Nadie se imaginaba que después de abandonar de Black Sabbath, Ozzy Osbourne comenzara una carrera en solitario por todo lo alto. En septiembre de 1980 debutó con 'Blizzard Of Ozz' y la leyenda del vocalista británico siguió creciendo.

Cuando Ozzy Osbourne dejó Black Sabbath – o fue despedido de Black Sabbath, mejor dicho- el vocalista era un desastre. Las drogas, el alcohol y una tremenda inseguridad le llevaron a pasarse una buena temporada lamentándose y metiéndose todo lo que podía hasta que su manager y eventual esposa, Sharon Osbourne, le puso en marcha de nuevo. Tras intentar convencer a Gary Moore, entre otros, para formar un supergrupo con Ozzy, finalmente la tarea de poner en marcha una banda de acompañamiento para el vocalista se llevó a cabo con el fichaje del guitarrista Randy Rhoads, el teclista Don Airey, el bajista y letrista Bob Daisley y el baterista Lee Kerslake. Aunque el papel de estos dos últimos sería sujeto a debate en el futuro -tras una ardua batalla legal que terminó con Ozzy regrabando todos los bajos y baterías veinte años después para no tener que pagarles royalties- en aquel entonces fueron parte integral del renacimiento artístico de Ozzy.

Posteriormente convertido en cuádruple disco de platino y uno de los discos más vendidos de rock en los años 80, “Blizzard of Ozz” supone un giro hacia un estilo de heavy metal mucho más en boga con lo que se estaba cociendo en el Reino Unido y Estados Unidos. La inestimable ayuda del virtuoso Rhoads sirvió para crear un tándem mágico que duró poco: en marzo de 1982, Rhoads moría en un accidente de aviación durante una gira con Ozzy.

‘Blizzard Of Ozz’ fue compuesto y grabado durante varios meses en un estudio-apartamento en Monmouth. De allí salieron demos de canciones como “I Don’t Know”, “Crazy Train” o “Goodbye To Romance”, esta última entendida como una despedida de Ozzy hacia sus viejos compañeros de Sabbath. No obstante sería la tenebrosa “Mr Crowley”, dedicada al ocultista Aleister Crowley y la dinámica “Crazy Train” los temas que mayor status clásico conseguirían con el paso de los años.

Peor suerte correría la polémica “Suicide Solution”, la cual presuntamente motivó el suicidio de un adolescente depresivo en 1984 y generó una ola de controversia hacia Osbourne. El tema, originalmente compuesto en referencia a la muerte de Bon Scott de AC/DC y buen amigo de Ozzy, terminó siendo defendido por el derecho a la libre expresión artística de Ozzy y el caso fue desestimado.

Sergi Ramos