El noveno álbum de estudio de la banda irlandesa Thin Lizzy es considerado como uno de los mejores y más exitosos discos de su carrera. También fue la primera vez que el guitarrista Gary Moore permaneció en Thin Lizzy el tiempo suficiente para grabar un álbum después de breves períodos anteriores en la formación en 1974 y 1977.

Editado en Abril de 1979, ‘Black Rose: A Rock Legend’ es probablemente el disco más querido por unos Thin Lizzy que, en ese momento, estaban a punto de entrar en su época más oscura. Altamente moldeado por la presencia de un Gary Moore que había pasado en breves momentos previos por la banda, ‘Black Rose’ supone un hito en la colaboración entre el inquieto guitarrista y el líder de la banda, el bajista y vocalista Phil Lynott. La poesía de uno y la velocidad y melodía que el otro era capaz de sacar de su guitarra dieron lugar a un trabajo que supuso cristalizar el sonido y leyenda de Thin Lizzy.

Grabado entre Paris y Londres en invierno de 1978-1979, ‘Black Rose’ es el último disco clásico de la banda, del que emanarían clásicos como “Waiting For an Alibi”, “Got To Give It Up”, la dulce “Sarah” e incluso algunos temas menores que han aguantado bien el paso del tiempo como “Toughest Street in Town” o “Do Anything You Want to”.

No obstante, fue “Róisín Dubh (Black Rose): A Rock Legend” el tema capital del disco. Basado en varias canciones tradicionales irlandesas unidas y rearregladas por Moore y Lynott, “Black Rose” supone una oda a su tierra que ofrece el trabajo de guitarra más creativo y memorable de Gary Moore hasta la fecha. Las partes de guitarra que dobla con Scott Gorham sobre melodías tradicionales irlandesas hicieron de esta canción el clásico por antonomasia de un grupo que, tras este trabajo, no terminaría de levantar cabeza debido a los inmensos problemas de Phil Lynott con la droga que darían al traste con su vida años después, en enero de 1986.

Sergi Ramos