El power metal, un género venerado y menospreciado a partes iguales. Hay quiénes te dirán que los 90 fueron los peores años para el heavy metal porqué Metallica se cortó el pelo, Bruce Dickinson y Rob Halford emprendieron proyectos individuales y de pronto en la MTV solo se veía a tíos deprimidos con camisetas de leñador, mientras que otros te hablarán de la fructífera escena alemana, de esos herederos de pioneros como Grave Digger, Accept y Running Wild que se desviaron del camino que marcaban los buques insignia del thrash metal teutón como eran Kreator o Sodom.

Estas bandas serían las células madre del que probablemente fue el subgénero más popular de los ’90, el power metal, que incorporó melodías, orquestas épicas y letras sacadas de cientos de libros de fantasía para crear un género que fue contemporáneo de variantes tan distintos como el death metal de Florida o el infame black metal noruego.

Kamelot

Los estadounidenses pueden ser una decisión polémica para los más puristas, pero negar su influencia y su aportación a la continuidad del género en el nuevo siglo es una blasfemia. Puede que los de Florida nunca abrazaran las raíces más thrasheras del género y optaran por un sonido más épico y rimbombante, pero en innegable que temas como “Forever” o “March Of Mephisto” son himnos por méritos propios. Así mismo, discos como “Epica” y “The Black Halo” tienen esa unidad conceptual heredada del rock progresivo que influyó a tantísimas bandas de metal sinfónico y gótico.

Kamelot

Kamelot

Por lo tanto, cada vez que veas a alguien con una camiseta de Epica o Within Temptation, recuerda que los americanos fueron los primeros en incorporar elementos góticos a un power metal que aún debía dar a luz a muchos otros subgéneros.

Angra

En Brasil hay más bandas a parte de Sepultura, y si lo dudabas, probablemente una escucha de “Holy Land” sea suficiente para convencerte. Como ya hicieran sus compatriotas con el thrash, Angra tomaron las raíces europeas del power metal y le dieron su propia vuelta de tuerca, aportándole un sonido algo más oscuro y principalmente mucho más técnico, con arreglos instrumentales capaces de provocarle una erección a John Petrucci.

Angra

Angra

Aunque Kiko Loureiro esté muy ocupado con Megadeth, a día de hoy unos Angra con Fabio Lione a la cabeza, siguen siendo capaces de reventar cualquier sala con los primeros acordes “Nothing to Say” o “Rebirth”. Por todo ello Angra no solo es un referente para cientos de bandas de power metal que priorizan los arreglos técnicos, sino que son una ferviente prueba de que países que no son ni germanos ni anglosajones pueden dar bandas enormes e influyentes.

Rhapsody Of Fire

Conocidos actualmente como Rhapsody of Fire (aunque giraran brevemente como Rhapsody cuando se reunieron), los italianos probablemente sean los culpables de que cuando se hable de power metal lo primero que le venga a uno a la cabeza sean portadas con dragones, canciones que hablan de magos y baladas que juran amor eterno a una princesa. Si bien no fueron los primeros en casar el power metal con la música clásica, canciones como “Dawn of Victory”, “Holy Thunderstorm” o la célebre “The Magic of the Wizard’s Dream” con Christopher Lee, o los discos de la “Emerald Sword Saga” (porqué sacar un solo disco conceptual les sabía a poco), marcaron un antes y un después en la historia del género.

Rhapsody Of Fire

Rhapsody Of Fire

Así pues si reúnes todos los estereotipos del fan promedio del power metal: juegas a rol cada sábado, tu noche perfecta es un maratón de El Señor de los Anillos y te sabes mejor el Silmarillion que la biblia, sin ninguna duda admitirás que Rhapsody forman ya parte de esta apasionante cultura.

