El cantante de Helloween era uno de los candidatos favoritos por los seguidores de Iron Maiden para sustituir a Bruce Dickinson tras de salida en 1992.

Michael Kiske era un gran candidato para sustituir a Bruce Dickinson en Iron Maiden después de anunciar su 1992. Aunque su nombre sonaba más en la prensa como rumor y no como algo real. Kiske rememora esas quinielas antes de que Iron Maiden se decantara por el vocalista de Wolfsbane, Blaze Bayley.

Cuando Michael Kiske sonaba como sustituto de Iron Maiden

Michael Kiske de Helloween asegura que la idea de reemplazar a Bruce Dickinson cuando el británico abandonó las filas de Iron Maiden a comienzo de los ’90, era un simple rumor.  Era incluso lógico que muchos pensaran en Kiske, porque en aquel momento era considerado uno de los mejores cantantes de heavy metal. Como ya se sabe, la elección para cubrir la vacante de Bruce Dickinson recayó sobre Blaze Bayley, una decisión muy discutida, ya que la voz de Blaze es claramente de barítono, en contraste con el rango de tenor alto de Bruce Dickinson.

El caso es que Kiske ni siquiera recibió una llamada de Iron Maiden, tal y como recuerda en una entrevista reciente con “The Neil Jones Rock Show” de TotalRock. “Incluso lo escuché en la televisión. En la televisión alemana, era un programa de heavy metal en un canal, y una mujer muy guapa  dijo: ‘Bueno, todo el mundo sabe que Michael Kiske es el nuevo cantante de Iron Maiden’. Pero yo no lo sabía”, aseguraba Kiske.

“Probablemente el rumor surgió porque Dickinson ya no estaba en la banda”, continuó explicando. “Ya no estaba en Helloween en ese momento, así que estaba disponible. Tal vez de ahí surgió la idea”.

No era su elección

En el hipotético caso de que Iron Maiden se lo hubiera propuesto, el cantante alemán tenía clara su decisión: “No creo que lo hubiera hecho, aunque soy fan de Iron Maiden, siempre lo he sido. Iron Maiden junto con Judas Priest eran mis dos de mis grupos principales cuando me metí en este tipo de música. Creo que tenía 14 años o algo así. Metallica fue más tarde, cuando escuché su debut ‘Kill’ Em All’. Yo era uno de los primeros fans. Incluso teníamos una cinta de la maqueta de ese álbum que circulaba por Europa. Era algo diferente; sonaban diferente, y la energía era muy diferente”. 

“Más tarde fue Queensrÿche. Cualquier cosa de Ronnie James Dio, cualquier cosa en la que pusiera voz, me encantaba. Su material en solitario, también. Eso era lo principal. Pero unirse a una banda como Iron Maiden, no lo recomendaría”, agregaba Kiske. “Porque, vamos, no funciona; simplemente no funciona. Así que no creo que lo hubiera hecho”.