Estupor es lo que queda al leer comentarios de gente despreciando a Thin Lizzy al estar en lo alto del cartel del Rock Fest, y más cuando suelen quejarse con el clásico “no me gusta”, cuando la realidad es otra: “no tengo ni puta idea de este grupo”. Quejarse de que en un cartel de un festival estén los Lizzy es una soberana estupidez, más allá de los gustos personales de cada uno/a.

Está claro que todos queríamos a Black Sabbath para culminar un cartelón en el próximo Rock Fest, pero seamos sinceros… ningún promotor hispano ha querido tirar la casa por la ventana por unos Sabbath con un caché excesivo. Estupor es lo que queda al leer comentarios de gente despreciando a Thin Lizzy y más cuando suelen quejarse con el clásico “no me gusta”, cuando la realidad es otra: “no tengo ni puta idea de este grupo”. Quejarse de que en un cartel de un festival estén los Lizzy es una soberana estupidez. Evidentemente no está ya Phil Lynott y todo es más una banda de versiones con musicazos, pero ojo que esta vez vienen con Scott Travis (Judas Priest) y Tom Hamilton (Aerosmith). Y es que cuando uno tiene la opción de tocar junto a estas leyendas acepta sin pensárselo dos veces. Incluso Mikkey Dee (Motörhead) ha estado con ellos por un breve periodo de tiempo.

Son una de las bandas más influyentes de la historia y su catálogo impresiona. Incluso en la versión Black Star Riders que giró el pasado año tocamos el cielo en el concierto con un excepcional Ricky Warwick a las voces. Envidia me dan los que todavía no se han acercado a su música pues hay todo un mundo a descubrir. Y ojito a su concierto, pues me atrevo a decir que va a ser de lo mejor del Rock Fest. Las míticas twin guitars de los Lizzy pueden eclipsar a los teóricos cabezas de cartel. No tengáis ni la menor duda.

Formados en los 70 pelearon duro en su natal Irlanda en la que siempre fueron mal vistos. Uno de los países más católicos del mundo no veía con buenos ojos que su líder fuera un mulato de madre soltera blanca que abrazó todos los excesos posibles hasta morir el 4 de enero de 1986. Posee una estatua a su figura en el centro de Dublín y los supervivientes del grupo siguen celebrando su música bajo el nombre de Black Star Riders y en ocasiones especiales con el Thin Lizzy.

Toca hacer una recopilación de los mejores temas y he optado por los que casi seguro que van a caer en Santa Coloma. Clásicos atemporales mil veces versionados y hechizantes de mano de una de las formaciones con más personalidad y recorrido del rock.

1- “Whiskey in the Jar” (single)

La eterna guerra de Thin Lizzy en sus primeros pasos en su Irlanda natal era el tocar rock en los pubs irlandeses cuando los fans alcoholizados no se cortaban a la hora de pedirles, por las buenas y por las malas, que tocasen canciones tradicionales de folk irlandés. Solían defender su estilo a puñetazo limpio poseyendo una fama de pendencieros y alborotadores. Pero cuando decidieron unir el rock con el folk irlandés el cielo se les abrió. Cuantas noches debe sonar cada día este tema en los pubs de Irlanda… Y la fama mundial se la debemos a que los Lizzy se decidieran a versionar esta preciosa tonada. La guitarra es mágica y la voz de Lynott queda como un guante. Mundialmente conocida e incluso versionada por Metallica. Un auténtico himno para corear cerveza en mano.

2- “Roísín Dubh (Black Rose): A Rock Legend” (Black Rose)

Siempre que alguien me pide algún tema para introducirse en el heavy metal le remito a esta maravilla. El resultado siempre es el mismo: 10 sobre 10. Esta majestuosa composición te transporta a la Irlanda mítica y mágica. Con tres partes diferenciadas y el interludio de guitarras en el que van haciendo un repaso por las canciones folk más míticas de la Isla Esmeralda. Si tienes alguna duda sobre el por qué las guitarras de los Lizzy son veneradas a lo largo y ancho del mundo, sólo tienes que escuchar este maravilloso medio tiempo. El final rockero es siempre uno de los momentos más celebrados en sus conciertos. El disco “Black Rose” es junto al “Jailbreak” lo más lucido de su historia, contando con todo un Gary Moore en sus filas.

3- “Emerald” (Jailbreak)

El marcado nacionalismo irlandés de los Lizzy está en casi todos sus discos y en “Emerald” hay otro precioso homenaje a su tierra. Siempre hablamos de las guitarras del grupo, pero la base rítmica siempre ha sido compleja, especialmente la batería, y aquí hay una buena muestra de los muchos detalles percusivos. “Emerald” es un himno que da todo el protagonismo a las guitarras con ese riff inmortal que domina la composición. Otra perfecta demostración de que Thin Lizzy alcanzó cotas de perfección y un estilo único. Skyclad grabaron una versión ya que si tiras de un repertorio de folk, este tema siempre es una opción perfecta. Suena potente, elegante y es ante todo muy original.