Stratovarius

Stratovarius fueron la primera advertencia de la oleada de bandas excelentes que se estaba fraguando en Finlandia. Pioneros a la hora de ceder un puesto de primera línea a unos teclados que tenían más de Bach que de Jon Lord, los de Helsinki comenzaron a subir los metrónomos a velocidades trepidantes, a añadir arreglos operísticos y a suavizar un sonido que por aquel entonces seguía bebiendo mucho del thrash.

Stratovarius

Stratovarius

Temas como “Hunting High and Low” o “Black Diamond” logran que esta fusión entre metal y música clásica adopte un matiz más radio friendly, mientras que otros como “Speed of Light” o “Break The Ice” siguen teniendo una marca más underground. Bandas más modernas como Dragonforce no tocarían a velocidades tan endiabladas si “los Strato” no se hubieran cargado hasta el último metrónomo de Finlandia en los ’90.

Sonata Arctica

Y no nos movemos de Finlandia, y es que cuando los problemas internos comenzaron a azotar los cimientos de Stratovarius, la banda de Kemi liderada por Tony Kakko se postuló como su sucesora natural, aunque para muchos terminó por superar a sus maestros. Aunque el tono y el contenido romántico de sus canciones los acercaba a una faceta más comercial, Sonata Arctica nunca han sacrificado la velocidad o la precisión técnica, como es de ver en temas como “San Sebastian” o “Don’t Say a Word”, y si lo han hecho es para brindarnos algunas de las baladas más hermosas del power metal como “Tallulah”, “Replica” o la coreadísima “Full Moon”.

Sonata Arctica

Sonata Arctica

Probablemente Sonata sean los culpables del estereotipo que canta que las baladas de power son las más moñas, pero es innegable que, ya sea con un trallazo de power metal o acompañados únicamente de una guitarra y un piano, los fineses son los culpables de que el romanticismo este tan presente en el género como las batallas o los dragones.

Hammerfall

Un amigo una vez me dijo que Hammerfall es lo que sucede cuando juntas la veneración que siente Manowar por las palabras Steel y power con cierta habilidad musical. Fuera como fuere, es innegable que los suecos han sido los artífices de himnos del power metal como “Hearts on Fire”, “Blood Bound” o “Last Man Standing”, así como de discos clave como el laureadísimo “Glory to the Brave”.

Hammerfall

Hammerfall

Con un estilo que bebe de los riffs duros y directos de la NWOBH, a día de hoy el quinteto de Gotemburgo sigue estando en plena forma, ya sea con directos espectaculares o con discos dignos de su legado. Además, el power metal siempre ha sido sobre el poder y la majestuosidad. Y yo os digo: ¿existe algo más majestuoso y poderoso que un guerrero que sostiene un martillo y mira amenazadoramente a sus enemigos?

Gamma Ray

Muchas son las teorías que rodean a la salida de Kai Hansen de Helloween en el ’88, pero si hay algo que es seguro, es que donde se cerró una puerta, en otro lugar se abrió una ventana llamada Gamma Ray. Ya fuera con cualquiera de sus formaciones, los germanos lograron mezclar el gamberrismo y la brutalidad de ese “Walls of Jericho” con Hansen en la voz con las melodías y las guitarras dobladas que imbuiría de vida a cientos de bandas de power metal en la por aquel entonces joven década de los ’90.

Gamma Ray

Gamma Ray

La guitarra y la voz de Kai Hansen lo han ensalzado como el padrino del género, por lo que ya sea con temas como “Last Before the Storm”, “Send Me a Sign” o “Rebellion in Dreamland” o con discos de la talla de “Land of the Free” o “Sigh No More”, no creo que sea ningún disparate afirmar que la marcha de Hansen de Helloween fue tan beneficiosa para el power metal como la de Mustaine de Metallica lo fue para el thrash.

Sabaton

Hay miles y miles de debates en los rincones más inhóspitos de Internet en los que se discute si los suecos son o no realmente power metal, si son la banda más sobrevalorada de los últimos años o si están a la altura de las expectativas que se han puesto sobre ellos.

