A pesar del éxito de sus primeros trabajos, en esta quinta entrega la banda del danés Kim Bendix Petersen se dio una vuelta de tuerca a su sonido sin perder un ápice de calidad. 'The Eye' se publicó el 30 de octubre de 1990.

Este álbum conceptual del maestro King Diamond supuso un cambio en cuanto a la narrativa de las historias comparándolo con los discos anteriores en los cuales la voz narrativa corría a cargo de los protagonistas mientras que este quinto álbum se muestra desde la vista de un narrador externo a la historia. Esta vez el tema a tratar sería la caza de brujas, la violación de monjas y en general todo tipo de atrocidades cometidas por la cristiandad. La mayor parte de las historias que se narran en este álbum fueron hechos históricos situados durante la época de la inquisición francesa (1450-1670). Nicolás de la Reynie o Madeleine Bavent son dos de los personajes que aparecen en esta nueva obra del artista danés.

Publicado en 1990 bajo el sello Roadrunner, Diamond muestra una historia terrorífica y se rodea de artistas de la talla de Snowy Shaw que sustituiría a Mikkey Dee en la batería y que posteriormente también colaboraría con Diamond en el álbum ‘In The Shadows’ (1993) de Mercyful Fate.

Pese a su fatídica portada el disco cuenta con temas muy complejos y en la línea habitual del músico. Teclados inquietantes en “Eye Of The Witch” entremezclados con los guitarrazos de Andy LaRocque y Diamond soltando sus conocidos falsetes reventones. Continúa la cinta con “Burn” y “Two Little Girls”, dos buenos ejemplos de cómo crear riffs y ritmos pegadizos que se te quedan clavados para siempre en las entrañas. “Father Picard” resulta ser uno de los temas más variados del disco y después aparece una gran joya como “Behind These Walls” la que posiblemente sea la mejor canción de todo el disco permitiendo a todos y cada uno de los músicos lucirse sin reparos.

Otra pieza que resalta y aparece en el mejor momento de la obra es “Insanity”, tema instrumental con unos punteos de guitarra que nos meten de lleno en esa historia de brujas y colgantes hechizados de los que nos habla la banda. El broche de oro finalmente lo pone “The Curse” con un guitarreo digno de un dios del metal.

Quizás no sea el álbum mejor valorado de King Diamond pero no tiene nada que envidiar a sus tres trabajos anteriores, los cuales siempre han sido usados para hablar positivamente de este músico. La incorporación de nuevos miembros y el cambio de narrativa en la composición de las letras hacen que este disco sea tremendamente especial.

Sergio de la Torre