- Fecha
- 8 de octubre de 2005
Dare no es una de esas bandas que se prodigan demasiado por nuestro país. Quizá por ello era especial su visita hace algunas semanas, por lo raro de ver a esta banda de gira -aunque muy exigua- y además a un precio razonable. Para hacer más atractiva la oferta, la joven banda madrileña Arkham Asylum y los vascos Airless completaban el cartel.
No pude llegar a tiempo para Arkham Asylum, pero sí para la actuación de Airless, una de las bandas de rock melódico más prometedoras a nivel nacional. El grupo presentó su nuevo álbum, ‘2nd round’, un magnífico trabajo de rock melódico con el que esperan continuar su línea ascendente.
Ante ellos, la sala Ritmo y Compás se presentaba con un histórico sold out. Bien cierto es que su aforo es muy limitado -apenas 300 personas- pero el hecho de que no quedara ni una entrada es una buena muestra de la buena salud del AOR en estos momentos. Como única pega, la ausencia de aire acondicionado convirtió la sala en un auténtico horno, cosa que no iba a lograr desmejorar las actuaciones de los grupos ni el ánimo del público.
Airless realiaron su actuación básicamente con temas de su nuevo álbum, como ‘Cross the line’, ‘2nd Round’, ‘Players are’, ‘It´s up to you’… preparando un ambiente perfecto para el cabeza de cartel. El público, que empezó algo frío, se empezó a animar de forma progresiva. Los vascos gustaron en general, aunque no llegaran a entusiasmar como lo consiguieran Dare en algunos momentos.
Liderados por el genial guitarra Robert Rodrigo, terminaron su actuación con ‘The good times’ y ‘The storm’, también de su último redondo, concluyendo con sus canciones más conocidas del primero, ‘Autumm leaves’ y ‘The truth’. Poco más de media hora de actuación en la que quedó clara la aceptación que tienen entre el público. En pocos años pueden ser uno de los puntales del rock melódico nacional.
Unos minutos más tarde aparecían en escena los esperados Dare, con Darren Wharton al frente, siempre bien flanqueado por una banda muy sólida y competente. Dare saben perfectamente lo que se espera de ellos, y decidieron equilibrar el set list con temas de todos sus temas, incluso del siempre renegado ‘Blood from stone’, aunque sólo nos obsequieran con dos temas de este álbum. Plantearon un concierto bastante tranquilo, aunque nunca llegando a ser excesivamente blandos.
Empezaron su actuación con ‘Sea of roses’ y ‘Storm wind’, mientras el pública se iba animando lentamente. Fue un largo set list el que nos ofrecieron, destacando ‘Silent thunder’, ‘Calm before de storm’ o ‘Into the fire’. Las canciones se iban intercalando con breves monólogos de Darren, quien sufría con humor la exagerada temperatura del recinto.
‘Retun the heart’ dio paso a uno de los momentos más especiales de la noche, donde Darren Wharton pudo recordar su paso por la legendaria banda Thin Lizzy. La suave ‘King of spades’ supo a gloria a un público ya entregado completamente con la banda. Además, esta canción fue la antesala de los bises, que se hicieron esperar muy pocos instantes.
Los bises arrancaron con la genial ‘Walk on the water’, tras la cual tocaron una canción más de la banda del malogrado Phil Lynott. En esta ocasión fue ‘Emerald’ la elegida. Cerraron el concierto con ‘White horses’, precisamente en el momento en que mejor se lo pasaba el público. Tras más de una hora y media de concierto, la banda se despidió del público, con la intención de volver.
En definitiva, un buen concierto de una banda de la que quizá se esperaba menos. Darren Wharton pudo demostrar que el estado de su voz todavía sigue sigue siendo notable pese al paso de los años. Esperemos que la banda se decida a volver próximamente.
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Fotos: Alex Urbán