4- “Cowboy Song” (Jailbreak)

Una de las intros más sentidas y preciosas del rock para ser rota luego con ese delicado riff a guitarra doblada y saltar sobre un groove original y místico. La eterna figura del cowboy solitario siempre fue uno de los fetiches de Phil y tomó carne en esta mítica composición evocadora pero rockera. Halo de tristeza a pesar de que hay un punto festivo. Y el momento solo bordea la perfección compositiva. Juntamente con el de “Black Rose” de lo mejor que puedes encontrarte en todo su catálogo. Suele ir siempre de la mano de “The Boys Are Back in Town” pues quedó así inmortalizada en su directo “Live and Dangerous”.

5- “The Boys Are Back in Town” (Jailbreak)

Puede que estemos ante su tema más popular y conocido. El single definitivo y perfecto pero que ha tapado también otras decenas de joyas que merecen tanto o más bombo y platillo. Posee ese riff inmortal con las guitarras dobladas y Lynott hace un trabajo enorme con su personal voz. Siempre es otro punto álgido en sus descargas y no es para menos. Este tema ha sido versionado mil-y-una veces y hay varias bandas que lo utilizan para señalar que empiezan en sus directos (lo que viene a ser el “Doctor Doctor” de Ufo para Iron Maiden).

6- “Jailbreak” (Jailbreak)

La cadencia del tema es sumamente original y daba paso a uno de los discos más perfectos de toda su carrera. Lizzy estaban en la cima y conseguir un disco con una ristra de singles fue todo un logro. Brian Robertson y Scott Gorham hacen la enésima demostración de cómo atacar las twin guitars y se alcanza en cénit en el momento que suena la sirena (en directo la acompañan con varias sirenas dando color al concierto). La mítica portada del disco ha sido objeto de parodias y homenajes, pero si añadimos la lista de bandas que la han versionado tira de espaldas: Anthrax, Bon Jovi, C.O.C, Six Feet Under, Dropick Murphys, Europe, Grave Digger…

7- “Don’t Believe a Word” (Johnny the Fox)

“No te creas una palabra si te digo que te quiero…”. La letras de Phil Lynott alcanzaron momentos brillantes y en esta daba rienda suelta a su promiscuidad. Lynott siempre anduvo por el filo de la navaja y su bajo plateado rebotaba la luz de un foco hacia las chicas que elegía para pasar un buen rato después del concierto. Un crack… Esta pieza es otra exquisitez, con marcada melancolía y de la que existen la versión lenta y la rápida. Gray Moore solía tocarla más lenta y terminaba con ese arranque metálico y speedico. Hay videos siendo cantada por Lynott y con un Moore poniendo unos coros estratosféricos. Una joya que debe caer sí o sí en el Rock Fest.

8- “Cold Sweat” (Thunder and Lightning)

Cuando los excesos ya empezaban a lastrar a Lynott pocos esperaban un disco como “Thunder and Lightning”. Fue una huida hacia delante. Primero reclutando a todo un John Sykes y luego sacándose de la manga su disco más netamente heavy metal. Para muchos el estilo del rubio guitarrista es demasiado pirotécnico y el grupo perdió parte de su sonido natural, pero es innegable que si te gusta el hevay metal tradicional este es tu disco de Lizzy. Hay aquí “Baby Please Don’t Go” (versionada por Los Suaves), la propia “Thunder and Lightning” pero sobretodo es “Cold Sweat” la que suele enamorar. Fue single en su día y mostraba la cara más agresiva. Lástima que “Thunder and Lightning” pusiera punto y final a los Lizzy pues su mutación hacia el heavy metal ya era un hecho.

9- “Rosalie” (Fighting)

Otra versión que ha quedado ya casi como tema propio. Está claro que la influencia de Bob Seger en el rock es tan importante como desconocida pero las muchas versiones que se han hecho de sus temas le encumbran como uno de los más grandes. “Rosalie” es festiva y directa y en sus coniertos posee un lugar de honor al final de la descarga. Coreo masivo y estribillo fácil que en manos de los Lizzy se torna magia. La aceleraron. La endurecieron y terminaron haciendo de ella un himno. Atención pues suelen insertar en ella el riff de “Cowboy Song” para jugar con el público.

10- “Kingdom of the Lost (Black Star Riders)

Desconozco si se atreverán a colar algún tema de los Black Star Riders en un set bajo el nombre de Thin lizzy, pero el nivel alcanzado con esta nueva encarnación es insultante. Conseguir un himno absolutamente Lizzy en pleno siglo XXI tiene un mérito colosal. Todo el sabor de Irlanda, la elegancia compositiva y las twin guitars vuelven a asomar con fuerza para crear otro clásico atemporal. Incluso la voz de Warwick recuerda perfectamente los tonos y detalles vocales de Phil. Un tema que está a la altura de las más grandes canciones de Thin Lizzy.

Si de verdad queda alguien quejándose de que Thin Lizzy estén en los puestos de honor en el cartel del Rock Fest es que nos hemos vuelto locos.