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The Metal Circus
Live

CRONICA URGENTE: THE METALWAY FESTIVAL (GERNIKA) – JON OLIVA’S PAIN + MOONSPELL + BARON ROJO

8
Fecha
30 de julio de 2006

Extraña la situación con JON OLIVA’S PAIN. La banda del orondo lider de SAVATAGE finalmente no ha podido tocar tal y como estaba previsto, lo que ha resultado en un improvisado concierto a medias entre la banda de JON OLIVA’S PAIN y los señores de METAL CHURCH, quienes cuentan con otro miembro de SAVATAGE entre sus filas: Jeff Plate.

En un principio han aparecido sobre el escenario Matt La Porte y Kevin Rothney, quienes acompañados por John Zahner y Chris Kinder han interpretado un set list consituido por versiones de clásicos de Hendrix (“Hey Joe”, “Voodoo Child”), o PINK FLOYD (“Comfortably Numb”). Poco después han aparecido en escena los miembros de METAL CHURCH, con el impresionante Ronny Munroe haciendo de nuevo de las suyas, en ésta ocasión una estratosférica versión del “Highway Star” de DEEP PURPLE. Ha sido algo meramente anecdótico y , sin duda, el punto curioso de la tercera jornada del The Metalway Festival.

Un año más MOONSPELL aparecieron por el Metalway. Y es que, recordemos, los lusos ya actuaron en la primera edición del festival como substitución de PARADISE LOST. Sin embargo, en aquella ocasión a más de uno se nos quedó un sabor de boca marcadamente agridulce como consecuencia del mal sonido y unas condiciones generales algo adversas. Si bien durante todas las actuaciones hasta el momento habíamos sufrido un sol abrasador, éste prefirió agazaparse tras las nubes con los primeros acordes de la banda de Fernando y compañía, lo cuál hizo del contexto algo más propicio. Además, en esta ocasión tenían todo un señor disco que presentar, sin lugar a dudas el más impactante desde los tiempos desde “Irreligious” y “Wolfheart”. Con “Finisterra”, el tema que abre el nuevo álbum, ha dado inicio la actuación a un ritmo frenético. Durante toda el show hemos podido corroborar lo que ya nos anticipaba este inicio: un sonido generoso en potencia y claridad y una banda dándolo todo, muy rodada ya a causa de los numerosos conciertos que ya han brindado por distintos festivales europeos este verano. “Memento Mori” o “Blood Tells” serían otros de los temas en sonar, no tardando en aparecer la ristra de clásicos que encenderían los ánimos del público: la muy demandado y mejor recibida “Opium” y la guitarrera y mítica “Alma Mater” serían coreadas por un público ciertamente entregado. A diferencia de la actuación que los lusos brindaron hace unas semanas en el Graspop Metal Meeting, esta vez sí, sonó “Nocturna”, un tema que me alegro se recupere de forma periódica en los set lists de la banda. Fernando demostró estar en plena forma vocal y el resto de la banda no paró de moverse sobre las tablas e intercambiar posiciones, hecho que sin duda dotó de cuerpo y voracidad a la retahíla de himnos lúgubres y atmosféricos que sonaron y que culminarían con la interpretación final de “Fullmoon Madness”, que sorprendió levemente a los que esperaban que el show lo cerrara “Vampiria” que, por esta vez, se quedó en el tintero.

Tras la oscuridad de los MOONSPELL llegaría la ensoñación onírica de WITHIN TEMPTATION, que, comandados por la carismática Sharon Den Adel, salieron a comerse el mundo en el marco de un escenario decorado para la ocasión: las ya clásicas estatuas, enredaderas y columnas fueron testigos de la solvencia de la banda en directo. Más de un vecino de la localidad aprovechó el momento para visitar el festival o para asomarse a las ventanas de sus casas para presenciar la actuación más “accesible” del Metalway. Lo cierto es que la banda ha demostrado en más de una ocasión que son capaces de comerse a más de un “peso pesado”, como en la pasada edición del Wacken Open Air, donde Sharon dejó por los suelos la labor de la mismísima Tarja Turunen. Y si bien en esta ocasión el trabajo de la vocalista no ha llegado a dicho grado de excelsitud, sí que ha vuelto a demostrar que posee una voz prodigiosa al alcance de muy pocos. Que tocaran su megahit single “Stand My Ground” al principio de la actuación demostró claramente que muy a pesar de modas y momentos de gloria, los temas más celebérrimos de la banda se hayan en su segundo álbum “Mother Earth”: que los momentos más álgidos del show fueran la magistral “Mother Earth” y la emblemática “Ice Queen”, con la que cerraron, así lo atestiguan. Algo que dice bastante a favor de la entrega de la banda son los esfuerzos y dedicación por parte del guitarrista Robert en hablar español, un idioma que nos dejó claro que domina lo suficientemente como para entrar en sinapsis con el público y poder arengarlo con garantías. “See Who I Am”, “The Promise”, “Forsaken” o “Memories” fueron otros de los cortes que cayeron, siempre con las imponentes orquestaciones por bandera y la voz de Sharon en primer plano, tal y como mandan los cánones. Dejaron claro una vez más que no fallan y que la comercialidad no va reñida con la calidad. Sin más.

Y como no hay dos sin tres, llegaba la hora de la tercera y última banda nacional del día. En esta ocasión se trataba de una formación más que consagrada. Un clásico entre los clásicos, que a estas alturas pocos secretos guarda para un público entregado a los barones. Los De Castro y cía salieron a triunfar y vaya sí lo consiguieron. El público Heavy disfrutó una vez más de lo lindo coreando los grandes temas clásicos de los madrileños. Temas como “Hermano del Rock&Roll”, “Hijos de Caín” o “Cuerdas de Acero” son ya himnos que la parroquia corea al unísono cada vez que estos veteranos músicos del panorama patrio actúan en cualquier lugar. Si bien los tiempos han cambiado, y los días de telonear a bandas como METALLICA quedan en el recuerdo de muchos, Carlos, Armando, Ángel y José se exprimen al máximo en cada concierto. Con las luces ya a pleno rendimiento y bajo el clásico telón del aviador, BARON ROJO derrocharon ganas y energía bajo un cielo encapotado y amenazante de lluvia. No faltó tampoco la típica presentación de la banda, aunque a estas alturas son pocos los que desconocen la existencia de esta mítica banda. Incluso las nuevas generaciones se sumaron a la fiesta y no fueron pocos los que bailaron y saltaron a ritmo de otros temas míticos, como el atemporal “Resistiré”. Desde cortes del “Volumen Brutal” hasta temas de la última década. Incluso hubo tiempo para un solo de guitarra, que recibió numerosos aplausos del público. A buen seguro que los más nostálgicos disfrutaron de esta actuación en un Metalway que aúna savia nueva y grandes combos clásicos. Si bien RUNIC debutaban como banda nacional en el festival, los BARÓN sumaban una más a su larga lista de grandes apariciones. Larga vida al BARÓN, que de cualquiera de las maneras, no defraudan a sus fieles seguidores.