15 minutos aproximadamente fué lo que tardaron en cambiar parte de los componentes de la batería y probar un poco los instrumentos del grupo que sin duda resultó el triumfador de la noche, los Estadounidenses Dying Fetus. Como ya vimos en su anterior visita con Monstrosity y Houwitser hará cosa de año y pocos meses en la sala Mephisto su sonido fué aclaparador y vimos, como en la ya comentada anterior visita, a una banda muy compenetrada, los cambios de formación que tuvieron al finalizar la producción de su anteriorálbum "Destroy The Opposittion" no ha afectado lo más mínimo al grupo liderado por el sr. John Gallagher. Ya como opinión personal diría que hicieron un favor a todos los fans del Death Metal en dejar Dying Fetus, porque grácias a ello ahora tenemos a los Misery Index, otro grupazo dentro del género. Una de las cosas por las que Dying Fetus me gustan tanto es porque mezclan a la perfección el garrulismo Brutal Death Metal-eriano con partes más Death a medio tiempo y muy contundentes, y, sobretodo, porque sea la parte que sea le añaden ese toque de tecnicismo y precisión que quizás falta a muchas de las bandas de Brutal. Algunos de los temas que tocaron (los que puedo recordar) fueron ‘Schematics’, ‘Grotesque Impalement’, ‘Praise the lord (opium the mases)’, ‘Pising The Mainstream’, ‘Skull Fucked’, ‘One Shot, One Kill’, ‘Stop At Nothing’, ‘Kill your mother, rape your dog’, ‘Killing on adrenaline’, ‘Vengeance Unleashed’.

Otro cuarto de hora fue lo que esperamos para poder ver el proyecto liderado por el ex-Morbid Angel ‘Eric Rutan’. En las horas previas se notaba la expectación por tal acontecimiento y, si he de ser sincero, creo que la decepción fué importante; almenos por mi parte. Si sus dos discos son grandes trabajos con una gran producción, gran sonido y mucha técnica era lógico esperar lo mismo en el escenario, pero, tenemos que recordar que sus LP’s son trabajos que rozan lo caótico, han creado un Brutal Death que irradía odio por doquier y, como ya he dicho, que al escucharlo en tu casa te envuelve dentro de una atmósfera caótica, quizás sea ese su atractivo (entre otros claro está). Qué pasó? esa atmósfera caótica en directo se transformó en la banda sonora del apocalípsis (si ésta tuviera banda sonora). Los mosh que inundaron la actuación de Dying Fetus poco a poco desaparecieron y prácticamente la totalidad del aforo se quedó patidifuso, el sonido que había realmente era como una pelota y ya os digo, la atmósfera creada, supongo que adrede, era espeluznante. Otro fallo que le ví a la actuación fué que al ser solo un guitarra a la hora del solo quedaba todo muy vacio, podrían haber doblado a la guitarra o subir más el bajo, en fin, que hubieran probado algo. Lo que si se vió fueron las tablas que tiene Eric Rutan encima de un escenario, un gran frontman. Bien, en definitiva, mal sabor de boca el que me llevé de la actuación de los Hate Eternal, pero ya sabéis, todo es cuestión de gustos.