El cantante del discos debut de Iron Maiden y 'Killers', entiende que la banda británica tomara la decisión de expulsarlo a comienzos de los '80.

Paul Di’Anno siempre será recordado por formar parte de Iron Maiden y grabar sus dos primeros trabajos. Formará parte de la historia de la banda británica, y varias décadas después reflexiona sobre su despido de la banda y afirma que entiende aquella dura decisión.

La salida de Paul Di’Anno de Iron Maiden

En una nueva reciente con Classic Rock, el vocalista Paul Di’Anno recuerda su salida por despido de Iron Maiden y afirma de forma rotunda que fue la decisión correcta para la banda.

“No los culpo por deshacerse de mí”, reconocía Di’Anno. “La banda era el bebé de Steve Harris, pero desearía haber podido contribuir más. Después de un tiempo, eso me deprimió. Al final, no pude dar el 100% en Iron Maiden, y no era justo para la banda, los fans o para mí”.

Su aportación en el debut homónimo de Iron Maiden de 1980 y en ‘Killers’ de 1981, son esenciales para el heavy metal. Es algo indiscutible y el propio protagonista lo ratifica: “Los dos discos que hice con la banda fueron fundamentales para el heavy metal. Más adelante en mi vida, cuando conocí a Metallica, Pantera y Sepultura, me dijeron que esos discos fueron los que los metieron en la música, y me enorgulleció de una forma increíble”.

A modo crítico, Paul Di’Anno siente que la producción de estos dos álbumes le restaron valor a las canciones, aunque la nostalgia mueve montañas. “Lo que sí sé es que todas las canciones de ese primer álbum son jodidamente geniales. Es una pena que la producción sea una mierda”, sentencia el cantante.