Tobias Sammet tenía un proyecto en su cabeza y pudo conseguir su sueño. El debut de Avantasia se publicó en 22 de enero de 2001 y reunía en un mismo álbum talentos del power metal a nivel mundial como Michael Kiske, Rob Rock, André Matos, Kai Hansen ,Markus Grosskopf, Alex Holzwarth o Sharon Den Adel entre muchos otros.

Para empezar nuevo siglo, la mente inquieta de Tobias Sammet se propuso poner en marcha uno de los proyectos más ambiciosos del género y reunir a músicos que le habían influido a lo largo de su carrera, un proyecto que correría en paralelo junto a Edguy, aunque jamás el bueno de Tobi habría pensado que esta aventura llegaría tan lejos, encabezando los festivales más grandes del género, rodeado de artistas que han marcado un antes y un después en el mundo del rock y metal y en su propia vida. Avantasia se ha convertido en su principal proyecto tras comentar en varias ocasiones que Edguy era su banda realmente.

‘The Metal Opera’ es el nombre de este primer paso en la andadura de Avantasia, en el que músicos de la talla de Michael Kiske (Unisonic, ex-Helloween), David DeFeis (Virgin Steele), Ralf Zdiarstek, Rob Rock (Impellitteri), Oliver Hartmann (ex-At Vance), André Matos (Symfonia, ex-Shaaman, ex-Angra), Kai Hansen (Unisonic, Gamma Ray, ex-Helloween), Henjo Richter (Gamma Ray), Jens Ludwig (Edguy), Norman Meiritz,Markus Grosskopf (Helloween), Alex Holzwarth (Rhapsody of Fire) y Frank Tischer se embarcan en una historia creada por el maestro Sammet. También hay que tener en cuenta las apariciones puntuales y necesarias de Timo Tolkki (Symfonia, ex-Stratovarius) en “The Tower” y de Sharon den Adel (Within Temptation) en la preciosa “Farewell”.

Este álbum es una delicia compositiva desde ese “Prelude/Reach Out For The Light” y ese agudo impresionante del combo Matos/Sammet que marca la primera aportación vocal de la historia de Avantasia, ¿qué mejor forma de arrancar? El duelo Kiske/Sammet en la parte media de “Serpents in Paradise”, el power metal en estado puro con el mismo dueto en “Breaking Away”, o la homónima “Avantasia” que habla a la perfección de lo que es este proyecto en ese estribillo tan magistral marcan la pauta de un disco que no tiene puntos bajos, es una sorpresa detrás de otra.

La parte final llega con una bella “Inside” en la que aparece la figura de André Matos, que ya no se separaría hasta el final de Tobias ahora con la apoteósica “The Sign Of The Cross”, un clásico que se ha convertido en el cierre perfecto de sus shows en el que todos los músicos salen a cantarla, en estudio Tobias contó a las voces además con Hansen, Rob Rock y Hartmann, finalizando con casi diez minutos de “The Tower”. Así concluye y empieza a carburar Avantasia, la mente maestra de Tobias Sammet aún a día de hoy sigue sorprendiéndonos y aportando más piezas a un proyecto histórico.

Óscar Gil