Sabaton

Sabaton

Sea cual sea tu opinión al respecto, lo que es innegable es que Sabaton es una de las bandas más prominentes en la generación 2010, aunque algunos de sus trabajos más destacados como “The Art of War” o “Coat of Arms” salieran en los 2000. Su estética militarizada, sus temas bélicos y ese tanque que domina sus escenarios se han vuelto tan emblemáticos como el redoble de batería que precede a “Ghost Division”, a los miles de personas saltando al ritmo de “Primo Victoria” o a los cientos de memes que han salido a raíz de la gloriosa “The Last Stand”.

Blind Guardian

A los bardos germanos les pasó con Helloween algo muy parecido a lo que le ocurrió a Sonata Arctica con Stratovarious, y es que cuando su banda referente pasaba por sus momentos más bajos, con Hansen abandonando la formación y Kiske dirigiendo el sonido hacia otros estilos, el cuarteto de Krefeld ocupó el espacio dejado con un sonido muy reminiscente al “Walls of Jericho” con trabajos como “Battalions of Fear” o “Follow the Blind”, aunque más adelante obtendrían su estilo distintivo al añadir los arreglos orquestales y variedades instrumentales que caracterizaron el “Imaginations From the Other Side” o el temático “Nightfall in Middle Earth”.

Blind Guardian

Blind Guardian

El catálogo de Blind Guardian tiene la capacidad de mezclar temas directos y devastadores como “Valhalla” o “Lost in the Twilight World” con piezas de un progresivo majestuoso como “Wheel of Time” y “And Then There Was Silence” y baladas tan celebradas como “The Bards Song” o “Lord of the Rings”. Blind Guardian además fueron, con el permiso de Led Zeppelin y Rush, pioneros a la hora de tematizar sus canciones con las letras de fantasía, un elemento que terminaría siendo un sello distintivo del género.

Helloween

Creo que no sorprendo a nadie. El heavy metal tiene unas pocas de estas bandas super influyentes que actúan como células madre del resto. Todas le deben un poco a Black Sabbath, a Iron Maiden y a Judas Priest, y a la hora de concretar por géneros, en el progresivo nos encontramos a pioneros como Dream Theater y en el thrash a unos jóvenes y audaces Metallica. El power no es una excepción de esta regla, y si el género hubiera de tener un padrino, este sin duda sería Helloween. La revolución que la banda de Hamburgo supuso para el metal ha sucedido en contadas ocasiones, y engendró toda una revolución en la escena musical europea.

Helloween Rock Fest 2018

Helloween (Foto: Rock Fest Barcelona)

Está mundialmente aceptado que la trinidad compuesta por el Walls of Jericho (que no en vano ha sido mencionado varias veces a lo largo del artículo) y los dos ‘Keepers Of The Seven Keys’ son los cimientos sobre los que se sostiene el power metal, y aunque la partida de Hansen y Kiske tambalearan a este coloso, el genio creativo de Weikath y el entusiasmo de Deris permitieron crear obras tan remarcables como ‘Time Of The Oath’. Actualmente se han propuesto conquistar el mundo con una super gira de reunión con la que han juntado a los 7 miembros sobre el escenario y con la que han prometido grabar nuevo material, por lo que parece que, más de treinta años después de los ‘Keepers’, ha llegado el momento en que Helloween dominen el mundo descargando “Dr. Stein”, “Halloween” o “I Want Out” sobre cualquiera que se atreva a acudir a sus conciertos.

Dicho esto, aquí tenéis el top 10 de bandas de power metal, y es que, ya sea por popularidad o por influencia, cada una de ellas ha demostrado ser vital para el desarrollo de este estilo como tal. Y recordad, esta es la opinión personal del pobre mandao que machaca el teclado. Si crees que falta alguna banda o que el orden es incorrecto, no dudes en dar tu opinión en los comentarios de las redes sociales.

Marc Fernández