Sinceramente, no sabemos cuándo va a acabar esta historia. Ya nada nos sorprende. Con Pat O'Brien se ha demostrado que la realidad supera a la ficción.

El enésimo capítulo de la historia del guitarrista de Cannibal Corpse trata en esta ocasión de las armas que tenía en casa cuando sucedió todo (el incendio de la misma). Al ver todo lo que tenía, asusta un poco que una persona acumule todo ese arsenal.

Las armas de Pat O’Brien

La casa en la que vivía Pat, la cual era alquilada, tenía dentro de ella hasta 50 escopetas (una de ellas recortada de manera ilegal), 10 rifles semiautomáticos donde se incluían dos AK-47, dos Uzis20 pistolas, 2 lanzallamas, munición para parar un camión, otras armas y tres calaveras. Acerca del lanzallamas (uno de los que tenía), un vecino dijo tras todo lo sucedido que le había visto practicar con él anteriormente.

Las llamadas a sus padres

Otra de las cosas que han salido a la palestra acerca de Pat O’Brien y su extrambótico caso ha sido el de las llamadas que le hizo el guitarrista a sus padres el día en el que sucedió todos. En ellas les avisaba de “el rapto” y de que “los aliens habían aterrizado”, algo que cuadra con la visión que publicamos hace unos días cuando dijo el dueño de la casa que asaltó que parecía estar alucinando. Veremos cómo continúa esta historia; cualquier cosa puede pasar…